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Sucesos

Seis años de prisión por intentar matar a un hombre que defendió a una mujer

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Alicante, 16 nov (EFE).- Un hombre de 38 años ha sido condenado por la Audiencia de Alicante a seis años de prisión por intentar matar a otro que había tratado de mediar en las amenazas que el procesado estaba profiriendo a la empleada de un bar.

El suceso del juicio transcurrió en torno a las 19:45 horas del 22 de septiembre de 2020 en una calle del municipio de Petrer (Alicante), cuando la víctima de la agresión trató de interceder en defensa de la empleada del establecimiento, a la que el acusado increpaba y le profería «amenazas de muerte», según la sentencia.

El tribunal de la Sección Segunda que juzgó los hechos considera probado que el hombre, que se encontraba en la terraza de un bar próximo junto a su mujer y sus hijos, trató de calmar al acusado, después de que también lo hubiese intentado su mujer.

No obstante, el procesado respondió de forma violenta y se abalanzó sobre él de un salto para clavarle una navaja de siete centímetros de hoja que portaba entre el cuello y la clavícula.

Después, el acusado fue detenido por dos agentes de la Policía Nacional que escucharon los gritos y pudieron presenciar cómo se produjo el apuñalamiento.

La sentencia considera al acusado responsable de un delito de homicidio intentado, y no como autor de un delito de lesiones, como planteó su defensa, al apreciar que actuó con «voluntad de matar».

Así, subraya que el agredido, su mujer, la empleada del bar y los policías declararon en el juicio que, tras asestar la puñalada, el acusado seguía profiriendo amenazas con expresiones como «te mato, hijo de puta».

Además, el tribunal subraya que la forma en la que se produjo el apuñalamiento, con entrada «de arriba abajo» en trayectoria descendente, demuestra que el procesado trató de causar ese resultado de muerte, en la medida en que incluso se vio forzado a saltar para clavar la navaja en un punto vital, dada la diferencia de estatura entre él y su víctima, de cerca de dos metros de altura.

En este sentido, remarca que el acusado usó «un arma muy peligrosa como es una navaja con 7 centímetros de hoja», que dirigió el navajazo «a zona vital» y que profirió «amenazas de muerte antes y después de la agresión».

Por ello, concluye que «tales datos, que consideramos acreditados, valorados de forma conjunta, solo justifican la apreciación del ‘animus necandi’, es decir, que el acusado intentó quitar la vida» a la víctima, «lo que no consiguió por circunstancias ajenas a él».

De igual modo, la sentencia descarta aplicar la atenuante de drogadicción que alegaba la defensa puesto que durante el juicio «no se acreditó que el día de los hechos el acusado estuviera afectado por su adicción a las drogas».

La resolución judicial solo concreta que el procesado «se encontraba muy violento por un problema que había tenido al haber desvalijado su casa unas personas, entre las que él creía que se encontraba el hermano» de la empleada del bar a la que había increpado antes de apuñalar a la víctima.

Por último, la sentencia añade para descartar la posibilidad de que actuase bajo los efectos del consumo de drogas que «en la asistencia médica recibida tras la detención, nada se refleja sobre un posible consumo de estupefacientes».

Por todo ello, el tribunal impone al acusado una pena de seis años de privación de libertad, además de la prohibición de aproximarse a la víctima durante otros siete años, así como fija el pago de una indemnización de 400 euros para resarcir el daño generado por las lesiones.

La sentencia es recurrible ante la Sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana en el plazo de diez días posterior a su notificación.

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El número 14 de la calle Gavarda, marcado por la tragedia: otra muerte violenta ocho años después

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El número 14 de la calle Gavarda, en Benimàmet, escenario de un nuevo crimen este 23 de febrero de 2026, ya fue noticia en 2018 por un parricidio ocurrido en el mismo edificio.

El barrio de Benimàmet, en València, vuelve a estar en el foco informativo tras un nuevo crimen registrado en la misma finca donde hace ocho años tuvo lugar otro asesinato. El número 14 de la calle Gavarda se ha convertido, por segunda vez en menos de una década, en escenario de una muerte violenta que ha conmocionado a los vecinos.

Un vecino mata a otro tras una disputa prolongada

Los hechos ocurrieron este domingo, 22 de febrero de 2026, alrededor de las 15:30 horas. Un hombre de 58 años, identificado como Juan Carlos, falleció tras ser agredido presuntamente por un vecino y los padres de este en el interior del edificio.

Según fuentes de la investigación, la agresión se produjo en el marco de una disputa vecinal que se arrastraba desde hacía tiempo. La víctima, residente en la puerta 5, había requerido en diversas ocasiones la intervención policial por conflictos de convivencia relacionados con los ocupantes de la puerta 8.

Tras el ataque, el servicio de emergencias 112 recibió una llamada alertando de que un hombre se encontraba gravemente herido en la escalera del inmueble. Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Policía Nacional, Policía Local y servicios sanitarios, que no pudieron hacer nada por salvar la vida de la víctima debido a la gravedad de las heridas.

El presunto autor fue detenido en su domicilio poco después de los hechos. Horas más tarde, sus padres también fueron arrestados por su presunta implicación en el crimen. El Grupo de Homicidios y la Policía Científica se hicieron cargo de la investigación.

La sombra de 2018: un parricidio en la misma finca

No es la primera vez que este edificio de Benimàmet se convierte en escenario de una tragedia. En mayo de 2018, el mismo número 14 de la calle Gavarda fue noticia por un parricidio ocurrido en la puerta 2.

En aquella ocasión, un joven de 25 años acabó con la vida de su madre mientras dormía, en un episodio vinculado a un grave deterioro de su salud mental. El suceso generó un profundo impacto en el vecindario y abrió un debate sobre la atención a los trastornos psiquiátricos.

Un mes antes de los hechos, el joven había sido trasladado al Hospital Arnau de Vilanova por su familia ante el empeoramiento de su estado. Sin embargo, no se produjo un ingreso hospitalario y quedó pendiente una cita ambulatoria que no llegó a realizarse.

El crimen se produjo de madrugada, cuando el joven atacó a su madre en el dormitorio familiar. Posteriormente intentó agredir a la pareja sentimental de esta y trató de quitarse la vida. El caso conmocionó profundamente a Benimàmet y a toda la ciudad.

Un edificio marcado por la tragedia

Ocho años después, la violencia ha vuelto a irrumpir en el mismo inmueble, generando un fuerte impacto entre los residentes de la zona. Vecinos consultados describen a la víctima como una persona tranquila y aseguran que la convivencia en la finca llevaba tiempo deteriorándose.

La repetición de un suceso de estas características en la misma dirección ha reabierto el debate sobre los conflictos vecinales, la mediación comunitaria y la prevención de situaciones de violencia extrema.

Mientras la investigación continúa abierta, el barrio de Benimàmet trata de asimilar un nuevo golpe que revive heridas aún no cerradas desde 2018.

Detenido un hombre por matar a su vecino a puñaladas en Benimàmet (València) tras una disputa prolongada

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