Síguenos

Cultura

GALERÍA| Los actores y actrices con más Oscars de la historia

Publicado

en

actrices premios oscar 2023
Dos de los finalistas de este ránking, Meryl Streep y Jack Nicholson, en el rodaje de Heartburn. Imagen: instagram

Nos encontramos ya en el fin de semana de la 95 edición de los premios Óscar. En la noche del domingo comenzaremos ver desfilar por la alfombra roja a las caras más conocidas de la industria del cine y, de madrugada, conoceremos a las galardonadas. Mientras esperamos ese momento, vamos a recordar a las actrices y los actores que en más ocasiones se han llevado la estatuilla a casa.

Estas son las personas con más premios Óscar por su interpretación

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

El oro es para Katherine Hepburn

De todas las actrices que han triunfado con sus interpretaciones en los premios Óscar, Katherine Hepburn es la única que ha salido victoriosa en cuatro ocasiones. No solo eso, en las cuatro ocasiones recibió el premio a Mejor actriz. Lo hizo con las películas Gloria de un día (1933), Adivina quién viene a cenar (1967), El león en invierno (1968) y En el estanque dorado (1981). Comparte además el segundo puesto en intérprete con más nominaciones de la historia, con un total de 12.

Meryl Streep: 21 nominaciones y 3 premios

Meryl Streep se encuentra en el segundo puesto en cuanto a premios recibidos, empatada con Ingrid Bergman y Frances McDormand. Streep y Bergman han obtenido los premios en dos ocasiones a Mejor actriz y en una ocasión a Mejor actriz de reparto. Frances McDormand ha logrado todas sus estatuillas en papeles protagonistas.

Empate a tres entre los hombres con más Óscar

En las categorías de interpretación masculina nadie ha logrado alcanzar tantos premios como Hepburn, pero tres hombres han empatado a Street, Bergman y McDormand.

Daniel Day Lewis ha ganado en tres ocasiones el premio a Mejor actor, por las películas My left foot (1990), There will be blood (2008) y Lincoln (2013).  Con dos Oscar a Mejor actor y uno a Mejor actor de reparto se encuentran Walter Brennan, que ganó su último galardón en 1940 y Jack Nicholson.

Jack Nicholson: plata en premios y en nominaciones

Jack Nicholson recibió sus Oscar por la interpretación en 1976 por Alguien voló sobre el nido del cuco y 1998 con Mejor imposible a Mejor actor. En 1984 le valió el premio a Mejor actor de reparto su papel en La fuerza del cariño.

En cuanto a las nominaciones, es él quien comparte con Hepburn el segundo puesto, pues ha obtenido también 12 nominaciones.

Sin embargo…

Ninguna de ellas es la persona con más premios Oscar de la historia

Este reconocimiento es para Walt Disney. Aunque no sean premios de interpretación, Disney recibió el galardón hasta 22 veces, cuatro de ellas de honor.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Mickey Mouse (@mickeymouse)

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Cultura

El palacio en el que nacieron las Fallas

Publicado

en

palacio en el que nacieron las Fallas
Foto: Hugo Román

El palacio en el que nacieron las Fallas es uno de los lugares más desconocidos por la mayoría de los valencianos y guarda en sus paredes los orígenes de nuestra historia, nuestra tradición y de la fiesta de las Fallas.

Ajeno a las miradas de muchos que pasan junto a él, en el barrio de Velluters, se levanta el Palacio Balmes, edificio del siglo XV construido sobre unos cimientos del siglo XIII, un lugar único en la ciudad por ser el lugar donde empezó todo, el lugar donde nacía el Gremio de Maestros Carpinteros.

El origen

El origen de este antiguo gremio se remonta a la conquista de la ciudad de València por el rey Jaime I el Conquistador, cuando articula la ordenación gremial valenciana, que recoge en un principio a carpinteros, pero también los oficios de imagineros, pintores y un pequeño grupo relacionados con los «menesters» de la carpintería.

Según documentos, es el 17 de enero de 1242,  cuando el Llibre del Repartiment asigna a Guillem Francolí, maestro carpintero, dos talleres delante de la Iglesia de San Martín de València. Esa parroquia es el sitio donde se instalan obradores de otros artesanos de la madera convirtiéndose en sede gremial. Es en 1479, cuando los propios artesanos de la madera valencianos levantan el Palacio Balmes para llevar a cabo las reuniones de la “Confraria e ofici dels fusters”.

Cabe destacar a modo de curiosidad que su santo patrón era San Lucas, médico de profesión; y que no será hasta el año 1497 cuando el rey Fernando el Católico permita el cambio del patronazgo pasando a ser San José el nuevo patrón del gremio de carpinteros.

Palacio en el que nacieron las fallas:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

En el siglo XVIII se renuevan las ordenanzas del ‘Gremi de Fusters’ por medio de una Real Cédula del Consejo de Castilla y 60 carpinteros del gremio de València vuelven a reconstruir el antiguo palacio de la calle Balmes realizando entre todos una verdadera joya de arte en su interior, el artesonado de madera que decora sus techos elaborando cada uno de ellos los 60 cajones que lo forman. Obra suya es también otros elementos de madera que todavía se conservan en el edificio.

Los primeros datos que se tienen sobre el lugar indican que sobre cimientos del siglo XIII se edificó una ermita ya en el siglo XV que fue ampliándose durante los años. El palacio es de planta rectangular y se accede a través del zaguán. En su portada adintelada se puede observar en el centro esculpidos en la piedra los siguientes elementos propios del arte de la carpintería como son un tintero sobre un libro, una escuadra, una regla y un compás. Si seguimos recorriendo con la mirada veremos en los ángulos que forman la portada una sierra en uno de ellos y en el otro ángulo una especie de hacha (azuela) de carpintero. También en cada uno de los ángulos de la casa podemos ver más pistas en piedra sobre los orígenes del edificio en el interior de un escudo en piedra, un cartabón y una especie de punzón, propios del trabajo de la carpintería.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

En su interior a través de un gran zaguán se accede a las distintas dependencias. Por una escalera se accede a la planta noble donde se encuentra la sala de juntas y la capilla. En la sala de reuniones de planta rectangular de 8 x 20 metros, nos encontramos con el artesonado de 60 casetones realizado cada uno por 60 maestros carpinteros a modo tal vez de firma, de sello distintivo lo que le proporciona cierta singularidad al conjunto. Por debajo del artesonado corre un friso también de madera del siglo XV.

La fachada trasera mezcla el edificio originario con elementos añadidos en las últimas reforma, como son las ventanas. Aún así se puede apreciar la división en dos secciones horizontales de distinto tamaño separadas por una moldura y en la parte superior una bella galería formada por 18 arquillos de medio punto que recorren la construcción por debajo del alero de madera.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

Oculto en esa fachada por el vandalismo de las pintadas que lamentablemente inundan el bello palacio podemos leer la siguiente placa:

«Al Excelentísimo señor Don Amalio Gimeno y Cabañas socio de merito de esta sociedad ministro de Marina y ex ministro de Instrucción Pública y Bellas artes con su protección se habilitó este local para escuelas Graduadas la Sociedad de Instructiva de Maestros Carpinteros perpetua gratitud a su ilustre bienhechor 19 marzo de 1913»

Foto: Hugo Román

 

En la actualidad el edificio está gestionado por una empresa privada destinada a la celebración de actividades culturales y eventos públicos y privados.

De las manos de aquel gremio que levantó ese edificio hace ya siglos dependía la vida de la ciudad ya que su oficio permitía la construcción de las casas, embarcaciones, herramientas, utensilios, recipientes y objetos de uso cotidiano, así como tallas de madera. Los más talentosos serían los encargados de dar forma a aquellas primigenias fallas, siendo el origen de nuestra fiesta grande.

De sus manos, de ese edificio hoy desconocido, nació el alma de nuestra ciudad.

 

Continuar leyendo