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Alerta en WhatsApp: los vídeos falsos con los pueden hackearte el móvil

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whatsapp dejará de funcionar

València, 19 nov.-La compañía de mensajería instantánea WhatsApp ha descubierto una vulnerabilidad crítica en su funcionamiento que afecta tanto a dispositivos Android como iOS y que permite que los hackers puedan robar información personal de los usuarios almacenada en la app a través del envío de un vídeo en formato MP4 malicioso.

Facebook, la empresa propietaria de WhatsApp, ha anunciado que existe en versiones antiguas de WhatsApp una vulnerabilidad en la aplicación de mensajería que puede ser utilizada por los ciberdelincuentes para lanzar ataques DoS (denegación del servicio) o RCE (ejecución remota del código), tal y como ha explicado Facua.org.

«Un desbordamiento de búfer (stack-based buffer overflow) podría desencadenarse en WhatsApp enviando un archivo especialmente elaborado a un usuario de WhatsApp. Este asunto estuvo presente en el análisis de los metadatos elementales de un archivo MP4 y puede resultar en un ataque DoS o RCE», ha explicado Facebook.

El ataque DoS se basa en la sobrecarga de los sistemas de las víctimas para que el dispositivo o la red de las mismas deje de estar disponible y pueda acceder así al robo de su información personal. Por su parte, el RCE es un ataque informático que consiste en que el hacker puede hacer que el dispositivo de la víctima pueda ejecutar el código de manera remota, mientras él se encarga de desarrollar su propia programación para conseguir tener un completo acceso al dispositivo de la víctima.

En este caso, para acceder a los datos de las víctimas, el hacker tiene que enviar un archivo MP4 a las mismas a través de la aplicación. Si estas lo abren, el ciberdelincuente aprovecha la vulnerabilidad de la aplicación denominada de desbordamiento de la pila de búfer para lanzar los ataque DoS o REC y robar la información almacenada en la app.

Esta vulnerabilidad se trata de un error de software que se produce cuando un programa no controla adecuadamente la cantidad de datos que se copian y almacenan en una memoria diseñada para ello. Si la cantidad de datos destinada a almacenar en la misma supera la capacidad que esta tiene, los bytes sobrantes se guardan en zonas de memoria adyacentes sobreescribiendo su contenido original que suele pertenecer a datos o códigos almacenados en memoria. Esto da lugar a una vulnerabilidad que puede ser explotada por un hacker para hacer un uso malintencionado de la misma.

De acuerdo con el comunicado emitido por Facebook, esta vulnerabilidad ha afectado tanto a dispositivos iOS como Android en versiones antiguas de WhatsApp. El error fue parcheado con la actualización del pasado 3 de octubre, pero sigue afectando a los dispositivos con software desactualizado.

En concreto, están afectadas las versiones de Android anteriores a 2.19.274, las de iOS previas a 2.19.100, versiones de Enterprise Client anteriores a 2.25.3, las de Windows Phone anteriores e incluyendo 2.18.368, las de Business para Android previas a 2.19.104, y las de Business para iOS anteriores a 2.19.100.

FUENTE: FACUA.ORG

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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