Síguenos

Consumo

Las mujeres en tratamiento de Reproducción Asistida solo deben vacunarse contra la gripe si son grupo de riesgo

Publicado

en

La campaña de vacunación contra la gripe está en marcha y las mujeres que desean iniciar un tratamiento de Reproducción Asistida se plantean la conveniencia de vacunarse o no. En principio, la vacuna de la gripe se recomienda durante el primer trimestre del embarazo. El Dr. Manuel Muñoz, director de IVI Alicante, indica que “las mujeres que están sometidas a  tratamiento de reproducción deben ser tratadas como el resto de la población, si tiene algún factor de riesgo, por ejemplo: alguna enfermedad crónica (cardiovascular o respiratoria o diabetes) se recomienda la vacuna, pero no es necesaria si no existen alguna de estas circunstancias”.

En las clínicas IVI, los ginecólogos siguen las recomendaciones tanto de las consejerías de Salud como del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, y aconsejan a las embarazadas vacunarse contra la gripe, sobre todo a aquellas cuyo parto esté previsto para invierno. Según el Dr. Manuel Muñoz, “de esta forma se protege a la madre y al bebé de esta cepa durante los primeros meses de vida”.

En su opinión, “la vacuna de la gripe tiene un alto grado de seguridad y no se ha encontrado ninguna reacción adversa; a pesar de ello, se recomienda retrasar la vacunación hasta que finalice el primer trimestre del embarazo como medida de prevención ante posibles efectos secundarios para el bebé”.

Otras vacunas previas al embarazo

Respecto a otras vacunas que preocupan a las pacientes, el Dr. Manuel Muñoz asegura que en los análisis que se realizan previos a los tratamientos de reproducción se incluye el estado de inmunidad para la rubéola y la hepatitis B. “La primera está incluida en el calendario vacunal de las niñas, pero en ocasiones las mujeres adultas no están inmunizadas. En ese caso, se recomienda vacunar y esperar tres meses antes de comenzar el tratamiento de reproducción, ya que la vacuna se administra en conjunto con la parotiditis y el sarampión en la llamada triple vírica”, explica el Director de IVI Alicante.

En cuanto a la vacuna de la hepatitis B, los especialistas de IVI aconsejan que se administre en general en grupos de riesgo, especialmente personal sanitario, pero si no existe ese factor de riesgo, puntualizan que no es necesaria.

Y durante el embarazo… 

Además de la de la gripe, el Ministerio de Sanidad recomienda desde 2015 que las embarazadas se vacunen frente a la tosferina entre las semanas 27 y 36 de gestación. Según el Dr. Manuel Muñoz “se ha demostrado que de esta manera se protege de esta infección respiratoria a los niños menores de tres meses”.

La vacunación antitetánica se recomienda en mujeres embarazadas que no estén vacunadas y según el momento gestacional en que se encuentren se debe suministrar de la siguiente manera: dos dosis vacunales, la primera al menos 60 días antes del parto, y la segunda al menos 20 días después de la primera dosis. Con ello, se protege frente al tétanos neonatal y puerperal. O bien, una única dosis administrada al menos 60 días antes del parto.

En el caso de que la mujer embarazada ya esté vacunada se recomienda una dosis de refuerzo.

Sin embargo, durante el embarazo están “contraindicadas las vacunas del sarampión, rubéola, parotiditis, varicela, desde tres meses antes de la gestación y durante la totalidad del mismo ya que podrían provocar infección fetal”, advierte el Dr. Manuel Muñoz.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Consumo

Cómo puede afectar el conflicto de Irán a tu bolsillo: gasolina, luz, vuelos e inflación en riesgo

Publicado

en

Importante aviso de Repsol y Cepsa por el descuento en el precio de la gasolina este verano

El conflicto en Irán no es solo una crisis geopolítica lejana. Su impacto puede sentirse directamente en la economía española a través de la gasolina, el gas, la electricidad, los vuelos e incluso la cesta de la compra.

Cuando Oriente Medio se desestabiliza, los mercados reaccionan de inmediato. Y el primer efecto suele notarse en el precio de la energía.


⛽ Gasolina más cara: el primer impacto

Irán es un actor clave en el mercado mundial de petróleo y su ubicación es estratégica por el estrecho de Ormuz, por donde transita una parte esencial del crudo global.

Si el conflicto escala:

  • El precio del petróleo sube.

  • Las refinerías pagan más por el crudo.

  • Las gasolineras trasladan ese aumento al consumidor.

España importa prácticamente todo el petróleo que consume, por lo que cualquier tensión internacional se refleja rápidamente en el surtidor.


💡 Factura de la luz y del gas

El precio del gas natural también puede verse afectado por la inestabilidad en la región. Y en Europa, el gas sigue marcando en gran parte el precio de la electricidad.

Consecuencias posibles:

  • Subida del precio mayorista de la luz.

  • Incremento en la factura eléctrica.

  • Mayor presión sobre hogares y empresas.

Tras la crisis energética de los últimos años, el sistema es más resiliente, pero sigue siendo sensible a shocks internacionales.


✈️ Vuelos y transporte más caros

El combustible es uno de los mayores costes de las aerolíneas. Si sube el petróleo:

  • Se encarecen los billetes de avión.

  • Aumentan los costes logísticos.

  • Suben los precios del transporte por carretera.

Esto afecta tanto a los viajes como al transporte de mercancías, lo que puede repercutir en el precio final de muchos productos.


🛒 Más presión sobre la inflación

Si suben energía y transporte, el efecto se traslada a toda la economía:

  • Mayor coste de producción.

  • Incremento de precios en alimentos y bienes básicos.

  • Posible repunte de la inflación.

El conflicto también puede generar incertidumbre financiera, volatilidad en bolsa y movimientos en el euro.


📉 ¿Es inmediato el impacto?

No necesariamente. Todo dependerá de:

  • La duración del conflicto.

  • Si afecta al suministro real de petróleo.

  • Las decisiones de la OPEP y de los grandes productores.

  • La reacción de la Unión Europea y Estados Unidos.

Si el conflicto se limita geográficamente y no altera el flujo energético, el impacto podría ser temporal. Pero si se prolonga o escala, el golpe al bolsillo podría ser más intenso.


En resumen: cómo puede afectarte

Si la tensión en Irán se intensifica, podrías notar:

  • Gasolina más cara.

  • Factura de la luz más elevada.

  • Vuelos y transporte más costosos.

  • Mayor presión inflacionista.

La economía global está interconectada. Y aunque el conflicto ocurra a miles de kilómetros, sus efectos pueden sentirse rápidamente en la vida diaria.

Continuar leyendo