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Salud y Bienestar

Las pseudoterapias que Sanidad pone en duda

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Terapia de ventosas-FREEPIK

El Ministerio de Sanidad ha establecido que la vacuoterapia, la luminoterapia en problemas de salud mental y la aromaterapia, entre otras prácticas, deben ser consideradas pseudoterapias, según informes desarrollados por la Red Española de Agencias de Tecnologías Sanitarias y Prestaciones del Sistema Nacional de Salud (RedETS).

Vacuoterapia

En el caso específico de la vacuoterapia (‘cupping’ o terapia con ventosas) en patología osteomuscular, que consiste en la aplicación de copas de cristal o plástico calentadas sobre la piel o mediante otras técnicas de hacer ventosa en diferentes puntos del cuerpo, Sanidad advierte que «no se puede considerar una terapia segura», debido a los riesgos inherentes por la aplicación de la técnica sobre el cuerpo humano, especialmente en la modalidad húmeda.

Además, el beneficio que podría mostrar se basa en estudios de baja calidad que no permiten sustentar su eficacia, por lo que no estaría recomendado su uso en esta indicación, detalla el documento.

Luminoterapia

En cuanto a la luminoterapia en problemas de salud mental, que se basa en el uso de la luz con fines terapéuticos, Sanidad indica que no es posible extraer conclusiones definitivas sobre su eficacia y seguridad debido a las limitaciones metodológicas de los estudios incluidos. Tampoco existe evidencia suficiente que apoye su uso en salud mental.

Aromaterapia

Por último, la aromaterapia, que utiliza aceites esenciales extraídos de plantas con el objetivo de mejorar el bienestar, reducir la ansiedad, el estrés y otros síntomas clínicos tanto emocionales como físicos, se califica como pseudoterapia debido a la baja calidad de los estudios realizados y a la identificación de eventos adversos leves asociados a su uso.

Estas conclusiones se suman a una serie de terapias calificadas desde un inicio como pseudoterapias por falta de evidencia científica, como:

  • el análisis somatoemocional
  • el ángeles de Atlantis
  • la biocibernética
  • el coaching transformacional
  • las constelaciones sistemáticas
  • la cromopuntura
  • la espinología
  • el feng shui
  • la hipnosis ericksoniana
  • la iridología
  • la orinoterapia
  • la pirámide vastu
  • la psicohomeopatía
  • la radioestesia
  • el rebirthing
  • el tantra, y muchas otras.

Pseudoterapias

Las pseudoterapias son prácticas o tratamientos que se presentan como terapias médicas o de salud, pero que carecen de evidencia científica sólida que respalde su eficacia y seguridad. Estas prácticas suelen estar basadas en creencias no científicas, filosofías alternativas o tradiciones culturales, en lugar de estar respaldadas por estudios clínicos rigurosos y revisados por pares.

pueden ser potencialmente peligrosas porque pueden llevar a los pacientes a rechazar tratamientos médicos efectivos basados en evidencia, lo que puede tener consecuencias graves para la salud. A menudo se promueven como alternativas naturales o holísticas, pero su falta de base científica significa que no cumplen con los estándares médicos aceptados.

Algunos ejemplos comunes de pseudoterapias incluyen:

  1. Homeopatía: Un sistema médico alternativo que se basa en la idea de que «lo similar cura lo similar» y diluye sustancias hasta el punto en que queda poca o ninguna molécula del ingrediente original.
  2. Iridología: La práctica de diagnosticar enfermedades observando los patrones y colores del iris del ojo, aunque no hay evidencia científica que respalde esta técnica.
  3. Terapias energéticas: Como el Reiki o la curación energética, que implican la manipulación de supuestas «energías» corporales para promover la curación, pero carecen de base científica.
  4. Aromaterapia: El uso de aceites esenciales de plantas para mejorar la salud y el bienestar, aunque la evidencia de sus beneficios terapéuticos es limitada y a menudo anecdótica.
  5. Quiropráctica para tratar enfermedades no relacionadas con el sistema musculoesquelético: Aunque la quiropráctica puede ser efectiva para tratar ciertos problemas musculoesqueléticos, su uso para tratar enfermedades internas o no relacionadas con el sistema nervioso central no está respaldado por evidencia científica sólida.

Es importante tener en cuenta que las pseudoterapias no son lo mismo que las terapias complementarias o alternativas que tienen alguna base científica y que se utilizan junto con la medicina convencional de manera segura y efectiva. La clave para distinguir entre terapias válidas y pseudoterapias radica en la presencia o ausencia de evidencia científica sólida que respalde su uso.

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Estos pequeños hábitos diarios pueden alargar tu vida, según la ciencia

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hábitos diarios pueden alargar vida
Caminar unos minutos más al día es una de las sencillas actividades con beneficios significativos, según uno de los estudios. / Pexels

Los resultados de dos nuevos trabajos científicos apuntan a que no hacen falta cambios drásticos para mejorar la salud: incluso ajustes mínimos en la rutina diaria pueden reducir el riesgo de muerte y aumentar los años de vida saludable. Caminar unos minutos más, dormir un poco mejor o añadir medio plato de verduras son ejemplos de hábitos sencillos con efectos significativos, según estas investigaciones.

Aunque ambos estudios son observacionales y no establecen causalidad directa, sus conclusiones señalan estrategias más realistas y alcanzables para mejorar la salud pública, alejadas de planteamientos extremos o difíciles de mantener en el tiempo.

Cinco minutos más de actividad física ya reducen la mortalidad

El primer estudio, publicado en The Lancet, analizó datos de más de 135.000 adultos en Noruega, Suecia, Estados Unidos y Reino Unido durante un periodo de ocho años. Los investigadores calcularon el impacto poblacional de pequeños incrementos en la actividad física moderada —como caminar a 5 km/h— y de la reducción del tiempo sedentario.

Solo cinco minutos diarios de actividad moderada podría reducir un 10 % las muertes en la mayoría de adultos y un 6 % en los menos activos.

Los resultados son especialmente llamativos: añadir únicamente cinco minutos diarios de actividad moderada podría reducir un 10 % las muertes en la mayoría de adultos y un 6 % en los menos activos. Si el incremento alcanzara los diez minutos diarios, la reducción de la mortalidad se elevaría hasta el 15 %.

En paralelo, disminuir media hora diaria de sedentarismo se asocia con un 7 % menos de mortalidad, mientras que reducir una hora completa se vincula con una disminución del 13 %.

El beneficio es mayor entre las personas menos activas, lo que refuerza la idea de que cualquier movimiento cuenta. Los autores subrayan que no es imprescindible cumplir estrictamente las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para obtener beneficios y reclaman más estudios con dispositivos de medición en países de ingresos bajos y medios.

Caminar 7.000 pasos al día reduce el riesgo de enfermedades crónicas, deterioro cognitivo y muerte.

El poder de combinar hábitos saludables

El segundo trabajo, publicado en eClinicalMedicine —revista del grupo The Lancet Discovery Science—, se centró en casi 60.000 participantes del UK Biobank y evaluó cómo interactúan tres factores clave: sueño, dieta y ejercicio.

El modelo estadístico desarrollado por los investigadores sugiere que, para quienes presentan los peores hábitos, mejoras mínimas en los tres ámbitos —por ejemplo, cinco minutos más de sueño, dos minutos extra de actividad vigorosa y medio plato adicional de verduras— podrían añadir un año de vida.

Para quienes tienen peores hábitos, mejoras como cinco minutos más de sueño, dos minutos extra de actividad vigorosa y medio plato adicional de verduras podrían añadir un año de vida.

La combinación óptima, definida como dormir entre siete y ocho horas, realizar más de 40 minutos de actividad moderada diaria y mantener una dieta saludable, se asocia con hasta nueve años extra de vida y salud.

Los investigadores destacan que el efecto conjunto de estos hábitos es mayor que la suma de cada comportamiento por separado, lo que refuerza la idea de promover cambios pequeños pero sostenidos como una estrategia eficaz y realista para mejorar la salud de la población.

Un enfoque más accesible para la salud pública

Ambos estudios coinciden en que las recomendaciones basadas en pequeños ajustes cotidianos pueden tener un impacto relevante a nivel poblacional. Frente a mensajes que exigen transformaciones radicales del estilo de vida, estos trabajos respaldan un enfoque más accesible, progresivo y fácil de mantener en el tiempo.

Referencia

Ekelund et al. “Deaths potentially averted by small changes in physical activity and sedentary time: an individual participant data meta-analysis of prospective cohort studies”. The Lancet 2026

Fuente

SINC

Derechos: Creative Commons

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