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Cultura

Exposición de Mir Belenguer, el pintor valenciano que emocionó a España

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Exposición Mir Belenguer
Realismo: Valencia vista desde las Torres de Serrano- MIR BELENGUER

El legado de Mir Belenguer: el realismo de la pobreza y la dignidad llega al Museo Municipal de Albacete

La exposición antológica reúne más de 70 años de trayectoria del pintor valenciano, con obras desde 1943 hasta 2014

Del 28 de marzo al 27 de abril, el Museo Municipal de Albacete acoge una exposición imprescindible para los amantes del arte realista y la pintura con compromiso social. Bajo el título de Mir Belenguer: El artista embarazado, la muestra reúne buena parte del legado del pintor valenciano Francisco Mir Belenguer, un creador incansable que dedicó toda su vida a capturar con crudeza, ternura y maestría los escenarios y emociones de los barrios humildes.

Una infancia marcada por el hambre, el frío y la pintura

Francisco Mir Belenguer nació en un entorno humilde, en la posguerra, y nunca dejó de ser aquel niño criado en un desván de una sola habitación. El hambre, el frío y la necesidad moldearon tanto su carácter como su mirada artística. A los ocho años abandonó la escuela para ayudar a su padre, pintor de brocha gorda. En aquellas largas jornadas laborales, el pequeño Francisco encontró un rincón de libertad: su padre le dejaba decorar las esquinas de las paredes con flores, ramilletes de claveles y rosas.

Fue entonces cuando cogió por primera vez un lápiz, que pronto se convertiría en pincel. A los nueve años firmó su primera obra: Descenso de la Cruz de Jesús (1943). Desde entonces, la pintura se convirtió en el centro de su vida, un camino autodidacta que recorrería sin descanso durante más de siete décadas.

Una exposición que recorre toda su evolución artística

La exposición del Museo Municipal de Albacete traza un recorrido cronológico y estilístico por toda su trayectoria, desde sus inicios marcados por el dibujo y el simbolismo religioso hasta sus últimas obras, creadas en 2014. En total, 70 años de creación artística que muestran la versatilidad de un autor que exploró el realismo urbano, el impresionismo, el expresionismo, el abstracto y el surrealismo, sin dejar nunca de lado su esencia: la denuncia social y la dignidad de los desfavorecidos.

La muestra ha sido organizada por sus propios hijos, que han querido compartir con el público una parte de la inmensa colección que dejó el artista en su estudio.

Galerías de Valencia

El realismo urbano: la consagración de un lenguaje propio

Aunque Mir Belenguer exploró diversos estilos a lo largo de su vida, fue en 1973 cuando encontró su verdadero lenguaje pictórico: el realismo urbano. A través de una paleta dominada por los grises, comenzó a retratar fachadas desconchadas, interiores oscuros, calles lluviosas y familias al límite. Escenarios cargados de una atmósfera casi cinematográfica que conectan con la mirada social del espectador.

“Si usted al mirar estos cuadros, ha sentido la atmósfera de una mañana lluviosa o se ha preguntado cómo viven esas familias olvidadas tras las paredes desconchadas, entonces he logrado mi propósito”, declaró el propio artista.

Cuadro pintado a los 9 años de edad

Un artista “embarazado” de ideas hasta el final

Su inconformismo le llevó a seguir investigando, probando nuevas técnicas y estilos sin abandonar nunca su vocación de denuncia. Como él mismo dijo:

“El embarazo de una mujer dura 9 meses, el del artista, hasta la muerte. Yo respeto al hombre que siempre tiene la mente embarazada, aunque no lo comprendan.”

Esa fertilidad creativa constante le convirtió en uno de los autores más prolíficos del siglo XX en España.

El reconocimiento de la crítica y los premios

Mir Belenguer fue reconocido por la crítica desde los años 70. Nombres como Mario Antolín, Adolfo de Azcárraga, Chavarri Andújar o Javier Rubio elogiaron su capacidad para convertir la miseria en arte, su dominio técnico y su sensibilidad única para reflejar la vida en los márgenes.

“Sus lienzos son poemas a los barrios humildes, su paleta armoniza en grises para descubrirnos un mundo habitualmente desatendido”, escribió Azcárraga en 1976.

Su trayectoria fue reconocida con decenas de premios y exposiciones en toda España, y su obra forma parte de colecciones públicas y privadas en países como Alemania, Inglaterra o varios de América Latina.

Exposición Mir Belenguer

Realismo: Valencia vista desde las Torres de Serrano- MIR BELENGUER

Principales premios y reconocimientos:

  • Primer premio del III Certamen Nacional del Salón de Otoño (Sagunto), 1975.

  • Medalla de Plata de la II Bienal Nacional “Ciudad de Huesca”, 1977.

  • Primer premio “Jacomart”, IV Salón de Primavera (Valencia), 1977.

  • Medalla de Honor del Premio BMW (Madrid), 1994.

  • Finalista en la Bienal Nacional Ciudad de Huesca, 1989, entre muchos otros.

Una exposición con alma: arte y memoria

Mir Belenguer: El artista embarazado no es solo una exposición, es un acto de memoria. Un viaje a través de los paisajes interiores y exteriores de un artista que nunca dejó de pintar lo que vivió, lo que sintió y lo que quiso cambiar.

Un testimonio artístico cargado de verdad, emoción y belleza que se puede visitar en el Museo Municipal de Albacete del 28 de marzo al 27 de abril, con entrada libre.

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Cultura

San Vicente Mártir, patrón de Valencia: Esta es su historia

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san vicente martir historia
Foto: Toni Cortés

(AVAN) .- La ciudad y la archidiócesis de Valencia, la capital portuguesa, Lisboa, así como más de 300 iglesias en España y los viticultores de Francia, Alemania, Bélgica y Suiza, al igual que la isla caribeña de San Vicente y las Granadinas celebran  la festividad litúrgica de su patrón, San Vicente mártir, en la persecución del año 304 en Valencia, desde donde se extendió su devoción. Descubrimos quién fue San Vicente Mártir, esta es su historia.

Más de un centenar de poblaciones españolas y 50 francesas llevan hoy el nombre de San Vicente en memoria del santo martirizado en Valencia, según han indicado desde la Asociación de Amigos de San Vicente de La Roqueta.

San Vicente Mártir: su historia

Igualmente, San Vicente Mártir es patrón de Lisboa y copatrón Lisboa porque, según la tradición, ante la invasión musulmana de Valencia, las reliquias del santo fueron trasladadas por mar a Portugal donde el cabo de San Vicente se llama así desde entonces en honor al santo. Además, también es patrón de Sigüenza (Guadalajara) ya que fue conquistada el día de la festividad del santo.

Es también patrón de la isla caribeña de San Vicente y las Granadinas, de 389 kilómetros de extensión y 150.000 habitantes, que lleva el nombre del patrón de la diócesis de Valencia por decisión de Cristóbal Colón al haberla descubierto el día de la fiesta del santo, el 22 de enero de 1498.

En España, más de 300 parroquias, iglesias y capillas están dedicadas a San Vicente Mártir. Los templos dedicados al santo surgieron a raíz de extenderse rápidamente su fama por todo el Imperio Romano a medida que se iba conociendo el testimonio del mártir.

El relato del martirio de San Vicente era leído en las misas con los fieles puestos en pie

Tras la primera basílica sepulcral de Valencia se abrieron otras dedicadas a él como las primitivas catedrales de Toledo, Sevilla, Llíberis (Granada), Córdoba y Zaragoza, entre otras. La devoción se extendió luego al norte de África donde el relato de su pasión, tomado de las actas de su martirio, eran leídas con los fieles puestos en pie, según indica San Agustín en algunos de sus sermones.

Además, la devoción al santo continuó en Europa por Italia, Suiza y Croacia. En Roma se abrieron tres basílicas dedicadas a San Vicente y en la basílica de la Natividad en Belén aparece también una pintura que representa al santo.

Por otro lado, en París, el rey merovingio Chidalberto fundó en 542 un monasterio en honor a San Vicente con la túnica del santo que mandó traer de Zaragoza. El monasterio parisino ocupaba el mismo lugar que hoy ocupa la iglesia de Saint Germain des Prés. (AVAN)

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