Síguenos

Otros Temas

Fentanilo: Qué es y por qué es tan peligroso

Publicado

en

fentanilo

El fentanilo, un opioide sintético extremadamente potente, se ha convertido en una de las drogas más mortales y peligrosas en el mercado de sustancias ilícitas. El gran problema de esta droga se ha hecho viral después de ver cómo está afectando a la población de Estados Unidos.

En Philadelphia, el ‘youtuber’ Zazza El Italiano daba buena cuenta de los efectos devastadores de esta droga que domina en cada una de las esquinas del barrio de Kensington. En las imágenes del vídeo se aprecian a personas sufriendo espasmos en las aceras, multitud de jeringuillas y gente consumiendo en las mismas calles.

Su llegada ha causado estragos en comunidades de todo el mundo, desatando una crisis de salud pública con consecuencias devastadoras.

Conocido por su efecto narcótico extremadamente rápido y potente, el fentanilo es una amenaza creciente que pone en riesgo la vida de quienes lo consumen y de aquellos que se enfrentan a su tráfico y distribución. Además, el miedo cada vez crece más, pues ya ha llegado a España.

¿Qué es el fentanilo y cómo actúa?

El fentanilo es un poderoso analgésico sintético utilizado originalmente para el tratamiento del dolor intenso, como en el caso de pacientes con cáncer o sometidos a cirugías mayores. Se conoce que es, incluso, hasta 100 veces más potente que la morfina e incluso que la heroína.

Cuando es ingerido, el fentanilo opera en los receptores opioides presentes en el sistema nervioso central, disminuyendo la sensibilidad hacia el dolor y creando una sensación de euforia que guarda similitudes con otros opioides. No obstante, debido a su excepcional potencia, incluso una ínfima dosis de fentanilo puede ocasionar efectos perjudiciales en el organismo, lo que eleva de manera considerable el peligro de sufrir una sobredosis fatal.

La dificultad para detectar el fentanilo en las drogas se agrava por el hecho de que no tiene sabor ni olor, lo que hace que su presencia sea prácticamente imperceptible para los consumidores. Como resultado, aquellos que buscan drogas recreativas corren el riesgo de consumir inadvertidamente el opioide sintético, lo que puede llevar a una sobredosis mortal.

¿Cómo es la sobredosis?

Uno de los factores que ha hecho que esta droga se propague de una manera tan rápida en el país americano  es su coste, entre 3 y 5 euros por dosis. Así como por los efectos inducidos por la sensación de euforia, como la felicidad y una profunda relajación. Sin embargo, los efectos perjudiciales son más numerosos, incluyendo somnolencia, desorientación, sedación, dificultades respiratorias, pérdida de consciencia y ralentización del ritmo cardíaco.

 

De acuerdo con información detallada por la BBC, según un estudio realizado por investigadores del Hospital General de Massachusetts, el fentanilo ocasiona problemas respiratorios hasta cuatro minutos antes de que se manifiesten otros cambios perceptibles o se experimente pérdida de consciencia. Esta es una de las razones que explican por qué el consumo de esta sustancia puede resultar mortal: «Provoca un cese en la respiración en las personas incluso antes de que lo perciban», señaló Patrick L. Purdon, líder de la investigación, según reportó la mencionada fuente.

Las sobredosis de fentanilo son extremadamente peligrosas y pueden ser fatales en cuestión de minutos. Los síntomas de una sobredosis de fentanilo incluyen depresión respiratoria, piel fría y húmeda, confusión, pupilas pequeñas, pérdida de la conciencia e incluso coma. En muchos casos, la persona que ha sufrido la sobredosis puede requerir dosis múltiples de naloxona, un antídoto para opioides, para poder revertir los efectos de la droga y salvar su vida.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Otros Temas

‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

Publicado

en

De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

Continuar leyendo