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Valencia

Personal sanitario denuncia un «retroceso» en sus condiciones y en la calidad asistencial

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Personal sanitario Valencia sindicatos protestas

València, 30 abr (IEFE).- Personal sanitario se ha concentrado este martes ante la Conselleria de Sanidad, convocados por tres de los sindicatos de la Mesa Sectorial de Sanidad, para mostrar su «oposición» a las medidas adoptadas por el departamento que dirige Marciano Gómez que, afirman, suponen «retrocesos» en sus condiciones laborales y en la calidad asistencial.

Decenas de personas han participado en esta protesta, convocada por la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO PV, la Federació de Serveis Públics de UGT-PV e Intersindical Salut, tras una pancarta con la frase «No a los recortes en Sanidad. No a la movilidad forzosa. Por las 35 horas. Por unas condiciones laborales justas».

«Estas medidas implantadas por el Gobierno valenciano recortan derechos y condiciones laborales, favorecen la fuga de los y las profesionales, aumentan las listas de espera y provocan un mayor deterioro en la Sanidad valenciana», han destacado los convocantes.

Durante la concentración han mostrado su rechazo a la «vuelta del bolsín» y la movilidad forzosa de las macroáreas, han exigido una jornada de 35 horas semanales y han denunciado los «recortes» de la Conselleria de Sanidad.

Según ha indicado, una de estas medidas de recorte es la implantación del nuevo sistema de módulos de refuerzo, con una disminución del presupuesto, una reducción del tiempo de asistencia a la ciudadanía y consecuencias como el aumento de las listas de espera, según fuentes sindicales.

También han criticado el decreto que regula la bolsa para los grupos A1 y A2, que abre la puerta a la arbitrariedad y la contratación a dedo, así como el decreto sobre macroáreas, que instaura la movilidad forzosa del personal sin garantizar la cobertura de la atención en el centro de origen, ni la continuidad de los cuidados en las zonas de difícil cobertura.

Otro «agravio», han asegurado, es la «tramposa negociación» sobre las 35 horas, y señalan que la Conselleria «pretende implementarla a cambio de incrementar la jornada real».

Los sindicatos han afirmado que tampoco se ha reforzado la plantilla. De hecho, han dicho, la Conselleria «no ha cumplido con las casi 1.000 plazas del incremento de personal previsto para 2023».

Han recordado que el pasado martes las personas trabajadoras de la sanidad salieron a las puertas de sus hospitales y centros de salud, el martes que viene volverán a hacerlo y el martes 14 se unirán en una concentración ante el Palau de la Generalitat para pedirle al president, Carlos Mazón, que se implique en la gestión sanitaria y no permita que se menoscaben los derechos laborales.

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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