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Análisis, Final Fantasy XII The Zodiac Age PS4
Publicado
hace 8 añosen
Aunque la mayoría de jugadores descubrió la fantasía final de Squaresoft en la primera consola PlayStation de Sony gracias a Final Fantasy VII, muchos jugadores soñaron tiempo atrás en vivir en los mundos creados por Hironobu Sakaguchi gracias también a la música de Nobuo Uematsu. El primer videojuego vió la luz hace casi 30 años pero la marca todavía ejerce una potente influencia sobre todo juego de rol que se lanza al mercado. Tanto es así que la propia Squaresoft, ahora Square Enix, incluso se permite el lujo de cambiar elementos de la jugabilidad de su franquicia más importante para alejarse de lo que en su día era y la gran mayoría copió.
Primero lo hizo con Final Fantasy X, despidiéndose de algo que para muchos era ya un ícono en la saga, el mapa mundi. Más tarde llegó el fantástico Final Fantasy XI Online, un paso adelante para la fábula que se inició en territorio online para crear el -para un servidor- mejor Final Fantasy de todos los tiempos con una historia insuperable. Pero la última entrega que aterrizaría en PlayStation 2 golpeó los cimientos de la fantasía capitulada con enormes cambios tanto en dirección, arte como en su mecánica. Hablamos de Final Fantasy XII y el mundo de Ivalice.

Aquellos que ya contéis con un par de decenas de primaveras a vuestras espaldas reconoceréis el nombre de Ivalice, pues vivistéis aventuras en su mundo gracias a Vagrant Story, un genial rpg que llegó a la primera consola PlayStation y que obtuvo magníficas notas en cada revista impresa y digital por las que paseó una copia del juego por sus oficinas. También pudimos visitar sus parajes en el videojuego Final Fantasy Tactics, aunque este no se lanzó en nuestro país -pero sí después con una versión para Game Boy Advance-. En esta ocasión la acción nos trasladaba a vivir las peripecias de Vaan, Penelo, Balthier, Fran o Basch entre otros con un enfoque clavado en la guerra entre varias naciones llamadas Arcadia y Rozaria. En un primer momento el personaje principal parece ser el joven Vaan, un huérfano que vive en Rabanasta y que sueña con ser un pirata del aire. A poco que nos adentremos en la historia comprobaremos que él es solo uno de los muchos pilares de Final Fantasy XII ya que cada uno de ellos cuenta con su propia historia y sus motivos para enzarzarse en las duras contiendas que les esperan.
¿Y por qué hablamos de un videojuego lanzado hace siete años en PlayStation 2? Porque acabamos de recibir una remasterización del mismo apodada Final Fantasy XII: The Zodiac Age que incluye múltiples mejoras con respecto al original, novedades y un apartado gráfico renovado para PlayStation 4 que sí, hace que volvamos a Ivalice con más ganas que nunca para poder contaros qué tal es esta nueva versión. Pero para hacer más amena la lectura de este texto vamos a pasar de inmediato a las novedades que contempla esta nueva visión sobre el exitoso y a veces ninguneado videojuego.

Final Fantasy XII The Zodiac Age es la remasterización de una versión que los españoles de a pié no olímos en su día. Se trata de la edición International Zodiac Job System -basada en los signos del zodiaco- y, entre otras bondades, cambiaba drásticamente su tablero de licencias para adaptarlas a los clásicos trabajos de la franquicia Final Fantasy. Ahora cada personaje podía escoger un job y progresar en un tablero adecuado a ese trabajo. Mago Negro, Mago Rojo, Samurai, Guerrero… las opciones suman hasta llegar a los 12 trabajos. Esto permitía que el jugador no tuviera la sensación de escoger las mismas habilidades para todo y les daba un toque único a cada uno basado en el trabajo seleccionado. Eso, ahora, se encuentra en The Zodiac Age. Otra característica es que ahora los Espers, las famosas invocaciones del videojuego y que eran tan distintas a las ya conocidas, son controlables y se unen a la batalla cuando las invocamos. Pero también podemos controlar al cuarto personaje que en según qué momentos de la historia se unía a nuestra compañía. Es más, incluso es posible equiparlo con Gambits, algo que antaño no era posible.
Siendo un videojuego tan rico en contenido y con un mundo repleto de localizaciones, se hacía evidente la necesidad de acelerar de alguna forma nuestra travesía por Ivalice. Los Gambits en su día lograban que todo fuera más fácil pero ahora Square Enix ha añadido un modo turbo que acelerará nuestros movimientos hasta cuatro veces la velocidad original. Si estamos de paso por alguno de los mapas o en la famosa batalla contra Yiazmat, esta utilidad será vuestra amiga inseparable. A todo esto hay que sumar que gracias a una nueva opción añadida en este Zodiac Age, es posible superponer en la pantalla de juego un pequeño mini mapa que nos ahorrará tener que visualizar el mapa en pantalla completa cada vez que queramos ir a alguna localización.

Los cofres de tesoros han cambiado de localización y de contenido y ahora aparecen cada vez que cambiamos de zona. La famosa lanza que tantos quebraderos de cabeza ha dado a los jugadores de FFXII todavía es obtenible en el juego y, pese a que ha perdido estadísticas con respecto a las nuevas armas, ahora es mucho más fácil de obtener y no es necesario realizar un proceso tan selectivo como ocurría por aquellos entonces. Todas las nuevas armas, equipamiento, habilidades y progreso se podrá llevar al nuevo modo Desafío, un modo que utiliza nuestras partidas guardadas para enfrentarnos, con “lo que llevamos puesto” a unas rondas de oleadas con enemigos mayores a cada batalla que ganamos.
Por último, tanto el apartado gráfico como el sonoro han recibido notorias mejoras que harán que nuestra experiencia de juego sea similar a la ya vivida en PlayStation 2 pero con tintes de actual generación. Mucho del poligonaje ha sido rehecho de cero, pues Square Enix perdió los materiales de desarrollo hace mucho tiempo. Esto hace que el modelado de los protagonistas sea mucho mejor -por ejemplo mejorando los abdominales de Vaan-, modificando las escenas de vídeo, añadiendo sombras y efectos de luz a los decorados y mejorando las texturas. Hay lugares en los que estos cambios se notan más mientras que en otros, por desgracia, se nota que estamos ante una obra creada para la consola del Emotion Engine. La resolución del juego es 1080p, es decir, nueve veces más grande que el original -512×448-, y se nota. Quizás no esté a la altura de remasterizaciones como las conseguidas en la saga Kingdom Hearts pero el trabajo en Final Fantasy XII The Zodiac Age es muy bueno. Mención especial a la parte sonora, con toda -sí, toda- la música orquestada y dejando a un lado la vetusta, pero magnífica, banda sonora que poseía el original. Tan solo está la opción de jugar con la música orquestada pero con un DLC es posible cambiar la música a la original de 2007.
Auto guardado de la partida cada vez que cambiamos de zona, dos nuevos modos de juego +, sistema de sonido en un espectacular 7.1, muchas horas de contenido y uno de los mejores Final Fantasy hasta la fecha es lo que nos espera si decidimos comprar Final Fantasy XII: The Zodiac Age. Si tienes la posibilidad de hacerte con él, si quieres un buen rpg que te haga disfrutar más de 60 horas, si quieres una traducción impecable o si por suerte llegas virgen a este doceavo capítulo de la fantasía final, ¿a qué esperas? ¡Corre a por tu copia!
Hemos realizado este análisis gracias a una copia de prensa facilitada por Koch Media.
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Día de acción de gracias: historia y curiosidades detrás de una de las celebraciones más arraigadas de Estados Unidos
Publicado
hace 2 díasen
27 noviembre, 2025
Cada cuarto jueves de noviembre, Estados Unidos celebra Acción de Gracias (Thanksgiving), una de las festividades más importantes y emocionantes del país. Considerada por muchos más relevante que la propia Navidad, esta cita reúne a millones de personas en torno a un mismo propósito: agradecer, compartir y reencontrarse con la familia. Tanto es así, que es la semana con más desplazamientos del año en todo el territorio estadounidense.
Aunque hoy la imagen de esta jornada se asocia al pavo asado, las largas sobremesas, el fútbol americano y el desfile de Macy’s, Acción de Gracias tiene una historia fascinante que se remonta al siglo XVII, además de múltiples tradiciones modernas que no todo el mundo conoce.
A continuación, repasamos sus orígenes, el porqué del menú y cinco curiosidades sorprendentes sobre esta centenaria celebración.
🌽 Origen y evolución de una tradición de gratitud y unión
El origen más extendido sitúa la primera celebración de Acción de Gracias en 1621, cuando los colonos ingleses de Plymouth (Massachusetts) y los nativos Wampanoag festejaron la primera cosecha exitosa tras un invierno devastador. Aquella reunión, que duró tres días, incluyó pavo, calabaza y frutas secas, aunque también había maíz, venado y marisco.
Sin embargo, existen otros precedentes:
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El primer servicio de Acción de Gracias europeo documentado en Norteamérica se celebró en 1578 en Terranova.
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Es muy probable que los españoles realizaran ceremonias de agradecimiento incluso antes en Florida.
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Mucho antes de la llegada europea, los pueblos indígenas celebraban rituales para asegurar buenas cosechas, como la Danza del Maíz Verde de los cherokee.
A lo largo de los siglos, las celebraciones locales fueron dando paso a una festividad nacional. Tras una propuesta de 1789 para dar gracias por la Constitución, George Washington estableció una primera fecha. Más tarde, la incansable editora Sarah Josepha Hale promovió durante décadas la unificación del festivo, hasta que en 1863 Abraham Lincoln declaró Acción de Gracias como celebración nacional el último jueves de noviembre.
El Congreso fijó definitivamente la fecha en 1941, tal y como se celebra hoy.
Por qué se come pavo en Acción de Gracias
El pavo no se convirtió en protagonista por tradición simbólica, sino por practicidad. Para los primeros colonos, el pavo salvaje:
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era abundante en la región,
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tenía un gran tamaño, ideal para alimentar a grupos numerosos,
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no aportaba otros recursos como huevos o leche, por lo que sacrificarlo no afectaba a la economía doméstica.
Con el tiempo, la preparación del pavo se convirtió en un símbolo de abundancia y unión familiar, hasta convertirse en el plato más icónico del día.
Además, cada año el presidente de Estados Unidos indulta un pavo en una ceremonia televisada. Aunque la tradición se formalizó en 1989, surgió de forma espontánea cuando George H. W. Bush, ante el nerviosismo del ave, bromeó con que no terminaría en la mesa de nadie. Desde entonces, los pavos indultados viven en granjas y parques agrícolas convertidos en auténticas “celebridades”.
5 curiosidades sobre Acción de Gracias que no todo el mundo conoce
1. El primer banquete duró tres días y tenía un menú muy diferente
En 1621, colonos y nativos celebraron durante tres días un banquete de agradecimiento. Aunque se suele relacionar esta fecha con el pavo, el menú incluía venado, pescado, marisco, maíz, calabaza y frutas secas, más cercano a un festín de supervivencia que al típico menú actual.
2. Thanksgiving era originalmente un día de oración y ayuno
Mucho antes del banquete familiar, Acción de Gracias era una jornada de reflexión religiosa entre los colonos ingleses. Se trataba de un día para ayunar, rezar y agradecer cosechas o pedir protección. Con el tiempo, el ayuno se convirtió en abundancia y la fiesta tomó un carácter más comunitario y festivo.
3. Solo dos presidentes cambiaron la fecha oficial
Aunque hoy es inmovible, en 1939 y 1940 Franklin D. Roosevelt adelantó la celebración al tercer jueves de noviembre. ¿El motivo? Dar más días de compras a los comerciantes en plena Gran Depresión. La polémica fue tal que en 1941 se fijó definitivamente la fecha actual.
4. El National Day of Mourning: otra cara de la celebración
Desde 1970, algunas comunidades indígenas celebran, en paralelo, el National Day of Mourning (Día Nacional de Luto). En vez de dar gracias, denuncian que la llegada de los colonos supuso violencia, epidemias, desplazamientos y pérdida de tierras para los pueblos nativos.
5. Macy’s, fútbol americano y “turkey trots”: las tradiciones modernas
Thanksgiving no sería lo mismo sin:
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El desfile de Macy’s, que desde 1924 llena Nueva York de carrozas, globos gigantes y bandas musicales, marcando el inicio de la Navidad.
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El fútbol americano, tradición desde 1934, con los Detroit Lions y los Dallas Cowboys como protagonistas.
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Las “turkey trots”, carreras populares que se celebran por la mañana en cientos de ciudades para “ganarse la cena”. La más antigua data de 1896 en Buffalo.
Una fiesta que combina historia, cultura y tradición
Acción de Gracias es mucho más que una gran comida: es una reunión nacional que mezcla historia, familia, memoria y agradecimiento. Cuatro siglos después de aquel primer banquete, sigue siendo una de las celebraciones más queridas y arraigadas de Estados Unidos.
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