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Valencia

La Comunitat Valenciana suspende la actividad quirúrgica programada salvo la urgente

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València, 9 ene (EFE).- La Conselleria de Sanidad ha suspendido toda actividad quirúrgica programada, salvo para aquellas condiciones urgentes no demorables ni derivables como medida de refuerzo en respuesta a la pandemia.

Según la directora general de Asistencia Sanitaria, Mariam García Layunta, en la Comunitat Valenciana, al igual que en el resto de España y de Europa, «estamos notando últimamente un incremento importante de la incidencia acumulada».

En un comunicado ha destacado que «está subiendo el número de casos, y eso está suponiendo, lógicamente, un aumento de la presión asistencial en nuestros hospitales, tanto para ingresos hospitalarios en sala como en las unidades de críticos».

García Layunta ha informado de que los departamentos de salud, al igual que hicieron en la primera ola, están aplicando sus planes de contingencia, que consisten, básicamente, en «ampliar espacios, doblar camas que permitan que exista una mayor capacidad asistencial en sala y en críticos».

«Esto supone -ha continuado García Layunta- que tenemos en este momento una capacidad todavía suficiente como para dar respuesta a las demandas que estamos teniendo y, además, contamos con otras instalaciones que no teníamos en la primera ola, como son los hospitales de campaña que están preparados o el hospital Ernest Lluch».

La directora general también ha recordado que, además, en noviembre la consellera de Sanidad, Ana Barceló, «dictó una resolución donde se ponía a nuestra disposición los recursos de la sanidad privada en esta colaboración público-privada».

Entre las medidas organizativas que deben adoptar los hospitales dentro de sus planes de contingencia, Mariam García Layunta ha citado la utilización de nuevos espacios «que estaban dedicados antes a otros usos» y «la suspensión de aquellas actividades que no son urgentes, por ejemplo cirugía programada, y que pueden esperar porque en este momento nuestra prioridad es la atención de los enfermos COVID y no COVID que requieren hospitalización».

«Pero las intervenciones que puedan ser aplazadas las aplazaremos y, evidentemente, cuando esto acabe intentaremos recuperar cuanto antes».

Otras medidas organizativas adoptadas son la suspensión de pruebas diagnósticas no preferentes y los ingresos programados, a excepción de aquellos implicados en diagnóstico rápido de cáncer (cribado de cáncer de mama y colon, circuitos rápidos protocolizados, etc).

Por último, García Layunta ha resaltado que: «nosotros creemos que, con todo esto, junto con las medidas que el gobierno valenciano ha adoptado para poder hacer frente a la pandemia, en las que se limitan determinadas actividades y se pide sobre todo la responsabilidad de la población, pronto podremos salir de esta situación, sin que la capacidad de los hospitales se vea sobrepasada, garantizando la atención a todos los valencianos».

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Valencia

Muere en Valencia Antonio Tejero, rostro del golpe de Estado del 23-F, a los 93 años

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Antonio Tejero
MADRID - 23 DE FEBRERO DE 1981: El teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero Molina en el Congreso de los Diputados durante el golpe de Estado del 23F - Europapress / Europa Press / ContactoPhoto

MADRID, 25 feb. — El exteniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, condenado a 30 años de cárcel por el asalto al Congreso de los Diputados en el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, ha fallecido este jueves en Alzira (Valencia) a los 93 años de edad. Así lo ha confirmado a Europa Press la abogada de la familia, Ángeles Cañizares, que ha señalado en un comunicado que ha muerto “de forma serena, en paz, rodeado de toda su familia”.

Nacido el 30 de abril de 1932 en Alhaurín el Grande (Málaga), Antonio Tejero Molina era en 1981 teniente coronel de la Guardia Civil, cuerpo al que ingresó en 1951 y del que fue expulsado tras protagonizar el golpe de Estado del 23-F, uno de los episodios más graves de la historia reciente de España.

Fue condenado por rebelión militar a 30 años de prisión, aunque finalmente cumplió solo la mitad de la pena y quedó en libertad en 1996. Además de ser el rostro más conocido del golpe fallido, su figura quedó asociada a la frase “¡Quieto todo el mundo!”, con la que interrumpió la votación en el Congreso de los Diputados durante la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo como presidente del Gobierno, tras la dimisión de Adolfo Suárez.

El golpe de Estado

Desde ese momento, los 350 diputados permanecieron retenidos durante más de 17 horas en la Cámara Baja. Tejero irrumpió en el Hemiciclo a las 18.23 horas acompañado por más de 250 guardias civiles armados. “¡Al suelo!”, gritó el teniente coronel desde la tribuna del Congreso, mientras los agentes disparaban al techo del hemiciclo.

Todos los diputados se agacharon excepto tres: el presidente en funciones Adolfo Suárez; el vicepresidente del Gobierno, Manuel Gutiérrez Mellado; y el líder del Partido Comunista de España (PCE), Santiago Carrillo.

La asonada, que contaba con el respaldo de sectores militares contrarios al Estado de las Autonomías, a la legalización del PCE y a algunas reformas del Ejército, fue organizada por el propio Antonio Tejero, el entonces segundo jefe del Estado Mayor del Ejército, Alfonso Armada, y el capitán general Jaime Milans del Bosch, que decretó el estado de excepción en Valencia y sacó los tanques a las calles de la ciudad.

El golpe comenzó a desmoronarse tras el mensaje televisado de madrugada del rey Juan Carlos I, que, vestido con el uniforme de capitán general de las Fuerzas Armadas, expresó el apoyo de la Corona a la Constitución y al sistema democrático.

Sin respaldo militar ni político suficiente, Tejero terminó rindiéndose. Pasadas las 12.00 horas del 24 de febrero de 1981, los guardias civiles abandonaron el Congreso y liberaron a los diputados.

Intentos golpistas previos: la Operación Galaxia

Antes del 23-F, Tejero ya había participado en la denominada Operación Galaxia, una intentona golpista gestada en 1978 por un grupo de militares que pretendía asaltar al Gobierno durante una reunión en el Palacio de la Moncloa, aprovechando un viaje oficial del rey a México.

El complot fue desarticulado antes de ejecutarse y el entonces teniente coronel fue juzgado y condenado a siete meses de prisión. Pese a ello, continuó su carrera en la Guardia Civil hasta el golpe de Estado de 1981.

Apariciones públicas y polémicas posteriores

Desde su salida de prisión en 1996, sus apariciones públicas fueron escasas, aunque generaron controversia. En 2006 publicó una carta al director en el diario ‘Melilla Hoy’ en la que aseguraba que el Estatut catalán “mataría” a España. En 2012 denunció al entonces presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, por “conspiración y proposición para la sedición”. Más recientemente, en 2023, presentó una denuncia contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por “traición a España” al negociar su investidura con partidos independentistas catalanes y con representantes vinculados a ETA.

La última vez que se le vio en público fue el 24 de octubre de 2019, cuando acudió al cementerio de El Pardo-Mingorrubio (Madrid) durante la reinhumación del dictador Francisco Franco tras su exhumación del Valle de los Caídos. Fue recibido por simpatizantes franquistas entre gritos de “Viva Tejero”, “Arriba España” y “Gracias por todo, Antonio”.

Con su fallecimiento desaparece el principal protagonista del intento de golpe de Estado del 23-F, un episodio clave en la consolidación de la democracia en España y en la historia política contemporánea del país.

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