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Cultura

Santiago Gapp, el sacerdote mártir austríaco que se enfrentó a Hitler y se refugió en València donde lo encontró la Gestapo

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Cartel documental

València, 13 ago. (AVAN/OP).- Los religiosos marianistas celebran hoy en sus comunidades, entre ellas en el colegio del Pilar, de Valencia, misas en honor al religioso austríaco Santiago Gapp, decapitado en Berlín en 1943 tras ser localizado por la Gestapo en ese mismo colegio valenciano donde daba clases, al haber huido de su país perseguido por el régimen nazi por su predicación en las homilías contra el racismo.

La historia del mártir, beatificado por San Juan Pablo II en 1996 y cuya fiesta litúrgica celebra la Iglesia hoy, 13 de agosto, ha sido difundida en los últimos años a través de libros, documentales y hasta premios periodísticos en distintos países de Europa.

Gapp fue localizado por la policía secreta nazi en 1942 en Valencia, tras haber huido de Austria. Llevaba entonces un año dando clases de latín y alemán en el Colegio de El Pilar, en Valencia, donde había sido acogido por la comunidad religiosa del centro docente valenciano, de su misma congregación.

Dos jóvenes alemanes llegaron a Valencia y se ganaron durante meses la confianza de Gapp, haciéndose pasar por judíos también perseguidos, hasta convencerle mediante engaños para viajar a San Sebastián. El 9 de noviembre de 1942 entraron con él en Hendaya, entonces en la Francia ocupada por el régimen nazi, y fue arrestado. Tras ser torturado y encarcelado, murió decapitado en Berlín en 1943. El papa San Juan Pablo II lo beatificó en 1996.

Jakob Gapp (o Santiago Gapp) había nacido en Wattens (Austria) en 1897 y, tras combatir en la Primera Guerra Mundial en el ejército austríaco, ingresó en la Compañía de María y fue ordenado sacerdote.

Huyó de su país perseguido por la Gestapo en 1939 “por sus contundentes críticas contra el racismo de Hitler, que plasmaba en sus homilías”, según reflejó su biógrafo, el también marianista José María Salaverri. Tras pasar por Burdeos llegó a Valencia en 1941 y un año después ya fue localizado por la Gestapo.

La valentía de Gapp durante las torturas e interrogatorios “impresionó al propio Heinrich Himmler, máximo responsable de la Gestapo, que aseguró que ´con un millón de Jakobs Gapp, pero de nuestra ideología, dominaríamos el mundo`”, según Salaverri.

Sus reliquias son veneradas hoy en Innsbruck (Austria)

gapp

 

Documentales y premios con su nombre

La vida y muerte de Gapp fue reflejada en el documental “Santiago Gapp, el sacerdote que se enfrentó a Hitler”, un cortometraje, de 30 minutos, estrenado en 2018 dirigido por el realizador valenciano Manuel Cabo y coproducido por “MC Audiovisuales” y la “Compañía de María. Marianistas” y cuyos derechos de emisión han sido adquiridos ahora por una televisión polaca para los próximos tres años.

El documental fue grabado en Alemania, Austria, Francia y España e incluye entrevistas a expertos historiadores y religiosos de la misma congregación.

También el sacerdote marianista valenciano Daniel Pajuelo, con cerca de 1,2 millones de suscriptores en su canal YouTube y otros miles de seguidores en redes sociales, ha difundido la figura de Gapp en un vídeo.

Igualmente, en 2005 el obispo de Innsbruck Manfred Scheuer creó el premio Jakob Gapp a empresas que hayan demostrado su compromiso social.

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Cultura

Bad Bunny conquista la Super Bowl y rompe todas las reglas del descanso

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Bad Bunny ha hecho historia en la Super Bowl LX. El artista puertorriqueño fue el gran protagonista del espectáculo del descanso de la final de la NFL en la temporada 2025-26, firmando una actuación que ya se considera una de las más impactantes y simbólicas jamás vistas en el mayor evento deportivo de Estados Unidos.

Por primera vez, un artista cantó mayoritariamente en español en el escenario más visto del planeta. Y lo hizo sin concesiones, con identidad, mensaje y una puesta en escena que celebró la música latina ante millones de espectadores.


Un arranque icónico y un mensaje claro

El show comenzó con una frase que desató la ovación inmediata del estadio:
“Tití me preguntó si tengo muchas novias”.
Desde ese instante, Bad Bunny dejó claro que no había venido a adaptarse, sino a representar.

Vestido con un elegante traje blanco, el artista lanzó dos mensajes directos que marcaron el tono del espectáculo:

  • “Todos juntos somos América”

  • “Lo único más poderoso que el odio es el amor”

Un discurso breve, contundente y alineado con la esencia que ha convertido al Conejo Malo en un fenómeno global.


Bad Bunny en estado puro

Benito Antonio Martínez Ocasio mostró su versión más auténtica sobre el escenario. Sonaron algunos de sus temas más reconocidos, mezclados con ritmos que forman parte del ADN de la música urbana latina.

Esta es la música de Puerto Rico”, proclamó ante una audiencia planetaria, reivindicando sus raíces y el camino que le ha llevado hasta la Super Bowl sin renunciar a su idioma ni a su cultura.

Con seis premios Grammy y 16 Grammy Latinos, Bad Bunny no necesitaba demostrar nada. El descanso de la Super Bowl no se paga, pero ofrece una visibilidad única, y la NFL apostó fuerte por una producción espectacular a la altura del artista.


Invitados de lujo y celebración latina

El show no fue un viaje en solitario. Bad Bunny estuvo acompañado por grandes nombres de la música internacional, como Lady Gaga y Ricky Martin, reforzando la idea de unidad y de celebración de la música latina en el mayor escaparate posible.

Todo ocurrió en el mismo escenario que ha acogido actuaciones legendarias de artistas como Kendrick Lamar, cuyo descanso sigue siendo el más visto de la historia. Un récord que ahora Bad Bunny amenaza seriamente.


Hits, banderas y una despedida para la historia

Durante el espectáculo sonaron éxitos como NuevaYol, Baile inolvidable o Café con ron. El cierre fue tan simbólico como potente: el lanzamiento del balón al césped, las banderas de países latinos ondeando y un mensaje claro de orgullo cultural.

Sin estridencias políticas, sin provocaciones forzadas. Solo música, identidad y un impacto global imposible de ignorar.


Un descanso que ya es leyenda

El partido entre New England Patriots y Seattle Seahawks será recordado, sí, pero la Super Bowl LX quedará marcada sobre todo por un descanso que rompió barreras.

Bad Bunny confirmó lo que ya había demostrado en los Grammy y en los escenarios del mundo: la música latina no necesita permiso para liderar.

La Super Bowl no paga, pero ofrece algo mucho más valioso. Y Bad Bunny salió del estadio con lo que pocos consiguen: haber cambiado la historia.


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