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La DGT confirma con cuántas cervezas das positivo en un control de alcoholemia

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Con cuántas cervezas das positivo control alcoholemia
Con cuántas cervezas das positivo en un control de alcoholemia-PIXABAY

El alcohol aparece en la sangre cinco minutos después de ser ingerido y alcanza su pico máximo entre 30 y 90 minutos después. La Dirección General de Tráfico (DGT) es clara en su normativa y ha aclarado con cuántas cervezas das positivo en un control de alcoholemia. Actualmente, el límite de alcohol en sangre para la mayoría de los conductores es de 0,5 gramos por litro (0,25 mg/l de aire espirado). Sin embargo, para conductores noveles o profesionales, este límite es de 0,3 gramos (0,15 mg/l de aire espirado).

La pregunta clave es cuántas cervezas se necesitan para alcanzar este límite. La Guardia Civil recuerda que «no hay peor conductor que el que quiere conducir después de beber. Al volante, márcate un 0,0 de alcohol». Por lo tanto, la respuesta ideal es ninguna. Sin embargo, para quienes insisten en conocer los límites, es importante considerar varios factores como la cantidad de alcohol ingerido, la graduación de la bebida, y el peso y sexo de la persona. Una fórmula básica para calcular el nivel de alcoholemia es dividir los gramos de alcohol puro ingeridos por el peso en kilos del bebedor, multiplicado por 0,7 en hombres o 0,6 en mujeres.

La DGT y la Guardia Civil indicaron en 2018 que, tomando como referencia un tercio de 330 ml de cerveza, 1,5 unidades pueden garantizar un resultado positivo en varones, aunque esto puede variar según el peso. En mujeres, una sola lata de tercio puede significar una tasa positiva en el control de alcoholemia.

El alcohol está presente en la sangre cinco minutos después de haber sido ingerido y alcanza su punto máximo entre los 30 y 90 minutos posteriores. Si se ha consumido 1g/l de alcohol, es necesario esperar entre 6 y 10 horas para dar negativo en el test. Por ejemplo, si has bebido una noche y solo duermes 5 horas antes de conducir, es mejor no ponerse al volante.

Tasa de Alcohol en Aire Espirado:

Hombres de 70 kilos:

  • Un tercio (330 ml): 0,3 mg/L
  • Dos tercios: 0,6 mg/L
  • Tres tercios: 0,8 mg/L

Hombres de 80 kilos:

  • Un tercio: 0,2 mg/L
  • Dos tercios: 0,5 mg/L
  • Tres tercios: 0,7 mg/L

Mujeres de 50 kilos:

  • Un tercio: 0,5 mg/L
  • Dos tercios: 1,0 mg/L
  • Tres tercios: 1,5 mg/L

Mujeres de 60 kilos:

  • Un tercio: 0,5 mg/L
  • Dos tercios: 0,8 mg/L
  • Tres tercios: 1,2 mg/L

Multas por Alcoholemia:

Si das positivo en un control de alcoholemia, la sanción es de 500 euros y la retirada de cuatro puntos del carnet si no superas los 0,50 mg/l. Si alcanzas los 0,60 mg/l, la multa es de 1.000 euros y la pérdida de 6 puntos. Superar los 0,60 mg/l constituye un delito penal, con una condena de entre tres y seis meses, además de la sanción económica y la retirada de puntos.

Efectos del Alcohol en la Conducción:

Un estudio en «The Journal of Physiology» reveló que incluso niveles de alcohol por debajo del límite legal afectan el seguimiento ocular de los estímulos visuales, reduciendo la percepción y coordinación motora. Estos efectos comienzan desde el primer momento, incrementando el tiempo de reacción y subestimando la velocidad. Superar los 0,5 gr/l. de alcoholemia afecta la visión y la coordinación, y por encima de 0,8, provoca problemas graves de atención y somnolencia.

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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