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Valencia

València implantará arrecifes artificiales para evitar la regresión de las playas del sur y que los temporales no se traguen la arena

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arrecifes artificiales playas Valencia
Imagen facilitada por el Ayuntamiento de València.

València, 12 ago (OFFICIAL PRESS-EFE).- El Ayuntamiento trabajará para implantar un sistema de arrecifes artificiales en las playas del sur de la ciudad de València con la finalidad de evitar la regresión de las playas y que los temporales no se traguen la arena.

Así lo ha anunciado alcaldesa de València, María José Catalá, quien ha participado este lunes en Santander en la mesa redonda «La adaptación al cambio climático en las ciudades», organizada por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

Arrecifes artificiales para las playas de València

«Se trata de una iniciativa altamente demandada por los vecinos de El Saler y queremos trabajar con ellos y el equipo de investigadores de la Universitat Politécnica de València (UPV), que ya han realizado los primeros estudios», ha explicado Catalá en declaraciones a los periodistas.

Ha destacado que València instaló «el primer arrecife artificial de España en 2014 en la playa de la Malva-rosa y ha funcionado bien» por lo que ahora quieren implantar este sistema en las playas del sur de la ciudad.

Desde el Ayuntamiento han apuntado que este sistema de arrecifes artificiales supone una medida correctora de la degradación de las aguas costeras y de la disminución de población de peces.

¿Qué son los arrecifes artificiales que pondrán en las playas de Valencia?

València, Capital Verde Europea 2024

Durante su intervención en la mesa redonda, la alcaldesa ha explicado las diferentes iniciativas que el Ayuntamiento ha puesto en marcha con motivo de la Capitalidad Verde Europea, y con los que la ciudad va a ganar 350.000 metros cuadrados de zonas verdes, el equivalente a 35 campos de fútbol.

Entre los proyectos están la instalación de cañones antiincendios para proteger la Devesa; el uso de materiales de baja huella de carbono para hacer edificios sostenibles; árboles fotovoltaicos y pavimento inteligente, y la construcción de la mayor planta solar urbana pública de Europa, ha precisado.

Catalá también se ha referido a la movilidad sostenible y ha destacado los grandes rasgos del plan inversor de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) para los próximos cuatro años, dotado con 172 millones.

Este plan incluye la compra de 215 autobuses eléctricos e híbridos y la renovación de diversas infraestructuras de la EMT, entre ellas la instalación de 167 puntos de carga de autobuses eléctricos, medidas que evitarán la emisión de más de 9.000 toneladas de CO2 al año.

Está previsto que en 2028 la EMT cuente con 527 autobuses de los cuales casi el 93 % serán eléctricos o híbridos, y a finales de 2024, un 70 % de la flota actual será eléctrica o híbrida.

Familias beneficiadas del ‘Requiem In Power’

Catalá ha avanzado también que el proyecto ‘Requiem In Power’, la mayor planta solar pública en suelo urbano de Europa, va a buen ritmo.

Esta iniciativa implica la instalación de más de 6.600 placas solares en los cementerios municipales para el autoconsumo de edificios municipales y el suministro de energía a hogares vulnerables.

La alcaldesa ha informado de que ya se han firmado los primeros contratos con familias que o bien no pueden pagar la luz o bien se la van a cortar, y a partir de septiembre ya podrán usar la energía producida en las placas de los cementerios.

«De esta manera, unimos la transición energética con una transición justa y social, ya que no sólo evitaremos la emisión de 1.000 toneladas de CO2 al año, sino que además ayudaremos a 800 familias vulnerables», ha manifestado Catalá.

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Valencia

Valencia vive una noche tropical en pleno invierno: Se registra la madrugada de febrero más cálida en una década

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Valencia registra la noche de febrero más cálida en 10 años

La provincia de Valencia ha vivido una noche excepcionalmente cálida para un mes de febrero, convirtiéndose en la más templada de los últimos diez años, según los datos difundidos por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Un episodio poco habitual que contrasta de forma llamativa con algunos de los inviernos más duros registrados en la Comunitat Valenciana.

Mínimas propias de primavera en plena madrugada

La causa principal de este fenómeno ha sido la entrada de viento de poniente, que ha disparado las temperaturas nocturnas y ha impedido el enfriamiento habitual de la madrugada. En muchos municipios valencianos, los termómetros no han bajado de los 16 y 18 grados, valores más propios de abril o mayo.

Entre las temperaturas mínimas más altas registradas esta madrugada destacan:

  • Miramar: 18,8 ºC

  • Carcaixent: 18,5 ºC

  • València ciudad: 17,9 ºC

  • Llíria: 17,1 ºC

  • Turís: 17,0 ºC

  • Aeropuerto de València: 16,7 ºC

  • Xàtiva: 16,6 ºC

Según Aemet, no se registraba una noche tan cálida en febrero desde el 13 de febrero de 2016, cuando se alcanzaron valores cercanos a los 20 grados en puntos del litoral valenciano.

Un contraste histórico: de noches templadas a frío extremo

Este episodio de temperaturas suaves coincide, además, con una fecha muy señalada en la historia climática valenciana. Este martes se cumplen 70 años del 11 de febrero de 1956, considerado el día más frío de los últimos 135 años en la Comunitat Valenciana.

Aquel invierno dejó registros extremos difíciles de imaginar hoy en día:

  • València capital: –7,2 ºC

  • Utiel: –13 ºC

  • Castelló de la Plana: –7,3 ºC

  • Vistabella: –19 ºC

  • Alicante capital: –4,6 ºC

  • Villena: –15 ºC

Las devastadoras ‘heladas negras’ de 1956

Las temperaturas extremas de febrero de 1956 provocaron las conocidas heladas negras, un fenómeno causado por aire extremadamente seco que no genera escarcha, pero resulta letal para la vegetación. Los naranjos y árboles frutales fueron los más afectados, con consecuencias devastadoras para la agricultura valenciana.

El impacto económico de aquel episodio fue enorme: actualizado a valores actuales, el daño directo superaría los 1.500 millones de euros, mientras que el impacto total podría haber alcanzado los 6.000 millones, según estudios económicos de la época.

Febrero de contrastes en la Comunitat Valenciana

Desde Aemet subrayan que, desde aquel histórico invierno de 1956, no se ha vuelto a registrar un episodio de frío de similar intensidad. Por ello, noches como la vivida ahora en la provincia de Valencia, con mínimas tan elevadas en pleno febrero, refuerzan la sensación de inviernos cada vez más suaves y extremos térmicos más contrastados.

La Comunitat Valenciana pasa así de recordar uno de sus capítulos más fríos a registrar una de las noches más cálidas del invierno, en un mes que vuelve a demostrar su carácter imprevisible.

 

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