Síguenos

Sucesos

22 años de cárcel para un guardia civil que intentó envenenar a la familia de una compañera

Publicado

en

ALICANTE, 3 May. (EUROPA PRESS) – La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) ha confirmado la condena a 22 años de prisión a un brigada de la Guardia Civil por intentar envenenar con un plaguicida en 2016 a una compañera del puesto de la Vila Joiosa (Alicante), con la que se había obsesionado, al marido de ella y al hijo de ambos de tres años.

Según la sentencia, facilitada por el TJSCV, el condenado accedió a la vivienda de su compañera en la casa cuartel el 3 de junio de 2016, con una copia de la llave, y vertió un plaguicida en el arroz cocido que tenía la pareja preparado para comer.

Un día después fue detenido y en el registro de su casa, situada en un anexo al cuartel, los agentes encontraron un ‘pen drive’ con un documento en el que el condenado reflexionaba sobre lo que pensaba hacer. Allí dejó escrito que había llegado el momento «de ver si de verdad» tenía «valor de hacerlo» porque «una cosa es pensarlo y otra atreverse a hacerlo».

El hombre se reconoce «muy cobarde para hacerlo», pero sostiene que «lo necesita» porque está en un «sinvivir» ya que su compañera es «inmensamente feliz» y no lo puede «soportar, no me deja dormir por las noches». Y asegura: «Me corroe la envidia, y me ahoga, si no lo hago creo que reventaré».

Además, en el texto localizado asegura que lo intentó «en otras ocasiones», de «forma diferente y sin medir bien el daño que pueda causar, vamos, que no he tenido en cuenta los daños colaterales, no me ha salido bien, pero un día de estos, o bien me sale bien o por el contrario me pillan. Si esto último pasa, no sé qué haría…».

Así, la sentencia detalla que el condenado entró en «numerosas ocasiones» en la vivienda de la pareja desde diciembre de 2015 sin su consentimiento y «con la intención de acabar con la vida» vertió «sustancias tóxicas a las comidas, que desprendían olores fuertes y sabor desagradable». Además, se llevó objetos personales como el pasaporte de ella, ante un viaje planificado por la pareja, llaves, DNIs caducados, fotos personales y familiares, e incluso «algunas de carácter sexual de ella», como juguetes sexuales y ropa interior de ella.

Al respecto, la sala subraya que el hombre tenía pleno conocimiento de los horarios de la pareja y de sus pormenores por razón de su relación laboral y de «confianza».

Por todo ello, fue condenado a siete años y seis meses por dos intentos de asesinato sobre adultos, diez años de un delito de asesinato sobre un menor de 16 años, un año y tres meses por allanamiento de morada continuado y tres años y tres meses por delito continuado agravado contra la intimidad. Además, se le impuso una multa de 192 euros, una indemnización de 20.000 hacia la pareja y cinco años de libertad vigilada y con prohibición de acercamiento.

Contra la sentencia, la defensa del condenado interpuso un recurso porque consideró que no quedó clara su voluntad de «consumación», dado que al conocer los efectos de los plaguicidas «empleó pequeñísimas dosis sin riesgos para la familia». Y alegaba que la cantidad detectada en el arroz cocido «nunca podría haber acarreado consecuencia nociva» si la hubiesen ingerido, y agrega que «nunca se alcanzó una dosis letal».

Además, sostuvo la defensa que no hay prueba de que accediera a la vivienda desde diciembre de 2015 y pide la rebaja de la pena del delito agravado de intimidad.

Frente a ello, la Sala del TJSCV subraya que el condenado no tenía «dominio» para conocer el resultado que sufrirían las víctimas y que la Organización Mundial de la Salud señala el producto usado como «moderadamente peligroso», dado que con una «exposición suficiente» puede causar inconsciencia, convulsiones y muerte.

Además, sostiene que las víctimas «detectaron» el tóxico antes de comerlo «durante meses» lo que «evidencia la reiteración, planificación y premeditación». Y habla de «plan prolongado en el tiempo» con una finalidad «homicida», tal y como dejó «meridianamente en las desviadas reflexiones» encontradas en el documento encontrado en su ‘pen-drive’.

Mantiene el TSJCV que «tampoco hay rastro de vulneración del principio de presunción de inocencia» a partir de un «amplio, complejo y probatorio de cargo», con «múltiples pruebas directas e indiciarias».

Finalmente, la sala no asume la revocación de la alevosía, como solicitaba la defensa, porque «allanó de forma reiterada y subrepticia la vivienda» para verter los productos tóxicos que se iban a consumir «confiadamente». Así, habla de «indefensión» de las víctimas y «ausencia de riesgo» para el agresor.

Asimismo, sobre el delito continuado contra la intimidad, la sala califica de «no muy comprensibles» las alegaciones de la defensa cuando se dice que «no existe» prueba de cargo de que entrara en la casa y, por otro lado, se asume un «reconocimiento expreso de que había accedido únicamente en dos ocasiones».

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Sucesos

Recuperados 21 vehículos de alta gama ocultos en contenedores en el Puerto de Valencia

Publicado

en

Vehículos robados puerto Valencia

Operación Robo Vehículos – OPC

Valencia, 3 de abril. (EUROPA PRESS) – La Agencia Tributaria y la Guardia Civil, en colaboración con el Container Security Initiative (CSI) estadounidense, han llevado a cabo una exitosa operación en el Puerto de Valencia, donde se han recuperado 21 vehículos de alta gama robados en Estados Unidos que tenían como destino final el continente africano. Según informó el Instituto Armado, estos turismos de lujo estaban ocultos en contenedores y su valor total asciende a 1,1 millones de euros.

El Puerto de Valencia, clave en la ruta de exportación ilegal

Los automóviles, que habían sido sustraídos en diferentes puntos de Estados Unidos, viajaban camuflados en contenedores de mercancías hasta diversos países de África. Gracias a los controles de las unidades de análisis de riesgos conformadas por agentes de la Agencia Tributaria y la Guardia Civil, se pudo identificar varios contenedores sospechosos que no contenían la mercancía declarada.

El modus operandi de los traficantes

Las organizaciones criminales especializadas en el tráfico ilegal de vehículos empleaban diversas técnicas para evadir los controles aduaneros. Entre ellas, destacaban dos estrategias principales:

  1. Sustitución de vehículos: Los grupos criminales declaraban legalmente ciertos vehículos, pero los intercambiaban por automóviles robados antes de su embarque.
  2. Falsificación de carga: En otros casos, los coches sustraídos eran declarados como mercancías completamente diferentes, como muebles o colchones, con el fin de evadir inspecciones y facilitar su exportación.

De vuelta a sus propietarios originales

Tras la recuperación de los 21 vehículos, las autoridades han confirmado que serán devueltos a Estados Unidos, donde serán entregados a sus legítimos propietarios. Esta operación pone de manifiesto la importancia de la colaboración internacional en la lucha contra el robo y tráfico de vehículos de alta gama, una actividad delictiva que genera millones de euros en beneficios para las redes organizadas.

Conclusión: un golpe al tráfico ilegal de vehículos

La operación llevada a cabo en el Puerto de Valencia supone un duro golpe para las mafias internacionales dedicadas a la exportación ilegal de coches robados. Gracias a la acción conjunta de la Guardia Civil, la Agencia Tributaria y el CSI estadounidense, se ha logrado frenar una operación delictiva que afectaba a propietarios y aseguradoras en EE.UU., reafirmando el compromiso de las autoridades con la seguridad y la lucha contra el crimen organizado.

 

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo