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València instaura un sistema de reciclaje de latas y botellas con incentivos

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EFE

València, 10 mar (EFE).- València se ha convertido en la primera ciudad española en implantar de manera global un sistema de reciclaje de latas y botellas de plástico de bebidas a través de incentivos, gracias al llamado Sistema de Devolución y Recompensa (SDR) «RECICLOS».

Este sistema recompensará a los ciudadanos que reciclen sus latas y botellas en los contenedores amarillos de la calle o en las máquinas instaladas en mercados municipales.

En total, unos 2.200 contenedores amarillos en vía pública y cuatro máquinas de reciclaje en el mercado Central, Russafa, Jesusalem y el del Cabanyal, además de otras dos en el edificio consistorial de la plaza del Ayuntamiento y en el de la Tabacalera.

De este forma, según los creadores, se fomenta el reciclaje de las latas y botellas de plástico de bebidas facilitando la circularidad de dichos residuos, es decir, contribuyendo a la reutilización de sus materiales.

Con el reciclaje de estos productos, los usuarios recibirán incentivos sostenibles «que contribuyan a mejorar su entorno», como contribuciones a Cruz Roja para la protección de la biodiversidad y la prevención de incendios en la Devesa de la Albufera.

Además, «RECICLOS» contribuirá a fomentar el consumo «responsable y racional» de este tipo de envases a través de un límite semanal a las latas y botellas de plástico de bebidas por los que los ciudadanos obtienen puntos al reciclar.

Para su uso, los valencianos se conectarán a la «webapp», escanearán con el teléfono móvil el código de barras de la lata o botellas de bebidas que quieran reciclar y depositarlo en uno de los contenedores amarillos disponibles o en las máquinas de reciclaje, y al hacerlo, obtendrán puntos, denominados «RECICLOS», que podrán cambiar por distintas recompensas con las que contribuirán a mejorar su entorno más cercano.

El vicealcalde del Ayuntamiento de València, Sergi Campillo, ha celebrado la entrada en funcionamiento de este sistema, cuya la principal novedad es «introducir el incentivo para el reciclaje».

Campillo ha explicado que «es un proyecto piloto y experimental» y pretende conocer el comportamiento del ciudadano ante el reciclaje, por lo que se evaluará dicha experiencia, además de recordar que esta acción forma parte del modelo de ciudad en el que están trabajando, basado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El gerente de Ecoembes en Comunitat Valenciana, Xavier Balagué, ha comentado que los objetivos en materia de reciclaje marcados por la Unión Europea «son cada vez más ambiciosos y requieren de un gran esfuerzo», por lo que esta iniciativa fomentará la circularidad de los envases y facilitará a los ciudadanos reciclar.

Por su parte, la secretaria autonómica de Emergencia Climática y Transición Ecológica, Paula Tuzón, ha valorado las alternativas orientadas a mejorar la eficiencia de la recogida separada, y ha resaltado que “la Comunitat Valenciana «dispone de varios sistemas de incentivo económico operativos a través de sus redes de ecoparques», que, según los datos preliminares de 2020, han alcanzado las 250.000 toneladas, un 8% más que en 2019”.

A lo largo de este año se prevé que el SDR Reciclos llegue a todas las regiones del país, contando tanto con contenedores amarillos que incorporen su tecnología como con máquinas situadas en estaciones de transporte y centros comerciales y de ocio.

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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