Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Unidas Podemos propondrá un impuesto a las grandes fortunas

Publicado

en

Unidas Podemos propondrá un impuesto a las Grandes Fortunas para paliar la crisis de la covid-19. El objetivo es alcanzar una recaudación en torno al 1% del PIB, es decir 11.000 millones de euros. El partido liderado por Pablo Iglesias plantea la sustitución del actual Impuesto de Patrimonio por este nuevo impuesto a las grandes fortunas. Este afectará a los patrimonios superiores a 1 millón de euros y de forma progresiva, de forma que la mayor parte del impuesto recaiga sobre los 1.000 patrimonios más altos. Este impuesto sustituirá al actual impuesto de patrimonio y no podrá bonificarse por las comunidades autónomas

Entre los detalles concretos que tendrá el nuevo tributo, según las fuentes consultadas, se encuentra la exención de la vivienda habitual hasta 400.000 euros. Estas son las cifras que se han adelantado:

Se trata de un impuesto similar al que se está proponiendo para la UE y Estados Unidos. Tendrá un mínimo exento por primera vivienda de 400 000 euros y gravará con un 2 % los patrimonios de más de un millón de euros, con un 2,5 % los patrimonios de más de 10 millones de euros, con un 3 % los patrimonios superiores a los 50 millones y con un 3,5 % los patrimonios de más de 100 millones de euros, de forma que la mayor parte del impuesto recaiga sobre los mil patrimonios más altos del país. Este impuesto sustituirá al actual impuesto sobre el patrimonio, que es inoperativo, y no podrá bonificarse por parte de las comunidades autónomas.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

Pakistán anuncia una “guerra abierta” contra Afganistán, bombardea Kabul y reivindica 133 muertes

Publicado

en

La tensión entre Pakistán y Afganistán ha alcanzado un punto crítico después de que el Gobierno de Pakistán confirmara una serie de bombardeos contra objetivos en Kabul y otras localidades afganas. Las autoridades pakistaníes han asegurado que los ataques han dejado al menos 133 miembros del Talibán muertos.

El ministro de Defensa pakistaní, Jawaya Asif, calificó la operación como el inicio de una “guerra abierta” contra Afganistán, en lo que supone una de las declaraciones más contundentes entre ambos países en los últimos años.

Escalada militar sin precedentes

Según fuentes oficiales en Islamabad, los bombardeos se produjeron durante la madrugada del viernes y tuvieron como objetivo supuestas bases operativas talibán. Las autoridades pakistaníes sostienen que la ofensiva responde a ataques previos y a la creciente amenaza en la frontera común.

La capital afgana, Kabul, fue uno de los principales puntos alcanzados, aunque también se reportaron explosiones en otras provincias estratégicas. Hasta el momento, las autoridades afganas no han ofrecido un balance independiente de víctimas.

Justificación de Islamabad

Desde el Ministerio de Defensa pakistaní se argumenta que la operación busca “neutralizar amenazas directas contra la seguridad nacional”. Asif afirmó que su país no tolerará más incursiones ni acciones insurgentes desde territorio afgano.

“Se trata de una respuesta proporcional y necesaria”, declaró el ministro, subrayando que Pakistán actuará “con firmeza” ante cualquier agresión.

Reacción internacional y riesgo regional

La comunidad internacional sigue con preocupación la evolución del conflicto. Analistas advierten de que una guerra abierta entre ambos países podría desestabilizar aún más la región, ya afectada por años de insurgencia, crisis humanitaria y tensiones diplomáticas.

La frontera entre Pakistán y Afganistán ha sido históricamente un foco de fricción, especialmente tras el regreso del régimen talibán al poder en Kabul. Los recientes acontecimientos podrían marcar un antes y un después en las relaciones bilaterales.

Un conflicto con consecuencias imprevisibles

El anuncio oficial de “guerra abierta” eleva el riesgo de una confrontación prolongada. La posibilidad de nuevas operaciones militares y represalias mantiene en alerta tanto a las fuerzas de seguridad como a la población civil en ambos lados de la frontera.

Mientras continúan las evaluaciones de daños y víctimas, la comunidad internacional insta a la contención y al diálogo para evitar una escalada mayor en uno de los escenarios geopolíticos más sensibles de Asia Central.

Continuar leyendo