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Consumo

Esta miel valenciana, premiada como la mejor del mundo

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miel valenciana mejor del mundo
Una muestra de la miel premiada, en una imagen facilitada a EFE.

València, 12 jun (OFFICIAL PRESS-EFE).- La miel de azahar Apiberia Miel, producida en la zona de costa la provincia de Valencia, ha sido galardonada con la medalla de oro a la mejor del mundo de 2024 en la categoría de miel de azahar monofloral en los London Honey Awards.

Así lo relata a EFE Jonathan Belmar, propietario de la empresasentre las localidades de Fuenterrobles y Camporrobles, en el interior de la provincia de Valencia que, bajo el nombre comercial de Apiberia Miel, produce distintas variedades de miel, entre ellas, la de azahar que acaba de ser reconocida como la mejor del mundo.

El proceso de la miel valenciana que ya es la mejor del mundo

Explica que las instalaciones de la empresa están entre Fuenterrobles y Camporrobles, en el interior de la provincia de Valencia, y hacen «trashumancia y llevan las colmenas a las floraciones» de los naranjos, ubicados sobre todo en la costa, que es donde produce la miel galardonada.

Belmar explica que habitualmente la empresa que lleva su nombre se había dedicado a la producción al por mayor, pero ahora han desarrollado una linea comercial; la idea es vender directamente la miel que producen y, además, enviarla a concursos para ver qué valor se le da.

En los London Honey Awards, distintos catadores internacionales puntúan las mieles de todo el mundo según su aroma, textura y propiedades. Se celebra anualmente y en la edición de este año, que en julio celebrará su gala de entrega de premios, la miel valenciana logró la mayor puntuación y con ello la medalla de oro del certamen -también hay plata y platino-.

Una empresa familiar detrás del éxito

Se trata de una empresa familiar, en la que Jonathan, de 35 años, lleva el peso de la producción, que tiene unos ocho años de vida y que produce entre quince y veinte toneladas de miel de diferentes variedades.

«El premio da prestigio, dejan poner su sello en la etiqueta y es como una palmadita grande en la espalda», asegura a EFE Aroa, la mujer de Jonathan, que cuenta que la afición por la apicultura le llegó a su marido de pequeño ya que tenía un tío apicultor y «le gustaba mucho este mundo».

La familia que produce la miel, junto a una de sus colmenas, en una imagen facilitada a EFE.

«Dejó un trabajo que no le gustaba y montó esta empresa», añade Aroa, que recuerda que en 2023 ya ganó un reconocimiento nacional como una de las mejores mieles de bosque, montaña y mielatos en Miel Adictos y valora que la miel que hace Jonathan «es pura, sin tratamientos químicos, va de la colmena al bote».

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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