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Valencia

Controlado en incendio en la fábrica de Dulcesol de Gandia (Valencia)

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El incendio industrial que se ha declarado poco antes del mediodía de este miércoles en la planta de la empresa de alimentación Dulcesol, actualmente Vicky Foods, en la localidad valenciana de Gandia, ha obligado a evacuar por precaución a los trabajadores que en ese momento se encontraban en la instalación. Un total de 13 personas han tenido que ser asistidas por presentar inhalación de humo.

Los bomberos han recibido sobre las 11.21 horas el aviso del incendio en la planta, situada en el Camino Viejo de Oliva. En el lugar del fuego, que ya ha sido controlado y ha afectado a dos alturas de la planta, han trabajado siete dotaciones del Consorcio Provincial de Bomberos y cuatro mandos, según han informado fuentes de este servicio.

13 atendidos por humo

Hasta el lugar de los hechos se ha desplazado una unidad de Soporte Vital Básico y se ha trasladado al hospital de Francesc de Borja de Gandia a 13 personas por inhalación de humo, según ha informado el Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU). Se trata de una mujer de 36 años y 12 hombres de entre 32 y 57 años.

Según informa la compañía, el incendio se ha declarado en una de las líneas de producción de la planta de Gandia. Desde la empresa se ha activado «de inmediato» el protocolo de seguridad, se ha avisado a los bomberos y se ha evacuado al personal que estaba en la planta en esos momentos.

Ahora mismo la compañía subraya que está coordinando los esfuerzos para reanudar su actividad «en las próximas horas», han señalado fuentes de la firma a Europa Press.

El alcalde de Gandia, José Manuel Prieto, ha señalado, en unas declaraciones, que los protocolos de evacuación de la empresa han funcionado bien en un incendio de estas características, algo que ha querido poner en valor; ha agradecido a la compañía y a los trabajadores su respuesta y la rápida reacción de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

El primer edil ha subrayado que el fuego se ha declarado en una zona confinada «muy acotada», lo que ha favorecido que «no se propague más allá» de ese punto.

Desalojados por el incendio en la fábrica de Dulcesol

«Había que desalojar a 600 personas, que tampoco es tan fácil», ha dicho, y ha recalcado que se ha producido mucho humo por el volumen de la ventilación de la extracción del lugar donde se ha registrado la deflagración que ha originado el incendio. Ante esta situación, la Policía Local ha tenido que cortar la vía pública durante unos minutos, «pero progresivamente hemos ido volviendo a la normalidad».

«Toda la combinación de los factores ha hecho que rápidamente el fuego pudiera estar controlado y la empresa se está planteando progresivamente ir volviendo a la normalidad, excepto en las zonas afectadas, y la producción de la planta, que también es importante, que continúe funcionando también con normalidad después del incidente», ha añadido.

La planta de Vicky Foods en Gandia, compuesta por 16 líneas de producción y en la que trabajan 850 personas, está dedicada a productos terminados como croissants, napolitanas, ensaimadas, pan de leche, brioches, tortas de anís, magdalenas, bollerías salada y pan de molde, según detalla en su web.

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Valencia

Andrea Ortuño anuncia que dedicará su vida a ayudar a los demás tras la pérdida de su marido e hijos en el naufragio de Indonesia

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naufragio Indonesia
Imagen de la búsqueda de los desaparecidos en Indonesia - IMAGEN FACILITADA POR FAMILIARES DE DESAPARECIDOS

“Devastada”, pero al mismo tiempo “bastante entera”. Así se encuentra Andrea Ortuño, la valenciana que sobrevivió junto a su hija de siete años al naufragio ocurrido en Indonesia durante un viaje familiar de Navidad. En ese trágico accidente perdió a su marido y a tres de sus hijos, una tragedia que ha conmocionado a la Comunitat Valenciana y a la opinión pública nacional.

Pese al dolor, Andrea ha trasladado un mensaje cargado de humanidad y esperanza: quiere dedicar el resto de su vida a ayudar y proteger a los demás. Su intención es poner en marcha un proyecto solidario en España, aún por definir, que desarrollará en las próximas semanas cuando su situación personal se lo permita.

Un mensaje público en medio del duelo

Andrea Ortuño no está concediendo entrevistas ni realizando declaraciones públicas debido al durísimo proceso emocional que atraviesa. Sin embargo, ha querido hacer llegar un mensaje a través del periodista y escritor Joaquín Campos, que se encuentra en Indonesia como corresponsal para RTVE cubriendo la tragedia.

Campos explicó en el programa Directo al grano de La 1 que Andrea solo quiso transmitir “cuatro frases”, centradas principalmente en agradecer el apoyo recibido y explicar brevemente su estado emocional. “No está preparada para ponerse delante de una cámara. Es demasiado pronto”, señaló el periodista.

Regreso a España tras 15 días de búsqueda

Andrea Ortuño ha regresado este viernes a España después de permanecer día y noche en Indonesia durante los trabajos de localización de los cuerpos de su marido y de sus hijos. La búsqueda fue finalmente dada por finalizada, aunque uno de los menores, Quique, de 10 años, hijo de Andrea y de su primer matrimonio, continúa desaparecido.

En los últimos días fueron recuperados los cuerpos de Fernando Martín Carreras, de 44 años, entrenador del Valencia CF Femenino B, y de los menores Lía, de 12 años, y Mateo, de 9. La familia viajaba junta cuando el barco turístico en el que se desplazaban naufragó durante una excursión por el Parque Nacional de Komodo.

Fe, justicia divina y ausencia de deseo de venganza

Uno de los aspectos más personales que Andrea quiso compartir es que, en medio de la tragedia, se ha refugiado más que nunca en su fe católica. Según explicó Joaquín Campos, ella cree firmemente en la justicia divina y no desea venganza, ni siquiera ante las posibles negligencias que pudieron producirse.

Este mensaje llega en paralelo a la investigación abierta en Indonesia. La Policía Regional de Nusa Tenggara Oriental ha imputado formalmente por negligencia con resultado de muerte al capitán del barco y al jefe de máquinas del KM Putri Sakinah, la embarcación que se hundió tras el impacto de varias olas de gran tamaño durante una travesía nocturna cerca de la isla de Padar.

El apoyo de la población local, clave en su fortaleza

Andrea ha querido destacar especialmente el cariño y la solidaridad del pueblo indonesio, en particular de los habitantes de la isla de Flores y de Labuan Bajo. Durante los días de búsqueda, cada despedida a los buzos estuvo marcada por abrazos, lágrimas y gestos de apoyo constantes.

“La energía positiva que ha dado toda esta zona es enorme”, trasladó Campos, quien explicó que Andrea desea devolver toda esa ayuda recibida transformándola en un proyecto solidario cuando se recupere mínimamente del golpe emocional.

El padre de Quique mantiene la esperanza

Mientras Andrea ha regresado a España, el padre de Quique permanece en Labuan Bajo, aferrado a la esperanza de poder encontrar a su hijo. Él ha sido el protagonista de un emotivo homenaje rendido por los equipos de rescate en los muelles desde los que partieron la mayoría de las operaciones.

Los expertos han destacado la complejidad extrema de las aguas, con fuertes corrientes y condiciones cambiantes, lo que hace especialmente difícil las labores de búsqueda. Aun así, los equipos lograron localizar a tres de las cuatro víctimas, un esfuerzo que la familia ha querido reconocer públicamente.

Qué ocurrió durante el naufragio

El barco, de dos plantas y cuatro camarotes, había sido alquilado para una excursión de dos días desde Labuan Bajo hasta Komodo. A bordo viajaban seis miembros de la familia valenciana y cinco indonesios, entre tripulación y guía local. Todos los tripulantes lograron salvarse, mientras que las víctimas mortales fueron exclusivamente los turistas.

En el momento del accidente, Andrea y su hija de siete años se encontraban en la cubierta, mientras que Fernando y los otros tres niños estaban en los camarotes, lo que explica el trágico desenlace. Madre e hija fueron literalmente despedidas por el oleaje, y Andrea consiguió salvar a la menor en condiciones extremas de oscuridad y mar agitado.

Una tragedia que se transforma en propósito

A pesar del dolor irreparable, Andrea Ortuño ha lanzado un mensaje que trasciende la tragedia: convertir el sufrimiento en ayuda a los demás. Su futura iniciativa solidaria, aún en fase embrionaria, se perfila como la manera de honrar la memoria de su marido y de sus hijos, y de devolver al mundo la solidaridad que ella misma ha recibido en los momentos más oscuros de su vida.

El emotivo adiós a Lía, la niña fallecida en el naufragio de Indonesia: el fútbol base valenciano llora una pérdida “imposible de describir”

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