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Salud y Bienestar

¿Qué necesidades fundamentales tiene una persona de alta dependencia?

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¿Qué necesidades fundamentales tiene una persona de alta dependencia?

En la sociedad actual, es cada vez más común encontrar personas que dependen de otros para realizar las actividades básicas de la vida diaria. Las personas con alta dependencia necesitan una atención especializada y personalizada para poder tener una buena calidad de vida.

A continuación, con la ayuda y consejos de los profesionales de Dedicae, vamos a profundizar entre las necesidades fundamentales de estas personas.

Necesidades físicas

Las personas con alta dependencia tienen necesidades físicas especiales. Entre ellas se encuentran:

Necesidades de alimentación

Las personas con alta dependencia necesitan una dieta equilibrada y adaptada a sus necesidades. Es importante que la alimentación sea variada y rica en nutrientes para prevenir enfermedades y mantener una buena salud.

Necesidades de higiene

Los grandes dependientes necesitan una buena higiene para prevenir infecciones y enfermedades. Es importante que se les ayude en el baño, en el cambio de ropa y en la limpieza diaria.

Necesidades de movilidad

Estos dependientes también es habitual que requieran ayuda para moverse. Es importante que se les proporcione el equipo adecuado, como sillas de ruedas, para poder desplazarse de manera segura y cómoda.

Necesidades emocionales

Además de las necesidades físicas, las personas con alta dependencia tienen necesidades emocionales especiales. Entre ellas se encuentran:

Necesidades de compañía

Las personas con alta dependencia necesitan compañía para no sentirse solas. Es importante que se les dedique tiempo y se les escuche para que se sientan valoradas.

5. Necesidades de afecto

Otra de sus necesidades básicas es el de afecto para sentirse queridas. Es importante que se les demuestre cariño y se les dé muestras de amor para que se sientan seguras y tranquilas.

6. Necesidades de estímulo

Las personas con gran dependencia necesitan estímulos para mantener su mente activa. Es importante que se les proporcionen actividades que les gusten y que les ayuden a mantenerse activas y entretenidas.

Necesidades sociales

Además de las necesidades físicas y emocionales, las personas con alta dependencia tienen necesidades sociales especiales. Entre podemos diferenciar:

Necesidades de integración social

Las personas con alta dependencia necesitan integrarse en la sociedad para no sentirse aisladas. Es importante que se les proporcione la oportunidad de relacionarse con otras personas y de participar en actividades sociales.

Necesidades de respeto

Los grandes dependientes necesitan respeto para sentirse valorados como personas. Es importante que se les trate con dignidad y que se les respete su privacidad y su autonomía.

Necesidades de libertad

Es de vital importancia que estas personas tengan libertad para tomar sus propias decisiones. Es fundamental que se les permita elegir y que se les dé la oportunidad de establecer sus propios gustos y preferencias.

Necesidades de cuidado

Además de las necesidades mencionadas anteriormente, las personas con alta dependencia también necesitan un cuidado especializado y personalizado:

Necesidades de atención médica

Las personas con alta dependencia necesitan atención médica regular para prevenir y tratar enfermedades. Es importante que se les proporcione una atención médica de calidad y que se les brinde los medicamentos necesarios.

Necesidades de cuidado personalizado

Igualmente necesitan de un cuidado personalizado que tenga en cuenta sus necesidades y preferencias. Mucho mejor si se le puede asistir y ofrecer cuidados a domicilio sin separarles de su entorno.

Además, es importante que se les trate con respeto y que se les brinde una atención individualizada.

Necesidades de seguridad

Las personas con alta dependencia necesitan sentirse seguras en todo momento. Es importante que se les proporcione un ambiente seguro y que se les proteja de posibles peligros.

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Salud y Bienestar

Los expertos alertan: dejar los fármacos como el Ozempic hace que el peso vuelva en menos de dos años

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dejar Ozempic
Detener el uso de semaglutida revierte los efectos beneficiosos que tiene sobre el corazón. / Freepik

Los fármacos contra la obesidad basados en semaglutida se han popularizado en los últimos años por su eficacia para perder peso. Muchos los conocen por sus nombres comerciales, como Ozempic, Wegovy o Rybelsus. Estos medicamentos actúan ralentizando la digestión, aumentando la sensación de saciedad y estimulando la producción de insulina, lo que facilita la pérdida de peso en personas con obesidad.

Sin embargo, interrumpir el tratamiento sin un cambio sostenido en la dieta y el estilo de vida puede tener efectos contraproducentes, según revela un amplio estudio publicado en The British Medical Journal.

Recuperación del peso y empeoramiento de los marcadores cardiacos

El análisis concluye que abandonar estos fármacos revierte gran parte de los beneficios obtenidos, tanto en el control del peso como en los principales marcadores de riesgo cardiovascular, como el colesterol y la presión arterial.

Los investigadores observaron que, tras suspender la medicación, los pacientes recuperaban el peso perdido a un ritmo medio de 0,4 kilos al mes, lo que equivale a casi medio kilo mensual. Además, tanto el peso corporal como los marcadores cardiacos volvían a los niveles previos al tratamiento en menos de dos años.

Uno de los datos más relevantes es que la recuperación del peso era cuatro veces más rápida, independientemente de la cantidad de kilos perdidos durante el uso del fármaco.

Los medicamentos no bastan para el control del peso a largo plazo

“A pesar de su éxito inicial, estos fármacos por sí solos no son suficientes para controlar el peso a largo plazo”, advierten los autores del estudio. El trabajo subraya que el tratamiento farmacológico debe ir acompañado de intervenciones conductuales, como cambios en la alimentación, aumento de la actividad física y apoyo psicológico.

El estudio también compara la evolución de los pacientes que abandonan la medicación con aquellos que siguen programas de control de peso basados en el comportamiento, constatando que estos últimos mantienen mejor los resultados a largo plazo.

La mitad de los pacientes abandona el tratamiento en un año

Para llegar a estas conclusiones, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford analizó registros clínicos, estudios científicos y bases de datos que comparaban medicamentos autorizados para la pérdida de peso con intervenciones no farmacológicas.

En total, se incluyeron 37 estudios publicados hasta febrero de 2025, con la participación de 9.341 personas. La duración media de los tratamientos fue de 39 semanas, mientras que el seguimiento posterior alcanzó una media de 32 semanas.

Uno de los hallazgos más preocupantes es que aproximadamente la mitad de las personas con obesidad abandona este tipo de tratamientos farmacológicos en el plazo de un año, lo que hace fundamental comprender qué ocurre tras su suspensión.

Advertencia sobre el uso a corto plazo de los fármacos adelgazantes

Los autores del estudio lanzan un mensaje claro: utilizar estos medicamentos solo a corto plazo no es una solución eficaz ni sostenible. En sus conclusiones, destacan la necesidad de:

  • Investigar estrategias rentables para el control del peso a largo plazo

  • Reforzar la prevención primaria de la obesidad

  • Integrar los fármacos dentro de programas completos de salud y hábitos

No obstante, también reconocen ciertas limitaciones en su investigación. Solo ocho de los estudios analizados evaluaron específicamente los nuevos fármacos agonistas del receptor GLP-1, el periodo máximo de seguimiento tras suspender el tratamiento fue de 12 meses y pocos trabajos presentaban un bajo riesgo de sesgo.

Un reto sanitario más allá del medicamento

Este estudio refuerza la idea de que la obesidad es una enfermedad crónica y compleja, que requiere un abordaje integral. Aunque los fármacos como la semaglutida suponen un avance importante, los expertos coinciden en que sin cambios estructurales en el estilo de vida, la recuperación del peso es muy probable.

La investigación, publicada en The British Medical Journal en 2025 por Sam West y colaboradores, aporta evidencia sólida para replantear el uso de estos tratamientos y para recordar que la salud cardiovascular y el control del peso dependen de estrategias mantenidas en el tiempo, no solo de soluciones rápidas.

Referencia:

West, Sam et al. Weight regain after cessation of medication for weight management: systematic review and meta-analysis. The British Medical Journal. 2025

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.

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