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¿Es malo beber demasiada agua?

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¿Es malo beber demasiada agua?
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El agua tienen un papel fundamental en el desarrollo de nuestro organismo, por ello es importante beber entre 2 y 3 litros de agua al día para evitar deshidratarnos. Pero ¿sabías que igual de malo es beber poco que beber de más?

El agua es el componente más abundante del cuerpo humano (60% del peso corporal de un adulto). El organismo no tiene la capacidad de retener el agua, por lo que debemos beber diariamente el agua que perdemos ya que, sin agua, moriríamos en algunos días.

Por lo general, una persona sana necesita entre 2 y 3 litros de agua al día, que puede obtener a través de alimentos (frutas, verduras y hortalizas), líquidos y del que producimos dentro del propio organismo.

Las funciones principales del agua en nuestro organismo son:

  • Transportar los nutrientes al interior de las células.
  • Ayuda a eliminar los elementos tóxicos.
  • Participa en los procesos digestivos.
  • Interviene en las estructuras articulares mejorando la amortiguación
  • Participa en la regulación de la temperatura corporal.
  • Representa el 91,5% del plasma sanguíneo.

 Ahora bien, las necesidades individuales de cada persona dependen de muchos factores: peso corporal, edad, temperatura, humedad de la zona donde vive, si padece o no patologías con necesidades aumentadas de agua…

¿Cómo pierde agua nuestro organismo?

Se pierde agua diariamente a través de la respiración, a través de las heces (sistema gastrointestinal), de la orina (riñones) y de la transpiración y sudoración (piel).

Por ejemplo, el promedio de perdidas hídricas corporales es de 2.6 litros:

  • Riñones: 1,5 litros.
  • Vías respiratorias: 0,4 litros.
  • Sistema gastrointestinal: 0,2 litros.
  • Piel: 0,5 litros.

Además, el estilo de vida, las condiciones personales y las condiciones ambientales marcarán las necesidades de agua de cada persona. Una persona puede orinar mayor cantidad que otra por lo que incrementa las necesidades de agua, al igual que los ambientes calurosos y húmedos hacen perder mayor cantidad de agua.

Las necesidades de agua vienen reguladas por la sensación de sed, mecanismos hormonales (a través de la hormona antidiurética) y mecanismos de concentración y dilución renal. La excreción de agua a través de los riñones, es inversa al estado de hidratación, si el organismo detecta hidratación se conserva el agua y se orina menos, y si hay exceso se orina más.

¿Es malo para la salud beber demasiada agua?

El exceso de líquidos no suele causar hiperhidratación, siempre que la hipófisis, riñones y corazón funcionen correctamente. Pese a ello, si los episodios son repetitivos y mantenidos, la potomanía puede acabar ocasionando que los componentes de la sangre se diluyan y se produzca un desequilibrio en la concentración de electrolitos.

La hiponatremia es una consecuencia grave que puede aparecer en caso de potomanía y consiste en que el organismo concentra una cantidad muy baja de sodio en la sangre (inferior a 120 mEq/l). La hiponatremia grave impide el funcionamiento normal del cerebro, los músculos, los órganos y el metabolismo. El resultado puede provocar náuseas, cefaleas, letargia, convulsiones y coma.

 

Potomanía: beber agua en exceso

La potomanía es un concepto usado para describir el deseo de beber grandes cantidades de agua de manera compulsiva sin que exista previamente sensación de sed. La potomanía suele estar causada por desequilibrios psiquiátricos, ya que habitualmente los trastornos alimentarios están relacionados con problemas psicológicos y/o desórdenes de personalidad.

Pero cualquier persona que beba más de 6 litros de manera consciente debe acudir al médico especialista en endocrinología , para detectar otro tipo de trastornos, como, por ejemplo:

  • Trastornos hormonales que pueden afectar al hipotálamo. El hipotálamo es una región cerebral responsable de emitir la señal de “tener sed”. Por tanto, una alteración en el mecanismo de funcionamiento del hipotálamo podría provocar episodios de potomanía.
  • Desordenes orgánicos o patologías hormonales, como la diabetes mellitus, uno de cuyos síntomas principales es la polidipsia o exceso de sed.
  • Padecer una enfermedad renal
  • Anorexia nerviosa utilizado para saciarse sin ingerir alimentos calóricos.

El tratamiento dependerá de la causa que provoca la potomanía, aunque una característica común será reducir el consumo de agua a 1-1,5 litros al día y quizás un diurético para aumentar la excreción de agua y aumentando el aporte de sodio.

Lo que debes saber…

  • Una persona sana necesita entre 2 y 3 litros de agua al día, que puede obtener a través de los alimentos, de los líquidos que ingerimos y del que producimos dentro del propio organismo.
  • La potomanía es un trastorno en el que se pueden llegar a consumir más de siete litros de agua al día. Suele estar causada por desequilibrios psiquiátricos, ya que habitualmente los trastornos alimentarios están relacionados con problemas psicológicos y/o desordenes de personalidad.
  • Pero si una persona es consciente de que bebe más de 6 litros de agua al día debe acudir al endocrino para descartar otro tipo de problemas.

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Salud y Bienestar

10 señales que te indican una falta de vitaminas

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Las vitaminas son moléculas orgánicas imprescindibles para la vida. Aunque se necesiten en cantidades pequeñas, estos compuestos permiten la realización de múltiples procesos en nuestro cuerpo: crecimiento y desarrollo, formación de químicos del sistema nervioso, regulación del sistema metabólico, funcionamiento celular y muchísimo más. El ser humano necesita 13 vitaminas para estar sano. 4 de ellas (A, D, E y K) son liposolubles, y el resto, hidrosolubles.

La deficiencia aislada de vitaminas es cada vez menos común, pues al menos en los países de alto y medio ingreso se ofrecen alimentos variados por precios asequibles y muchas comidas se fortalecen con vitaminas para evitar este cuadro. De todas formas, la avitaminosis o déficit vitamínico se hace algo más habitual cuando forma parte de una desnutrición aguda grave (DAG) en regiones desfavorecidas. Según estudios, el déficit de ciertos micronutrientes, como la vitamina A o el zinc, afecta a más de 2000 millones de personas en todo el mundo.

Cuando la deficiencia de vitaminas está provocada por una dieta pobre se considera primara, y cuando se debe a un trastorno subyacente (como malabsorción intestinal) es secundaria. Sea como fuere, es muy importante detectar sus signos y síntomas para ponerle remedio, pues la avitaminosis puede derivar en efectos secundarios serios si no se trata. En las siguientes líneas, te mostramos 10 señales de una deficiencia de vitaminas.

1. Pérdida de pelo notable

Los seres humanos perdemos, de media, entre 50 y 100 pelos al día. Esto es natural y no hay de qué preocuparse, pues forma parte de la renovación capilar normal. De todas formas, si empiezas a notar masas de pelo en las almohadas tras descansar, si se te cae demasiado al ducharte o si al más mínimo tirón se desprenden mechones enteros, es hora de sospechar de una deficiencia de vitaminas u otro cuadro médico.

Tal y como indican investigaciones, las deficiencias de riboflavina, biotina, folato y vitamina B12 se han asociado con la caída del cabello. De todas formas, en muchos casos también se trata de un proceso de envejecimiento natural. Por ejemplo, se estima que hasta el 50 % de la población masculina padecerá alopecia androgénica a los 50 años de edad. La pérdida de pelo notable no siempre se debe a una avitaminosis, pero conviene acudir a un profesional médico al notarla para descartar.

2. Úlceras bucales

La aparición frecuente de úlceras bucales es uno de los síntomas más evidentes de la falta de vitamina B12. Cuando no se reciben suficientes cantidades de esta vitamina, el cuerpo puede producir glóbulos rojos anormalmente grandes que no funcionan de manera correcta. La deficiencia de vitamina B12 a menudo se asocia con anemia, lo cual cursa con signos clínicos que incluyen la aparición de úlceras bucales.

Además, este síntoma también se ha asociado a la deficiencia de otras vitaminas del complejo B, como la tiamina (B1), la riboflavina (B2) y la piridoxina (B6). De todas formas, la anemia ya nombrada puede deberse a otros muchos procesos patológicos (como sangrado interno), no necesariamente relacionados con una avitaminosis.

3. Sangrado de las encías

El sangrado de las encías representa una de las señales más conocidas de deficiencia de vitaminas. Tal y como indica la Universidad de Harvard, este síntoma se asocia al escorbuto, una enfermedad provocada por el déficit de vitamina C (ácido ascórbico),​ necesaria para la formación del colágeno en los seres humanos. Esta patología fue muy famosa en tiempos pasados y mató a más de 2 millones de marineros sin acceso a alimentos frescos solo entre los siglos XVI y XVIII.

El escorbuto se manifiesta de manera habitual con sangrado de las encías y aumento de la movilidad de los dientes, pues el colágeno que constituye el ligamento periodontal se debilita. Entre otros signos y síntomas de esta condición, destacan las hemorragias cutáneas, la dificultad para cicatrizar y la anemia.

4. Piel seca

La deficiencia de vitaminas, en general, puede causar piel seca y otros muchos signos de tipo cutáneo. Específicamente, este síntoma se vincula con déficit de vitamina A, B, C y D. Muchos productos de cosmética e higiene contienen estas vitaminas con el fin de solventar el cuadro, pero se recomienda buscar atención médica antes del consumo de cualquier suplemento o producto.

5. Piel pálida

El ácido fólico, conocido también como vitamina B9, es necesario para la formación y el crecimiento de los glóbulos rojos sanguíneos. No obtener suficiente vitamina B9 a partir de la dieta o por cualquier otro problema orgánico puede derivar en una anemia, lo que a su vez deriva en piel pálida. La deficiencia de otras vitaminas, como la B12, también se ha asociado a la palidez cutánea.

6. Fatiga

La fatiga continuada que no se arregla con el descanso puede deberse a la deficiencia de múltiples micronutrientes, como hierro, magnesio, potasio, vitamina B12 y vitamina B9. En muchos casos, esto deriva de la anemia ya citada por una avitaminosis, pero el agente causal de dicha anemia no siempre es el mismo.

La falta de vitaminas del complejo B que derivan en este signo clínico puede deberse a una alimentación inadecuada, una anemia perniciosa, una cirugía gástrica y diversos problemas intestinales (enfermedad de Crohn y celiaquía), entre otros. Si no se trata, este cuadro puede derivar en efectos secundarios como complicaciones en el embarazo, trastornos del sistema nervioso y cáncer de estómago.

7. Ceguera nocturna

La ceguera nocturna es otra de las señales de deficiencia de vitaminas más conocidas, específicamente de vitamina A, también conocida como retinol. El retinol juega un papel muy importante en la visión del ser humano, pues es esencial para regular la cantidad de luz recibida por los ojos y la acomodación de la vista. Además, se encarga de producir los pigmentos en la retina del ojo.

La pérdida de visión por falta de vitamina A se manifiesta inicialmente como una dificultad para adaptar la vista a la falta de luz. Si este cuadro no se trata, la conjuntiva se seca, lo que puede derivar en la aparición de úlceras en la córnea y un proceso de ceguera generalizado. Los niños residentes en países de bajo ingreso son unos de los grupos poblacionales en mayor riesgo de quedarse ciegos por este evento.

8. Dolor en los huesos

Cuando los niveles de vitamina D en el cuerpo están por debajo de lo normal, se impide la correcta absorción de calcio y fósforo. Esto puede incrementar las probabilidades de padecer dolor en los huesos y fracturas óseas, entre otros signos y síntomas musculoesqueléticos. Además, en las personas ancianas el déficit de vitamina D también aumenta el riesgo de sufrir caídas, con los efectos secundarios que ello conlleva.

9. Depresión y otros problemas de ánimo

Aunque parezca exagerado, estudios han demostrado que la falta de ciertas vitaminas, como la vitamina D, es más común en personas con depresión que en la población general. Si bien en algunos casos se recomiende la suplementación vitamínica para los pacientes con este trastorno por el motivo citado, no hay suficiente evidencia científica para respaldarlo. A la hora de tratar los cuadros depresivos o cualquier otro problema psiquiátrico, se requiere un régimen tanto farmacológico como psicológico recetado por un profesional.

10. Otras señales de deficiencia de vitaminas

La avitaminosis o deficiencia de vitaminas puede ser difícil de diagnosticar, pues su presentación clínica es muy diversas y depende tanto de la vitamina en cuestión como del estado de salud del paciente, entre otras muchas cosas. Por ello, queremos citar un espectro más amplio de signos clínicos para cubrir el máximo terreno posible:

Otros síntomas asociados a avitaminosis y sus efectos secundarios:

  • Falta de aire.
  • Mareos.
  • Cambios en la personalidad.
  • Debilidad muscular.
  • Movimientos inestables.
  • Confusión mental.
  • Latidos del corazón irregulares.
  • Pérdida de peso.
  • Mayor facilidad para contraer infecciones.

Como ves, las señales de la deficiencia de vitaminas son muy amplias y se pueden confundir con las manifestaciones sintomáticas de otros muchos cuadros clínicos. Ante cualquiera de los síntomas citados, te recomendamos acudir a un profesional médico para obtener la mejor guía posible. En cuestiones de salud, siempre es mejor prevenir que curar.

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