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Valencia

El juzgado de la dana certifica que Vilaplana pagó el parking a las 19.48 horas y salió a las 19.51

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Maribel Vilaplana Mazón parking
La periodista Maribel Vilaplana (d) a su llegada a los Juzgados de Catarroja, a 3 de noviembre de 2025, en Catarroja, Valencia Jorge Gil - Europa Press VALÈNCIA, 19 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Letrada de la Administración de Justicia (LAJ) del Juzgado de Catarroja que investiga la gestión de la dana ha certificado que la periodista Maribel Vilaplana, que comió con el ‘president’ de la Generalitat, Carlos Mazón, el día de las riadas, pagó el parking donde había dejado su coche a las 19.48 horas y que abandonó el recinto tres minutos después, a las 19.51.

La certificación, fechada el 26 de noviembre y consultada por Europa Press, da cumplimiento a la orden de la magistrada instructora de comprobar la hora exacta de entrada y salida del vehículo utilizando los dos parámetros facilitados por la mercantil Interparking, gestora del aparcamiento de la Glorieta: los cuatro últimos dígitos de la tarjeta bancaria de la comunicadora y el importe del estacionamiento, que ascendía a 15,10 euros, según el documento aportado por la propia Vilaplana.

Los datos certificados: entrada a las 14.38, pago a las 19.48 y salida a las 19.51

Conforme a la documentación remitida por Interparking y a la información trasladada por la testigo, la LAJ certifica que el acceso del vehículo de Vilaplana se produjo a las 14.38 horas del 29 de octubre de 2024 por la denominada ‘Entrada 1’. La salida tuvo lugar a las 19.51, tras realizar el pago en el ‘Cajero 2’ a las 19.48 horas por un importe total de 15,10 euros.

Estos datos permiten encajar con precisión la presencia de la periodista en el aparcamiento de la Glorieta, una pieza clave en la reconstrucción de la cronología de ese día.

Declaración de Vilaplana ante la jueza de la dana

En su declaración como testigo, Maribel Vilaplana explicó que la comida con el ‘president’ se prolongó hasta que, sobre las 18.45 horas, Mazón le propuso concluirla, no por resultar “insostenible”, sino por la cantidad de llamadas que estaba recibiendo durante la tarde, especialmente a partir de las 17.15 horas.

La comunicadora calcula que tardaría unos cinco o diez minutos paseando desde el restaurante hasta el parking, y que durante el trayecto ambos estuvieron hablando un rato de fútbol. Por su parte, el dueño de El Ventorro aseguró en su propia declaración que Mazón abandonó el local junto a la periodista entre las 18.30 y las 19.00 horas, momento en el que ya no quedaban clientes.

El problema del tique y la falta de datos por conservación de matrículas

Vilaplana no pudo aportar el tique del parking de la Glorieta, por lo que la magistrada pidió a la empresa gestora que proporcionara la información. Sin embargo, Interparking explicó que los datos de lectura de matrículas se eliminan automáticamente al cumplirse un año, y las imágenes de accesos y salidas se borran al cabo de un mes, en aplicación estricta de la normativa de protección de datos.

Por tanto, no se podían ofrecer datos vinculados a matrículas específicas correspondientes al 29 de octubre de 2024. Aun así, la empresa sí informó a la jueza de que, cuando una operación se paga con tarjeta bancaria, es posible determinar la hora de entrada y salida de un vehículo cruzando los listados de estancias, pagos y operaciones con tarjeta.

La certificación fue posible gracias a los datos aportados por Vilaplana

Una vez que la comunicadora facilitó al juzgado la captura del asiento contable del pago del estacionamiento, los dígitos concretos de la tarjeta bancaria y el tipo de tarjeta utilizada, la LAJ pudo realizar la certificación que ahora obra en la causa. Este cruce de datos ha permitido fijar con exactitud la cronología de acceso, pago y salida del parking.


Declaraciones ante la jueza: la secuencia temporal de la comida con Mazón

La versión de Vilaplana

Durante su declaración, Vilaplana explicó que la comida con Mazón se prolongó hasta que, alrededor de las 18.45 horas, el president sugirió concluirla, no por la situación meteorológica extrema, sino debido al alto volumen de llamadas que estaba recibiendo desde aproximadamente las 17.15.

Añadió que tardó entre cinco y diez minutos en llegar caminando hasta el aparcamiento de la Glorieta, donde dejó su vehículo. Durante ese trayecto, según relató, ambos continuaron conversando sobre fútbol.

La versión del dueño de El Ventorro

El propietario del restaurante corroboró que Mazón y la periodista abandonaron el local entre las 18.30 y las 19.00 horas, cuando ya no quedaban clientes. Esa franja resulta clave para encajar la hora de salida registrada en el parking.

La dificultad de reconstruir la escena: datos eliminados por protección

En su declaración, Vilaplana explicó que ya no conservaba el tique físico del aparcamiento. A petición de la jueza, Interparking revisó sus sistemas, pero informó de que:

  • Los datos de lectura de matrículas se eliminan automáticamente al cumplirse un año, en cumplimiento de la normativa de protección de datos.

  • Las grabaciones de vídeo de accesos y salidas se borran al cabo de un mes.

Esto imposibilitó al juzgado obtener la información vinculada a la matrícula del vehículo el 29 de octubre de 2024.

Asimismo, la empresa verificó que ningún usuario registrado a través de la app P-APP con la matrícula del coche de la periodista efectuó salida ese día.

El cruce con el pago con tarjeta, la clave para reconstruir la cronología

Pese a la eliminación de imágenes y matrículas, Interparking indicó a la jueza que sí era posible identificar la hora exacta de entrada y salida siempre que se cruzaran:

  • El listado de estancias y pagos.

  • Las operaciones de tarjetas bancarias.

Por este motivo, la magistrada requirió a Vilaplana que aportara una captura del asiento contable del pago, los dígitos de la tarjeta y el tipo de tarjeta utilizada, documentos que ya han sido remitidos y que permitirán cerrar la reconstrucción temporal del día de la DANA.

El recorrido desde El Ventorro hasta el aparcamiento de Tetuán

Qué ocurrió después de la comida en plena DANA

El propietario de El Ventorro declaró que la salida del restaurante por parte de Mazón y Vilaplana se produjo entre las 18.30 y las 19.00 horas. Desde allí caminaron hasta el aparcamiento de la plaza de Tetuán, donde la comunicadora tenía estacionado su vehículo.

Según su declaración, una vez dentro del parking, Vilaplana aprovechó para contestar mensajes de WhatsApp y apagar correctamente su ordenador portátil, momentos antes de pagar el ticket.

La hora de pago, clave para entender la llegada de Mazón al Palau

La intención de la jueza es reconstruir con exactitud la secuencia temporal de esa tarde, sobre todo para contrastar las diferentes versiones ofrecidas por Carlos Mazón respecto a su hora de llegada al Palau de la Generalitat, en unos momentos críticos para la gestión de la emergencia.

La hora de salida del aparcamiento —19.47— vuelve a poner en cuestión los tiempos relatados por el president en funciones, que ha ofrecido distintos horarios en sus explicaciones públicas y ante la Cámara.

Un dato que complica aún más la cronología oficial

El nuevo documento aportado por Vilaplana refuerza la tesis de la magistrada: la necesidad de precisar minuto a minuto qué hizo Mazón durante las horas en las que la DANA golpeaba con más virulencia la provincia de Valencia. El pago del parking se ha convertido así en un elemento determinante para establecer si la versión del president en funciones coincide con los hechos acreditados documentalmente.

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Sucesos

Arranca el juicio por el crimen del canónigo de València: el portero relata sus prácticas sexuales y una deuda de 20 euros por sexo oral

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muerte cura Valencia
Varios agentes de la Policía Nacional tras el crimen - Rober Solsona - Europa Press - Archivo

El conserje del edificio, único testigo en la primera sesión, describe con detalle la vida privada de Alfonso López Benito

Este lunes ha comenzado en la Ciudad de la Justicia de València el juicio por el crimen del canónigo emérito de la Catedral de València, Alfonso López Benito, asesinado en enero de 2024 en el piso que le había cedido el Arzobispado en la calle Avellanas, en pleno centro histórico de la ciudad.

En el banquillo de los acusados se sienta Miguel Tomás V. N., un hombre sin hogar, único detenido y procesado por estos hechos. El caso será juzgado por un jurado popular compuesto por nueve titulares y dos suplentes, ya constituido tras una compleja selección marcada por numerosas excusas de los candidatos.


La Fiscalía sostiene que el acusado tuvo una “participación directa y decisiva”

Tras la constitución del jurado, el fiscal Antonio Gastaldi ha explicado su tesis acusatoria, manteniendo que el procesado estuvo en la vivienda el día de los hechos, facilitó la entrada al autor material del crimen y se aprovechó económicamente de la víctima. Aunque la Fiscalía ha rebajado su calificación inicial —de autor material a cooperador o cómplice—, insiste en que su implicación fue “directa, eficaz y decisiva”.

Por su parte, la defensa, ejercida por el letrado Jorge Carbó, ha reclamado el respeto a la presunción de inocencia y ha denunciado una investigación policial “incompleta y sesgada”. Según Carbó, se señaló a un culpable desde el inicio y después se intentó ajustar la investigación a esa hipótesis, sin hallar pruebas concluyentes de la presencia del acusado en la vivienda.


El portero, único testigo: “Era muy frecuente que subieran chicos necesitados”

La primera sesión del juicio ha contado con un único testigo: el conserje del edificio de la calle Avellanas, quien ha ofrecido un relato minucioso de las costumbres sexuales del canónigo y del ambiente que rodeaba la vivienda.

Según su testimonio, Alfonso López Benito vivía solo desde finales de 2017, aunque ocasionalmente convivía con un hombre rumano que ejercía labores de protección frente a los jóvenes que acudían al piso. “Había etapas en las que subían muchos chicos, casi siempre personas muy necesitadas, con adicciones y en una situación muy vulnerable”, ha señalado.

El portero ha explicado que, en una etapa posterior, el sacerdote intentaba que los encuentros se produjeran fuera de su horario laboral para evitar conflictos con los vecinos, que estaban “hartos” de la situación.


“Le prometió 60 euros por sexo oral, pero solo le pagó 40”

Uno de los momentos más impactantes de la declaración ha sido el relato de un joven que bajó del piso llorando y visiblemente afectado. Según el testigo, el chico le confesó que el canónigo le había ofrecido 60 euros a cambio de una felación, pero que finalmente solo le pagó 40.

“Me dijo que aceptó por pura necesidad y que se sintió humillado”, ha recordado el conserje, quien también ha relatado amenazas y episodios de tensión protagonizados por algunos de los hombres que acudían a la vivienda.


El día del crimen: mensajes enviados desde el móvil del canónigo ya fallecido

El conserje también ha reconstruido el día en que se descubrió el cadáver, el 23 de enero de 2024. Esa mañana recibió un mensaje desde el teléfono del canónigo que no le resultó extraño, ya que mantenían cierta confianza. Sin embargo, horas después, un amigo íntimo del sacerdote acudió preocupado al edificio al no lograr contactar con él.

Ambos subieron al piso y, tras abrir con la llave, encontraron a Alfonso López Benito muerto en la cama, con signos evidentes de violencia. Poco después, el portero recibió un segundo mensaje desde el mismo teléfono: “Miguel, está todo bien”. “Fue aterrador: acababa de ver a una persona muerta y me estaba escribiendo”, ha declarado.


Un carácter difícil y una vida cada vez más aislada

El testigo ha descrito al canónigo como una persona de carácter complicado, con escasa relación con el Arzobispado y frecuentes críticas hacia la jerarquía eclesiástica. “Tenía un carácter jodido”, ha afirmado, recordando también conflictos con vecinos durante la pandemia por su negativa a usar mascarilla.

A pesar de mantener una relación cordial con él, el conserje ha reconocido que le producía “asco” la situación que vivía el sacerdote y que se prolongó durante años sin que nadie pusiera freno.


El juicio continuará hasta el 3 de febrero

Tras esta primera sesión, el magistrado ha dado por concluida la jornada y ha citado al jurado para continuar este martes. El acusado, que se ha mostrado tranquilo durante la vista, ha sido trasladado a la prisión de Picassent, desde donde será conducido diariamente mientras dure este juicio, uno de los más mediáticos y controvertidos de los últimos años en València.

 

Alfonso López Benito-AVAN / A. Sáiz

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