¿Utilizas correctamente el protector solar?

Disfrutar del sol y de un bonito bronceado no está reñido con la seguridad y la protección de la piel. Con la llegada del verano lucir una piel bronceada se convierte en una prioridad, pero antes hay que tener conciencia de la importancia de protegerse con el índice de protección adecuado a cada tipo de piel y circunstancias.

Para diferenciar los diferentes tipos de piel se establecen los fototipos, que indican la sensibilidad de cada persona a la radiación ultravioleta y la capacidad de broncearse:

  • Fototipo I:personas que nunca se broncean, siempre se queman y suelen tener el pelo pelirrojo y ojos azules.
  • Fototipo II: personas que en ocasiones se broncean e igualmente se queman. Suelen tener el pelo rubio, ojos azules o verdes.
    -Fototipo III: personas que siempre se broncean y rara vez se queman. Suelen tener el pelo castaño y los ojos marrones o grises.
  • Fototipo IV: personas que siempre se broncean y nunca se queman y que, por lo general suelen tener el pelo negro y los ojos marrones.

Cuanto menor sea el número del fototipo mayor tendrá que ser el factor de protección de la crema solar. Personas que pertenezcan al fototipo I deberán aplicarse un protector cuyo factor solar sea superior a SPF 50 y con mayor asiduidad.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que los niños son mucho más sensibles al sol que los adultos, por lo que será necesario tomar otras medidas adicionales. La exposición de los bebés directamente es importante evitarla y si no fuera posible, será necesario utilizar productos específicos para su tipo de piel.

Para los pequeños hay que evitar la exposición al sol durante las horas de máxima intensidad y si lo hiciesen deberán estar protegidos con ropa ligera y adecuadas, así como un protector solar específico para cada edad y tipo de piel, pero un factor nunca inferior al SPF 50.