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Consumo

Las mejores latas de atún que puedes comprar en supermercado

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PEXELS

La OCU ha publicado el listado de las mejores latas de atún que se pueden adquirir en los supermercados. Tras el análisis de la Organización de Consumidores y Usuarios se confirma que hay 13 en aceite de girasol y 19 en aceite de oliva, con muy buenos resultados en general: entre 64 y 86 puntos sobre 100.

El análisis de la OCU sobre las latas de atún

El laboratorio confirma que todas las latas analizadas incorporan atún claro, lo mismo que aceite de oliva o de girasol según se indica en la etiqueta. Y apenas hay defectos: no hay materias extrañas, ni atún con zonas quemadas, oxidadas, con colores raros o restos de piel y escamas.

Solo se detectó una cierta cantidad de miga (atún desmenuzado), pero siempre por debajo del 18%, el límite máximo previsto por la normativa.

Otra buena noticia es la ausencia o bajo nivel de histamina, lo que indica que el atún se envasó fresco.

En definitiva, los resultados son en general muy buenos, salvo por el exceso de sal, sobre todo en tres productos donde suma más del 1,25%. El etiquetado es igualmente mejorable, por la falta información sobre la zona de pesca o la forma de contacto con el fabricante.

Las mejores latas de atún

No obstante, se observan importantes diferencias en la cantidad de atún por lata: los packs de tres latas, no siempre del mismo formato, pueden pesar entre 48 y 104 gramos, por lo que su precio no es comparable a simple vista.

Para este tipo de producto, es aconsejable fijarse en el peso total escurrido antes de decirse por una marca.

De esta comparación destacan varias marcas blancas de calidad con un precio inferior a los 15 euros por kilo (peso escurrido).

En concreto, entre las latas de atún de aceite de oliva seleccionadas, serían:

Sal de plata (Aldi). Precio: 2,69 euros el pack de 3 latas x 60 gramos escurridos (14,94 €/kg). Calificación: 86 puntos. Degustación: muy buen sabor, textura suave, punto de sal correcto.

Hacendado (Mercadona). Precio: 5,02 euros el pack de 6 latas x 60 gramos escurridos (13,94 €/kg). Calificación: 85 puntos. Degustación: aroma y sabor intensos a atún, textura agradable.

El análisis no detecta niveles preocupantes de mercurio en el atún claro en lata, a diferencia de lo que puede suceder con el atún rojo y otros grandes túnidos, por lo que pueden consumirlo los menores siempre y cuando no se abuse del mismo. En cualquier caso, una vez abierta la lata es aconsejable tomarla en las primeras 48 horas, tal y como se advierte en la revista OCU Salud de junio, donde se publica el informe completo.

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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