Psicología
Las 7 leyes del amor, por Enrique Rojas
Publicado
hace 3 semanasen
El amor en una relación de pareja es un vínculo complejo que requiere cuidado, atención y compromiso. Se sustenta en una serie de principios y prácticas que fortalecen la conexión emocional y la estabilidad a largo plazo. Las 7 leyes del amor, según el prestigioso psiquiatra Enrique Rojas, consisten en cultivar el amor a través de pequeños gestos, evitar rescatar agravios pasados, mantener discusiones constructivas, desarrollar habilidades de comunicación efectiva, y cultivar una sexualidad positiva son elementos fundamentales para construir relaciones saludables y duraderas.
Además, el amor maduro se caracteriza por la combinación equilibrada de voluntad, inteligencia y sentimientos. Complementariamente, compartir una espiritualidad vivida añade profundidad y cohesión a la relación. Estas leyes exploran estos principios esenciales para nutrir y mantener un amor sólido y duradero en la vida de pareja.
Asistimos a la II Jornada de Inteligencia Emocional celebrada en Madrid, compartimos algunas reflexiones sobre la vida de boca del mejor psiquiatra de nuestro país, el Dr. Enrique Rojas.
El amor: «Los primeros modelos deben ser los padres»
Rojas recalca que «para estar bien con alguien, hay que estar bien con uno mismo». Otra de las bases nos lleva a nuestra infancia, al haber tenido modelos positivos en los primeros años de vida, ya que, según el experto «los primeros modelos deben ser los padres», por eso «uno ama como ha sido amado».
¿Enamorarse? Es encontrarse a sí mismo fuera de sí mismo, porque las pasiones nublan la inteligencia.
El psiquiatra asegura que «el amor tiene un alto porcentaje de artesanía psicológica. Es fácil enamorarse, pero es difícil mantenerse enamorado«.
¿Por qué se enamora uno? Para el experto, todo empieza por la atracción física, la cara, la belleza, pero a veces esa belleza externa no se acompaña de la interna. Hay que bajar a la bodega de la persona, remata. Enamorarse es idealizar a alguien, pero hay que verlo desde el patio de butacas.
«No hay amor sin cultura, ni formación. Cuando tienes cultura, vuelas alto. Las parejas que funcionan bien, discuten poco. Hay que poner las luces largas en la vida afectiva». Sigue, «lo más difícil es la convivencia. No existe el amor perfecto, hay que aspirar a un amor razonable«.
La felicidad
Son muchos los parámetros que influyen en nuestro corazón, quizás por eso para el psiquiatra, la felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria, ser independiente de la gente, no tener miedo al que dirán, no buscar la aprobación de los demás y tener los pies en la tierra.
Enrique Rojas insiste en que «lo que te ayuda a crecer como persona son las derrotas. La felicidad consiste en vivir en armonía con uno mismo».
La voluntad
Para el doctor, «la voluntad es la llave multiuso, vale para todo. Es la joya de la corona de la conducta». Aunque, remarca que «la voluntad se educa».
Las 7 leyes del amor, por Enrique Rojas:
1. Cultivar el amor con pequeños gestos positivos es esencial.
Lo pequeño nunca es insignificante; al contrario, tiene un gran valor porque hace la vida más amable y llevadera. En la psicología moderna, esto se conoce como «intercambio de conductas gratificantes», fortaleciendo así el amor. Cuidar estos detalles ayuda a que el amor no tenga fecha de caducidad. Por el contrario, descuidar los aspectos pequeños en el amor conduce al abandono, lo cual eventualmente conduce a su ruina debido a la rutina.
2. Evitar rescatar antiguos agravios es crucial.
Es importante hacer todo lo posible para no traer al presente un repertorio de reproches, esos recuerdos negativos que pueden surgir en momentos de tensión y tener un efecto destructivo. Mantener estos recuerdos en un cajón cerrado con llave es fundamental. Controlar lo que decimos es esencial para controlarnos a nosotros mismos, ya que el autocontrol es fundamental. La felicidad, a menudo, es tener buena salud y mala memoria. Superar las heridas del pasado requiere una buena inteligencia emocional, y el perdón es clave para perfeccionar el amor.
3. Evitar discusiones innecesarias es clave para las parejas que funcionan bien.
Estas parejas han aprendido ciertas reglas que les permiten evitar debates infructuosos que no llevan a ninguna parte positiva. En estas discusiones, se suelen decir cosas hirientes que no son relevantes. Las fuertes discusiones rara vez revelan la verdad; más bien, suelen ser una forma de desahogo y catarsis que termina en una espiral de críticas y resentimiento.
4. Desarrollar habilidades de comunicación interpersonal es fundamental.
Aprender a dialogar con respeto y eficacia requiere dedicación. La comunicación verbal, no verbal y subliminal son elementos importantes que afectan nuestras relaciones. También es clave tener el don de la oportunidad para plantear problemas en el momento adecuado. El amor requiere una combinación armónica de razón y afectividad.
5. Tener una sexualidad positiva es esencial en una relación.
La sexualidad es el lenguaje del amor comprometido y requiere encontrar sus claves para que ambos disfruten de esta experiencia íntima. La sexualidad refleja muchos aspectos de la vida conyugal, incluida la capacidad para superar las dificultades y encontrar alegría en la vida familiar.
6. El amor maduro se compone de voluntad, inteligencia y sentimientos.
Es un acto de voluntad determinado a trabajar en el amor elegido, apoyado por la inteligencia para manejar la relación con sensatez y experiencia, manteniendo la frescura. Los sentimientos son parte del amor, pero también son moldeables; si se descuidan, pueden desvanecerse.
7. Compartir una espiritualidad vivida fortalece una pareja.
Une lo humano con lo divino, proporcionando una filosofía común y un sentido de vida que fortalece la unión ante los desafíos. La cultura y la espiritualidad son elementos esenciales que embellecen la existencia.
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Señales para identificar si tu hijo sufre bullying
Publicado
hace 6 díasen
23 febrero, 2026
Es uno de los temas más desagradables por eso es fundamental tener las claves para identificar si tu hijo sufre bullying. La Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (AEPAE) señala que «hay que diferenciar entre conflictos relacionales puntuales y el acoso escolar o bullying».
Un indicador objetivo de que el conflicto entre iguales puede denominarse acoso escolar, es que la vida normal del niño o adolescente se vea perjudicada y alterada por este maltrato reiterado.
Cuando la víctima tiene la expectativa de que el maltrato va a producirse de nuevo, podemos llegar a la conclusión de que este maltrato SÍ es acoso escolar.
AEPAE recoge que según el Informe Cisneros X, solamente el 10% del acoso escolar es físico, produciendo lesiones visibles. El 90% del acoso escolar es psicológico: hostigamiento verbal, intimidaciones, amenazas, coacciones, exclusión social, bloqueo y estigmatización.
Señales para identificar si tu hijo sufre bullying
Si los daños físicos son heridas y hematomas de diversa gravedad, los daños psicológicos pueden ser:
- estrés postraumático
- depresión
- somatización
- ansiedad
- ideación suicida
- cambios en la personalidad
- disminución de la autoestima y del rendimiento escolar.
Los elementos que intervienen en el acoso escolar son el acosador, la víctima y los observadores. El acosador pretende obtener un rédito, un beneficio de este comportamiento como popularidad, poder, etc…, y no cesa en su cometido si no tiene ninguna sanción.
La víctima sufre a menudo en silencio esta situación. Los observadores pasivos, legitiman el acoso. Algunos pueden participar en el mismo como colaboradores y otros sencillamente observan el proceso sin intervenir.
AEPAE recalca que cualquier niño o adolescente puede ser víctima de acoso escolar. No existe un perfil determinado ni de víctima ni de acosador. El proceso de acoso suele desencadenarse cuando se pone a un niño en el foco de atención del resto del grupo y otro compañero le maltrata física o psicológicamente.
El acoso escolar sigue un proceso sumatorio y crece como una bola de nieve cayendo por la ladera de la montaña: se hace cada vez más grande si no encuentra nada que la detenga. Suele ser muy común que el acoso inicial sea verbal, para desembocar en el acoso físico.
El ciberacoso puede desempeñar el papel de caja de resonancia del acoso que se produce en persona o también ser el punto de partida, mediante la distribución de una grabación ofensiva hacia la víctima. En cualquier caso el ciberacoso amplifica el acoso escolar de manera exponencial. La víctima ya no solo es acosada en el horario escolar, sino las 24 horas del día.
El acoso escolar no es un juego entre escolares, recalcan desde AEPAE. Es algo muy serio que puede marcar a un niño para toda la vida, e incluso inducirle al suicidio.
Ciberacoso: Todo sobre esta nueva modalidad de acoso escolar
El fenómeno del acoso escolar ha traspasado las relaciones sociales cara a cara para trasladarse a Internet y a las redes sociales, bien como herramienta de refuerzo del acoso ocurrido en las aulas o como acoso realizado de forma anónima. El correo personal, Tuenti, Facebook e incluso el teléfono móvil, se han convertido en herramientas de uso cotidiano utilizadas a menudo para insultar, ridiculizar y amenazar a los compañeros. El uso de las tecnologías de la información: smartphones, ordenadores, tablets y otros dispositivos que van apareciendo en nuestro entorno cotidiano, se utilizan cada vez desde edades más tempranas. Hay niños de 8 años que ya tienen su propio teléfono móvil.
Consejos de expertos en seguridad de la información:
- No contestes a mensajes que traten de acosarte o hacerte sentir mal: animas al acosador. Bloquea a cualquier remitente que te acose. De esa manera no le será posible volver a hacerlo.
- Guarda el mensaje como prueba del acoso: nadie es anónimo en la red ya que toda acción deja huella. Existe ya numerosa jurisprudencia sobre ello.
- Cuéntaselo a tus padres o familiares y al centro escolar para que se tomen las medidas pertinentes y denúncialo a la Policía o a la Guardia Civil, si lo crees necesario ya que puede ser constitutivo de delito.
- Se cuidadoso con la gestión de la información privada –tanto la tuya propia como la de terceros-. Y no la envíes nunca a desconocidos.
- Sé prudente con la utilización de la cámara web (o webcam). Nunca debe estar encendida si no es ante los amigos de confianza. Jamás ante los desconocidos.
- No le des tu dirección de correo ni tu teléfono a desconocidos, aunque te la pidan en persona.
- En las redes sociales restringe el acceso a tu información personal a tus amigos de confianza –datos personales, fotografías y vídeos deben estar protegidos de terceras personas-. Ten tus claves de acceso a cualquier dispositivo que utilices: teléfonos móviles, correo, perfiles de redes sociales, etc, a buen recaudo, y cámbialas inmediatamente si sospechas que alguien las puede estar utilizando.
- Jamás participes en foros y chats sin tomar las precauciones adecuadas. Nunca proporciones información personal por estas vías: ni la dirección de tu domicilio, ni tu teléfono, ni tu dirección de correo ni tus datos personales.
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