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La hija de Zaplana y su yerno imputados por blanqueo de capitales en el caso Erial

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VALÈNCIA, 12 Mar.- La titular del Juzgado de Instrucción número 8 de València, que instruye el caso Erial, en el que se encuentra investigado el expresidente de la Generalitat y exministro de Trabajo, Eduardo Zaplana, ha incluido como imputados en la causa a una de las hijas del exjefe del Consell y al marido de esta última por un presunto delito de blanqueo de capitales.

Según han informado a Europa Press fuentes conocedoras de esta citación, tanto María, hija del exministro del Gobierno de José María Aznar, como su marido han sido imputados en esta causa por diversos motivos, aunque el principal está relacionado con el alquiler de la vivienda en la que Zaplana dormía cuando se trasladaba a València para recibir el tratamiento de su enfermedad en el Hospital La Fe.

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil cifra en 10.521.351,28 euros el montante total de los presuntos sobornos recibidos por las adjudicaciones supuestamente «amañadas» del Plan Eólico Valenciano y de las ITV, que recayeron en sociedades familiares de los Cotino.

Zaplana y sus dos presuntos testaferros –Joaquín Barceló, exdirectivo de Terra Mítica y ex alto cargo en la época de Zaplana, y Francisco Grau, exsecretario del consejo de administración de la CAM– quedaron en libertad el pasado 7 de febrero después de que la magistrada bloqueara 6.330.000 euros que considera que tenían en dos cuentas en Suiza, hecho que para la instructora «minimiza» el riesgo de fuga. En la causa también figura como investigada la mujer del exministro, Rosa Barceló.

Fuente: Europa Press

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Sánchez defiende el “No a la guerra” ante el ataque de EEUU e Israel a Irán y asegura que no teme “represalias”

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Pedro Sánchez comparecencia

El presidente del Gobierno rechaza la escalada bélica y apuesta por una solución diplomática al conflicto con Irán

MADRID, 4 de marzo de 2026 (EUROPA PRESS). – El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reafirmado este miércoles que la postura de España ante el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán es clara: “No a la guerra”. Además, ha asegurado que el Ejecutivo no teme posibles “represalias” por mantener esta posición.

La declaración institucional tuvo lugar desde el Palacio de La Moncloa en un contexto de máxima tensión internacional tras los recientes ataques militares contra territorio iraní.


Sánchez compara la situación con la guerra de Irak de 2003

Durante su intervención, Sánchez comparó la actual escalada con la Guerra de Irak, iniciada en 2003 por Estados Unidos, y advirtió de las consecuencias negativas que aquel conflicto tuvo para la estabilidad internacional y para millones de ciudadanos.

El presidente reiteró su rechazo al régimen iraní, al que calificó de “terrible”, en referencia al sistema político encabezado por los ayatolás. Sin embargo, subrayó que “no se puede responder a una ilegalidad con otra”, defendiendo así la necesidad de una salida diplomática.

“España apuesta por el cese inmediato de las hostilidades y por el diálogo como única vía para resolver este conflicto”, afirmó.


Tensión con Estados Unidos por las bases de Rota y Morón

Las declaraciones de Sánchez se producen después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con un posible embargo comercial a España ante la negativa del Gobierno a ceder el uso de las bases militares de Rota y Morón para la operación militar.

Pese a estas advertencias, el jefe del Ejecutivo español fue tajante:

“No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo simplemente por miedo a represalias”.

Esta postura marca un momento delicado en las relaciones diplomáticas entre España y Estados Unidos, en medio de una creciente tensión geopolítica.


España insiste en la vía diplomática

El Gobierno español mantiene así su línea de defensa del derecho internacional y del multilateralismo, rechazando la participación directa o indirecta en acciones militares que puedan agravar la situación en Oriente Medio.

Desde Moncloa se insiste en que la prioridad es evitar una escalada mayor que pueda desestabilizar aún más la región y afectar a la economía global.


 

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