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Los Servicios de Medicina Preventiva valencianos, al límite: «Estamos colapsados»

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Los Servicios de Medicina Preventiva valencianos, al límite: "Estamos colapsados"

València, 25 nov (EFE).- Los servicios de Medicina Preventiva hospitalarios afirman estar «colapsados» por su «falta crónica» de recursos y por su «dedicación exhaustiva» frente a la pandemia, por lo que reclaman que se aseguren los recursos actuales de personal y se renueven los contratos covid.

Según afirma en un comunicado la Sociedad Valenciana de Medicina Preventiva y Salud Pública (SVMPSP), la evolución de la covid en Europa «sugiere un claro empeoramiento de la situación» en España durante los últimos meses de 2021 y primeros de 2022.

Este empeoramiento, indican, previsiblemente «obligará de nuevo a redoblar el trabajo de los servicios de Salud Pública, así como de los servicios de Medicina Preventiva (SMP) hospitalarios».

Según indican, son los servicios más pequeños en personal y recursos de los hospitales de la Comunitat Valenciana y antes de la pandemia «ya carecían en promedio de un 50 % de los recursos de personal necesarios».

Recuerdan el «papel fundamental» que hacen frente a la pandemia en los 24 departamentos de salud de la Comunitat, tanto en la vigilancia y prevención como en el control de la covid, tanto en centros sanitarios como en instituciones cerradas o en residencias.

Indican que la red SMP asume «en exclusiva» las vacunaciones covid de colectivos especiales y ha realizado hasta ahora un «esfuerzo encomiable durante este periodo, prestando toda su colaboración a la Consellería de Sanitat».

Sin embargo, afirman, llevan más de 20 meses «absorbidos por la pandemia y sin poder realizar con normalidad sus funciones esenciales de prevención de infecciones en el hospital, higiene hospitalaria, vigilancia en Salud Pública e interconsultas de vacunaciones y profilaxis».

Según indican, algunos recientes brotes de Cándida Auris y otros gérmenes multirresistentes en hospitales valencianos, así como el empeoramiento de todos los índices de incidencia de infecciones durante la pandemia, «han puesto de manifiesto lo arriesgado de prolongar indefinidamente esta situación».

Por ello, reclaman a Sanidad que asegure los recursos actuales de los SMP, que precisan de un ratio de 1 médico y 1 enfermera dedicados a vigilancia y control de infecciones por cada 170 camas, además de un ratio de 1 médico y 1 enfermera por cada 3.780 consultas médicas anuales.

También le piden que apoye los programas preventivos frente a la pandemia, renovando todos los contratos covid actualmente en vigor y garantizando, además, la presencia de 1 médico, 1 enfermera y 1 TCAE por cada equipo de vacunación masiva que despliegue su trabajo en los próximos meses.

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Valencia

Muere en Valencia Antonio Tejero, rostro del golpe de Estado del 23-F, a los 93 años

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Antonio Tejero
MADRID - 23 DE FEBRERO DE 1981: El teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero Molina en el Congreso de los Diputados durante el golpe de Estado del 23F - Europapress / Europa Press / ContactoPhoto

MADRID, 25 feb. — El exteniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, condenado a 30 años de cárcel por el asalto al Congreso de los Diputados en el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, ha fallecido este jueves en Alzira (Valencia) a los 93 años de edad. Así lo ha confirmado a Europa Press la abogada de la familia, Ángeles Cañizares, que ha señalado en un comunicado que ha muerto “de forma serena, en paz, rodeado de toda su familia”.

Nacido el 30 de abril de 1932 en Alhaurín el Grande (Málaga), Antonio Tejero Molina era en 1981 teniente coronel de la Guardia Civil, cuerpo al que ingresó en 1951 y del que fue expulsado tras protagonizar el golpe de Estado del 23-F, uno de los episodios más graves de la historia reciente de España.

Fue condenado por rebelión militar a 30 años de prisión, aunque finalmente cumplió solo la mitad de la pena y quedó en libertad en 1996. Además de ser el rostro más conocido del golpe fallido, su figura quedó asociada a la frase “¡Quieto todo el mundo!”, con la que interrumpió la votación en el Congreso de los Diputados durante la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo como presidente del Gobierno, tras la dimisión de Adolfo Suárez.

El golpe de Estado

Desde ese momento, los 350 diputados permanecieron retenidos durante más de 17 horas en la Cámara Baja. Tejero irrumpió en el Hemiciclo a las 18.23 horas acompañado por más de 250 guardias civiles armados. “¡Al suelo!”, gritó el teniente coronel desde la tribuna del Congreso, mientras los agentes disparaban al techo del hemiciclo.

Todos los diputados se agacharon excepto tres: el presidente en funciones Adolfo Suárez; el vicepresidente del Gobierno, Manuel Gutiérrez Mellado; y el líder del Partido Comunista de España (PCE), Santiago Carrillo.

La asonada, que contaba con el respaldo de sectores militares contrarios al Estado de las Autonomías, a la legalización del PCE y a algunas reformas del Ejército, fue organizada por el propio Antonio Tejero, el entonces segundo jefe del Estado Mayor del Ejército, Alfonso Armada, y el capitán general Jaime Milans del Bosch, que decretó el estado de excepción en Valencia y sacó los tanques a las calles de la ciudad.

El golpe comenzó a desmoronarse tras el mensaje televisado de madrugada del rey Juan Carlos I, que, vestido con el uniforme de capitán general de las Fuerzas Armadas, expresó el apoyo de la Corona a la Constitución y al sistema democrático.

Sin respaldo militar ni político suficiente, Tejero terminó rindiéndose. Pasadas las 12.00 horas del 24 de febrero de 1981, los guardias civiles abandonaron el Congreso y liberaron a los diputados.

Intentos golpistas previos: la Operación Galaxia

Antes del 23-F, Tejero ya había participado en la denominada Operación Galaxia, una intentona golpista gestada en 1978 por un grupo de militares que pretendía asaltar al Gobierno durante una reunión en el Palacio de la Moncloa, aprovechando un viaje oficial del rey a México.

El complot fue desarticulado antes de ejecutarse y el entonces teniente coronel fue juzgado y condenado a siete meses de prisión. Pese a ello, continuó su carrera en la Guardia Civil hasta el golpe de Estado de 1981.

Apariciones públicas y polémicas posteriores

Desde su salida de prisión en 1996, sus apariciones públicas fueron escasas, aunque generaron controversia. En 2006 publicó una carta al director en el diario ‘Melilla Hoy’ en la que aseguraba que el Estatut catalán “mataría” a España. En 2012 denunció al entonces presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, por “conspiración y proposición para la sedición”. Más recientemente, en 2023, presentó una denuncia contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por “traición a España” al negociar su investidura con partidos independentistas catalanes y con representantes vinculados a ETA.

La última vez que se le vio en público fue el 24 de octubre de 2019, cuando acudió al cementerio de El Pardo-Mingorrubio (Madrid) durante la reinhumación del dictador Francisco Franco tras su exhumación del Valle de los Caídos. Fue recibido por simpatizantes franquistas entre gritos de “Viva Tejero”, “Arriba España” y “Gracias por todo, Antonio”.

Con su fallecimiento desaparece el principal protagonista del intento de golpe de Estado del 23-F, un episodio clave en la consolidación de la democracia en España y en la historia política contemporánea del país.

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