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Noemí Casquet, escritora y periodista especializada en sexualidad: «He venido aquí a liberar a las personas a través del sexo»

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Noemí Casquet

Mala mujer. Periodista. Escritora. Presentadora. Divulgadora. Rebelde. Amante. Amiga. Enemiga. Desconocida. Diosa. Diabla. Luchadora. Madre gatuna. Bruja. Zorra. Humana.

Así es como ella misma se define. Noemí Casquet es una periodista especializada en sexualidad y viajes. Escritora de ‘Mala Mujer’, de la trilogía de novela erótica «Zorras», «Malas» y «Libres», directora de Santa Mandanga y divulgadora en redes sociales. Pero ella es mucho más. Directa, sin pelos en la lengua y sin ningún tipo de censura, Official Press ha charlado en exclusiva con Noemí donde nos ha contado todo lo le pasa sobre su cabeza, su cuerpo y también su alma. Retiros espirituales, sexo, tríos, orgías, parejas, poliamor y mucho más en esta fascinante entrevista/podcast que no te puedes perder en la que Noemí Casquet nos presenta ‘Almas’, la novela con la que pone fin a la bilogía iniciada con ‘Cuerpos’.

¿Quién es Noemí Casquet?

Bueno un placer estar aquí muchísimas gracias por invitarme. ¿Quién es Noemí Casquet? Creo que tendemos mucho hablar de nuestras profesiones entonces si tuviera que definirme por una profesión soy periodista especializada en sexualidad y escritora, pero soy mucho más que una profesión y me considero una persona un ser humano muy rebelde revolucionario que ha venido aquí a liberar al máximo de personas posibles a través del sexo.

¿Eres más de ‘cuerpos’ o de ‘almas’?

No se sostiene una si la otra, soy más de ambas de la conexión corporal con el alma y el alma con el cuerpo.

Una trilogía, una bilogía… todo en un año. ¿De dónde sacas el tiempo?

¡Follo poco! Como puedes comprobar (Risas) Estoy inspirada, la creatividad, yo siempre digo que predijo la energía sexual cuando realmente tenemos el canal abierto, y esa energía fluye, es la misma energía de la creatividad entonces en este sentido no estoy aquí para perder el tiempo estoy aquí para realmente cambiar las cosas y para mí era una buena fórmula el a través de los libros el poder cambiar cambiar las cosas. Sí que es verdad que llevaba un ritmo apabullante en ese sentido que en 3 años básicamente he sacado seis libros que se dice pronto, pero ponte a escribirlos.
Pero estoy disfrutando mucho de cada uno y sobre todo de la madurez que al final desde desde ‘Mala Mujer’, que fue el primer libro que fue no ficción, con la trilogía -dentro de la misma trilogía ya hay una evolución-  con ‘Cuerpos’ y ‘Almas’ ya el cambio es radical, con una madurez de la escritura y sobre todo mi propia voz. Y en eso estoy, en crecimiento.

Después de ‘Mala Mujer’, que es una guía sexual con una parte más personal en que cuentas tus experiencias, das el salto a la ficción, ¿Qué porcentaje de realidad de Noemí y ficción  hay en esta últimas novelas?

Claro, en la no ficción encontramos una Noemí de 2018/2019 que no es la Noemí de ahora en ese sentido. Por otro lado en la ficción, por ejemplo en ‘Zorras’ tienen mucho de mí en el sentido de esas experiencias que he vivido a lo largo de mi vida están a veces, a veces algunas, escritas en la trilogía, sobre todo en ‘Cuerpos’ y ‘Almas’ que es la última entrega ahí se puede encontrar más de mi relación con los hombres y de mi sombra, una sombra que también es la sombra de muchas. Entonces es al final una novela que te engancha, pero es una novela que amas y odias al mismo tiempo, porque la protagonista al final es una protagonista con una baja autoestima con mucha necesidad de autodestrucción y creo que son esos momentos que hemos pasado todos como a lo largo de nuestra vida que tenemos que abrazar y que tenemos que, si queremos acercarnos a la luz, vamos a generar más sombra y tenemos que estar familiarizados con ella.

Comentabas que te han sentido identificada con el personaje de ‘Cuerpos’ y ‘Almas’, ¿Te has tenido que disfrazar alguna vez?

Yo creo que todos nos hemos disfrazados a lo largo de nuestra vida cada vez me disfrazo menos, por no decirte que no me disfrazo absolutamente nada, lo que ves es lo que hay pero sí que es cierto que creo que a lo largo de mi vida he impostado ser otras personas simplemente pues para si estaba rodeada de hombres de poder, pues he impostado una serie de actitudes para al final estar incluida dentro de todo esto, y al final me dije que basta, que se acabó no no voy a impostar ser otra persona, yo soy quién soy ni voy a impostar decir que no follo o que follo mucho o que nada esto es lo que hay y no me apetece ser parte de esa rueda. Pero sí que es verdad que yo creo que como todo el mundo en algún momento de nuestra vida que hemos salido a una discoteca y hemos dicho un nombre falso o de repente nos hemos ido yo hace tres semanas por ejemplo salí a un club swinger y me pusé una peluca pues para experimentar también. Me duró poco porque enseguida me dijeron «Tú eres Noemí Casquet», y yo «noo, yo soy Emma».  «¡Qué vas a ser Emma! quítate la peluca hijadeputa» y yo «mm vale, pues sí soy Noemí Casquet, pero no digas». ((Risas) Y eso que llevaba una peluca pelirroja larga, con el flequillito. Pero fue muy divertido y al mismo tiempo reforzó la idea de que estoy muy conectada con mi cuerpo y no quiero ser otra persona, no necesito ser de otra persona yo soy quién soy me siento muy cómoda mi propia piel.

Estamos viviendo una época en la que etiquetamos todo (poliamor etc) ¿Cómo te defines tú sexualmente?

Sexualmente soy bisexual, si me tenéis que poner una etiqueta, pero vamos que me da igual lo que me meta en la boca mientras que me guste lo que hay detrás de eso, entonces puedes llamarme pansexual, bisexual… vamos estoy abierta a las personas y a la vida y a todas las experiencias. Por otro lado yo soy no monógama, es decir no me gusta la exclusividad en las relaciones y por lo tanto tengo que trabajar mucho para que todas las partes estén en ese sentido, la responsabilidad afectiva, que estén cuidadas que estén vistas por mí no que estén siendo amadas por mí, porque cuantas más relaciones tengas en tu vida pues tienes que ser capaz de dedicarles en ese sentido.

-Has comentado, que como periodista, has experimentado todo lo que escribes. ¿Te queda alguna fantasía sexual por cumplir? ¿Cuál ha sido la mejor? ¿Cuál ha sido la peor?

Para escuchar la entrevista completa a Noemí Casquet puedes pinchar en este enlace de nuestro canal de iVoox:

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Cultura

Los secretos de la Casa Judía de València

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Los secretos de la Casa Judía de València
Foto: Hugo Román

Entre los años 20 y 30 del siglo pasado el art déco dominaba en todas las artes decorativas a nivel mundial. Había nacido en París y pronto Hollywood lo popularizó como símbolo de glamour. Y esos aires y aquella esencia de aquella Belle Époque o los llamados Años Locos quedaron inmortalizados en una de las edificaciones más asombrosas de València.

El art déco bebía de todas las culturas, reutilizando de manera libre los elementos arquitectónicos de otras épocas.

Plasmaban los asombrosos hallazgos de aquellos tiempos en Egipto como el  descubrimiento de la tumba de Tutankamón, así como de culturas mesopotámica, africana, azteca, maya, hindú que fueron dotándole de un exotismo y una belleza única.

Los secretos de la Casa Judía de València

Caminando por la calle Castellón, en el número 20 nos encontramos con toda una joya que aguarda la mirada de los curiosos que se detienen para admirar un amalgama de formas y colores único.

Entre Germanías y la Estación del Norte está la conocida como Casa Judía de València, que fue construida hacia 1930 por el arquitecto valenciano Juan Francisco Guardiola Martínez.

Nacido en Sueca en 1895 en el seno de una familia de clase media, se trasladó a Barcelona en 1917 para estudiar arquitectura donde fue premiado en  1922  por el proyecto de la estación de metro de la Plaza de Cataluña.

Según cuentan, los diversos viajes que realizó el arquitecto por Asia pudo influir en él a la hora de diseñar el estilo del edificio levantado en el ensanche de la capital valenciana a petición de Yosef Shalóm, cuyo apellido nos da la pista del sobrenombre de Casa Judía.

Casa Judía.- Años treinta.- Archivo Ana María Ferrín.

La fachada de la Casa Judía

Un detalle de sus orígenes nos recibe en el dintel de la puerta principal, en el frontón curvilíneo, donde se aprecia una estrella de seis puntas rematado por dos volutas y una hoja de acanto en el arco final.

Su fachada dividida en tres cuerpos, basamental, central y superior, nos transporta sin movernos de la calle a escenarios babilónicos y egipcios por su colorido y las formas de sus columnas, capiteles, remates con forma de pagoda y ventanas ojivales.

Si levantamos la vista podemos admirar el impresionante remate del edificio de inspiración oriental, árabe e hindú.

Foto: Hugo Román

Según cuentan ​en el edificio se reunía de manera discreta la reducida comunidad judía de la época que residía en València para realizar sus celebraciones religiosas.

¿Cómo es en la actualidad?

En la actualidad en el edificio de siete alturas viven familias particulares. Las viviendas tienen unos 100 m2 cada una, y originalmente contarían con tres habitaciones, un baño, una cocina y un comedor.

Tan solo su fachada, su zaguán y la decoración exterior e interior mantienen la esencia de aquellos años en los que el arte iba asociado a la construcción, en el que cada ladrillo tenía una misión estética. Años en los que los edificios eran monumentos esperando ser habitados.

Muchos comentan que su fachada parece salida del decorado de la película del Mago de Oz o tal vez de la mente de Tim Burton.

La Casa Judía no es un edificio protegido

Inspiradora y evocadora permanece allí pese a la bomba que cayó cerca durante la guerra y a pesar de que en alguna ocasión haya sufrido modificaciones debido a que, incomprensiblemente, no está protegida. De hecho los remates del edificio de estilo hindú que lo coronaban fueron retirados en el pasado y su plantas baja han alterado su estilo original.

Guardiola falleció en Alzira en 1962. Su trayectoria como arquitecto fue amplia con proyectos de viviendas residenciales, fábricas, almacenes, iglesias, teatros y cines, una estación y un banco.

Entre las más destacadas están el Ateneu del Socors en Sueca (1927) y la Casa Xina o Casa Ferran Guardiola en Barcelona (1929) que muestran su talento y originalidad.

Pero sin duda, la Casa Judía es su gran obra maestra, una obra que contempla el pasar de los años desde su espectacular fachada, una fachada que nos hace viajar a lugares remotos sin salir de la ciudad.

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