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Salud y Bienestar

La plitidepsina: qué es, en qué fase están los ensayos y cuál es su futuro

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La revista Science ha publicado los resultados de los experimentos en el laboratorio de la plitidepsina, un fármaco antiviral producido por la empresa española PharmaMar con el que se ha demostrado una disminución del 99 por ciento de las cargas virales del SARS-CoV-2 en el pulmón de los animales tratados.

El artículo describe los resultados de la investigación preclínica, pero la empresa ya está implicada en el desarrollo de ensayos clínicos: PharmaMar está negociando con diferentes organismos reguladores el inicio de los estudios de fase III.

– ¿Qué es la plitidepsina?

Es un compuesto de la compañía PharmaMar -su nombre comercial es Aplidin- aprobado por la agencia reguladora australiana para el tratamiento oncológico del mieloma múltiple, que ahora se está investigando, sobre todo en laboratorios de Estados Unidos y Francia, contra el SARS-CoV-2, el coronavirus que causa la covid-19.
Se aisló inicialmente de un organismo marino, de la ascidia Aplidium albicans, que se encontró en una bahía de las Islas Baleares (todos los compuestos de esta empresa tienen origen marino). En la actualidad se obtiene por síntesis en un laboratorio.

– ¿Cómo actúa este compuesto contra el coronavirus?

La plitidepsina actúa bloqueando la proteína eEF1A, presente en las células humanas, y que es utilizada por el SARS-CoV-2 para reproducirse e infectar a otras células.

– ¿Qué se ha publicado en la revista Science?

El artículo que aparece en esta publicación es fruto de la colaboración entre PharmaMar y los laboratorios de Kris White, Adolfo García-Sastre y Thomas Zwaka, en la Icahn School of Medicine (Nueva York); de Kevan Shokat y Nevan Krogan, en el Instituto de Biociencias Cuantitativas de la Universidad de California San Francisco, y de Marco Vignuzzi en el Instituto Pasteur de París.

En él se constata que plitidepsina in vitro demostró una fuerte potencia antiviral, en comparación con otros antivirales contra el SARS-CoV-2, con una toxicidad limitada. En dos modelos animales diferentes de infección por SARS-CoV-2 el ensayo demostró la reducción de la replicación viral, lo que resultó en una disminución del 99 % de las cargas virales en el pulmón de estos animales.

Esta investigación demuestra que el compuesto tiene «una actividad extraordinaria» frente al SARS-CoV-2, señala a EFETelevisión Pablo Avilés, gerente del departamento de investigación preclínica de PharmaMar y autor del trabajo.
La hipótesis de que este fármaco -aprobado solo en Australia- para un tipo de tumor puede servir para tratar el coronavirus actual «se ha ido confirmando secuencialmente mediante experimentos», agrega Avilés. Mediante estudios in vitro y también en modelos animales.

– ¿Se ha ensayado ya en humanos para covid-19?

Sí, ya se ha realizado la fase II de los ensayos clínicos (estos constan de tres etapas más una cuarta de revisión aplicable solo cuando el fármaco tiene la aprobación de las agencias reguladoras y está en el mercado). En octubre pasado la empresa publicó en un comunicado los resultados, asegurando que el ensayo había alcanzado el objetivo primario de seguridad y el secundario de eficacia.

«Este ensayo clínico se ha terminado y se ha informado», explica Avilés, quien agrega que se ha demostrado que la seguridad del tratamiento es muy buena, que era el objetivo primario. Como objetivo secundario, se ha constatado que tiene actividad frente al SARS-CoV-2″.

– ¿Cuál es su futuro?

La biotecnológica está «en colaboración muy estrecha» con las autoridades sanitarias, de España y Gran Bretaña fundamentalmente. El objetivo, culminar «lo antes posible» el diseño de la siguiente etapa de investigación, la fase III de los ensayos clínicos, con un mayor número de pacientes.

Las expectativas del fármaco son «extraordinarias», resume Avilés, para quien la pandemia se tiene que abordar desde múltiples perspectivas, desde las vacunas y los antivirales, que sirvan para erradicar el virus.

 

«Plitidepsina tiene posibilidades de acometer esa función con éxito».

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Los expertos alertan: dejar los fármacos como el Ozempic hace que el peso vuelva en menos de dos años

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dejar Ozempic
Detener el uso de semaglutida revierte los efectos beneficiosos que tiene sobre el corazón. / Freepik

Los fármacos contra la obesidad basados en semaglutida se han popularizado en los últimos años por su eficacia para perder peso. Muchos los conocen por sus nombres comerciales, como Ozempic, Wegovy o Rybelsus. Estos medicamentos actúan ralentizando la digestión, aumentando la sensación de saciedad y estimulando la producción de insulina, lo que facilita la pérdida de peso en personas con obesidad.

Sin embargo, interrumpir el tratamiento sin un cambio sostenido en la dieta y el estilo de vida puede tener efectos contraproducentes, según revela un amplio estudio publicado en The British Medical Journal.

Recuperación del peso y empeoramiento de los marcadores cardiacos

El análisis concluye que abandonar estos fármacos revierte gran parte de los beneficios obtenidos, tanto en el control del peso como en los principales marcadores de riesgo cardiovascular, como el colesterol y la presión arterial.

Los investigadores observaron que, tras suspender la medicación, los pacientes recuperaban el peso perdido a un ritmo medio de 0,4 kilos al mes, lo que equivale a casi medio kilo mensual. Además, tanto el peso corporal como los marcadores cardiacos volvían a los niveles previos al tratamiento en menos de dos años.

Uno de los datos más relevantes es que la recuperación del peso era cuatro veces más rápida, independientemente de la cantidad de kilos perdidos durante el uso del fármaco.

Los medicamentos no bastan para el control del peso a largo plazo

“A pesar de su éxito inicial, estos fármacos por sí solos no son suficientes para controlar el peso a largo plazo”, advierten los autores del estudio. El trabajo subraya que el tratamiento farmacológico debe ir acompañado de intervenciones conductuales, como cambios en la alimentación, aumento de la actividad física y apoyo psicológico.

El estudio también compara la evolución de los pacientes que abandonan la medicación con aquellos que siguen programas de control de peso basados en el comportamiento, constatando que estos últimos mantienen mejor los resultados a largo plazo.

La mitad de los pacientes abandona el tratamiento en un año

Para llegar a estas conclusiones, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford analizó registros clínicos, estudios científicos y bases de datos que comparaban medicamentos autorizados para la pérdida de peso con intervenciones no farmacológicas.

En total, se incluyeron 37 estudios publicados hasta febrero de 2025, con la participación de 9.341 personas. La duración media de los tratamientos fue de 39 semanas, mientras que el seguimiento posterior alcanzó una media de 32 semanas.

Uno de los hallazgos más preocupantes es que aproximadamente la mitad de las personas con obesidad abandona este tipo de tratamientos farmacológicos en el plazo de un año, lo que hace fundamental comprender qué ocurre tras su suspensión.

Advertencia sobre el uso a corto plazo de los fármacos adelgazantes

Los autores del estudio lanzan un mensaje claro: utilizar estos medicamentos solo a corto plazo no es una solución eficaz ni sostenible. En sus conclusiones, destacan la necesidad de:

  • Investigar estrategias rentables para el control del peso a largo plazo

  • Reforzar la prevención primaria de la obesidad

  • Integrar los fármacos dentro de programas completos de salud y hábitos

No obstante, también reconocen ciertas limitaciones en su investigación. Solo ocho de los estudios analizados evaluaron específicamente los nuevos fármacos agonistas del receptor GLP-1, el periodo máximo de seguimiento tras suspender el tratamiento fue de 12 meses y pocos trabajos presentaban un bajo riesgo de sesgo.

Un reto sanitario más allá del medicamento

Este estudio refuerza la idea de que la obesidad es una enfermedad crónica y compleja, que requiere un abordaje integral. Aunque los fármacos como la semaglutida suponen un avance importante, los expertos coinciden en que sin cambios estructurales en el estilo de vida, la recuperación del peso es muy probable.

La investigación, publicada en The British Medical Journal en 2025 por Sam West y colaboradores, aporta evidencia sólida para replantear el uso de estos tratamientos y para recordar que la salud cardiovascular y el control del peso dependen de estrategias mantenidas en el tiempo, no solo de soluciones rápidas.

Referencia:

West, Sam et al. Weight regain after cessation of medication for weight management: systematic review and meta-analysis. The British Medical Journal. 2025

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.

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