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¿Cómo saber si tu gato está enfermo? Estas son las señales de alarma

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Cómo saber si tu gato está enfermo
PIXABAY

En el Día Internacional del Gato desciframos cómo saber si tu gato está enfermo. En caso de detectar signos de alarma, tales como cambios de humor o sensibilidad al tacto, es preciso acudir a un veterinario especialista en traumatología para empezar a tratar la patología cuanto ante.

Aproximadamente un 40% de los gatos tienen signos clínicos de osteoartrosis y el 90% de los gatos mayores de 12 años muestran evidencias en las radiografías de padecer esta enfermedad[1]. Sin embargo, mientras que es común hablar de la artrosis en perros, se tiende a prestar poca atención a que los felinos también la sufren. Esto se debe a la dificultad que encuentran los cuidadores para identificarla.

¿Cómo saber si tu gato está enfermo?

El gato es un animal muy independiente, él decide cuándo y dónde moverse, esto hace más difícil interpretar si está padeciendo algún grado de dolor crónico”, explica Miquel Palet Sancho, Practice Manager de AniCura Lauro Hospital Veterinari. “La diferencia más notoria con los perros -añade- es que los gatos no salen a pasear con sus cuidadores. En cambio, los perros salen, corren e interaccionan con otros de su especie, por lo que es más fácil valorar si padecen alguna pérdida de movilidad”.

Cómo un cuidador puede identificar la artrosis en su gato

La artrosis es una enfermedad que afecta a las articulaciones móviles y que provoca diferentes grados de dolor y manifestaciones clínicas en función de si quien la parece es una persona o animal. En el caso de los gatos, la manifestación más frecuente es la pérdida de su movilidad gradual, a veces asociada de forma errónea a la edad avanzada del animal. “También se observan cambios en su comportamiento como dificultad en subir o bajar alturas, orinar o defecar en lugares inapropiados, cambios de humor, sensibilidad al tacto, signos de agotamiento por falta de descanso…”, comenta Miquel.

En caso de detectar esos signos, es preciso acudir a un veterinario especialista en traumatología, quien realizará una exploración e interpretación clínica cuidadosa, así como pruebas de imagen tales como radiografías y tomografías computarizadas.

Prevención y tratamiento de la artrosis

La prevención de la artrosis en gatos se asemeja mucho en las distintas especies. Ante todo, se debe tener en cuenta una buena selección genética que evite patologías primarias que puedan secundariamente favorecer los procesos degenerativos articulares artrósicos; una dieta adecuada con un control minucioso del peso; y ejercicio moderado y adecuado para la edad del paciente.

Asimismo, los controles veterinarios habituales pueden y deben ayudar a la detección precoz de esta enfermedad tan difícil de identificar por parte del cuidador, un hecho que supone que tan solo el 13% de los casos sea diagnosticado[2]. “Esto nos ayudará a empezar a tratarla de forma precoz y conseguir más fácilmente resultados satisfactorios a largo y corto plazo”, indica el Practice Manager de AniCura Lauro Hospital Veterinari.

En cuanto al tratamiento, este es multimodal, es decir, se adecúa a las necesidades de cada fase de la enfermedad con el objetivo de controlar el dolor crónico y recuperar la movilidad de una forma rápida y efectiva. Actualmente se encuentran disponibles los antiinflamatorios no esteroideos, los opiáceos, los antagonistas NMDA, los gabapentinoides, los cannabinoides y los recién incorporados anticuerpos monoclonales.

Asimismo, existen tratamientos que complementan esa medicación, tales como las dietas ricas en omega 3 y los condroprotectores (complementos alimenticios para prevenir y tratar las enfermedades articulares). “Además, siempre se debe tener en cuenta la posibilidad de realizar fisioterapia y rehabilitación, y también contemplar la cirugía en los casos donde el tratamiento médico y la rehabilitación no consigan los resultados óptimos esperados”, concluye.

[1] Calvo, N., López, M., García, P., Cervantes, S, Palmero, M., Del Pueyo, G. Guía del manejo del OA Felina en la nueva era.

[2] Calvo, N., López, M., García, P., Cervantes, S, Palmero, M., Del Pueyo, G. Guía del manejo del OA Felina en la nueva era.

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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