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Consumo

Día Mundial del ahorro energético: cómo ahorrar en la factura

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lavadora horario más barato

El 21 de octubre se celebra el Día Mundial del Ahorro de Energía, una cita que el comparador Acierto.com ha aprovechado para analizar los patrones de consumo de las empresas y familias españolas y su evolución en la crisis del COVID-19. La plataforma da también algunas ideas para ahorrar energía.

El perfil de consumo más común en España es el de aquellas familias en las que siempre hay alguien en casa (6 de cada 10 viviendas). Le siguen aquellos que trabajan fuera durante la mañana (que representan casi el 19%) pero que pasan la tarde en casa, los trasnochadores, los que nunca están en casa, y los que pasan la tarde fuera (los hogares menos comunes).

La pandemia ha alterado estos perfiles como consecuencia del teletrabajo. En marzo, cuando llegó el confinamiento, el consumo de luz en las empresas cayó en picado, pero aumentó el de los hogares un 28%, con incrementos en los recibos de entre 15 y 30 euros. En julio se empezaron a recuperar los niveles habituales, aunque no ha conseguido remontar en septiembre con la llegada de la segunda ola.

En cualquier caso, el ahorro energético continúa siendo una asignatura pendiente de los españoles. De hecho, el año pasado España incrementó su consumo energético casi un 2%.

Los electrodomésticos, junto con la calefacción suponen el mayor gasto de la factura de luz de los hogares. Los que más consumen son, por orden, la lavadora, la secadora, el horno, el lavavajillas y la aspiradora. No obstante, esta cuestión también dependerá del tipo de aparato. Los que tienen una clasificación A consumen hasta un 80% menos que los de clase D. Además tienen un ciclo de vida mayor y un impacto ambiental menor. En cuanto a la diferencia de precio, se amortiza en 5 años.

Por desgracia, a los españoles no les importa la sostenibilidad de los productos que adquieren (el 80% reconoce que no es un factor importante para ellos), sino el precio.

Lo mismo ocurre con la vivienda: la calificación energética es el factor que menos influye en la decisión de compra o alquiler de la misma. El precio y la ubicación, por este orden, son los grandes determinantes. Tampoco invertimos en mejorar o conservar nuestros edificios. Solo 2 de cada 5 invertiría en el suyo para mejorar sus condiciones. Curiosamente, elegir una casa sostenible puede suponer un 40% de ahorro de energía, con el consiguiente ahorro económico.

Además, la edificación sostenible es otra de las grandes ignoradas: 8 de cada 10 edificios son deficientes energéticamente hablando y más de la mitad de nuestro parque de viviendas supera los 40 años de edad. Teniendo en cuenta que los edificios generan entre el 25% y el 35% de las emisiones se trata de una cuestión preocupante.

Otro factor que influye en el consumo es el frío. La  bajada de las temperaturas disparará el consumo energético entre el 20% y el 30%, lo que viene a suponer casi 200 euros más. Sólo en agua se gastan entre 20 y 40 litros más (el coste de dejarla correr unos minutos más durante la ducha).

Cómo ahorrar energía en el hogar

Otro dato interesante que revela el análisis es que la factura de la luz se ha encarecido hasta un 92% durante los últimos 15 años. Por fortuna, existen una serie de hábitos que nos permitirán ahorrar energía. Tanto, que el comparador Acierto estima un ahorro de hasta 2.000 euros anuales por cuidar del medioambiente.

– Mantener la temperatura estable dentro de la casa en torno a los 23 grados centígrados. Las variaciones pueden suponer un 8% del consumo. Los termostatos inteligentes son un gran aliado en este punto.
– Aislar correctamente la vivienda para evitar pérdidas (suponen el 30% del consumo). Esto pasa por instalar cortinas o estores, doble ventana, persianas, etcétera.
– Ventilar en las horas centrales del día para evitar que la casa se enfríe y durante un periodo breve.
– Evitar los consumos fantasma y aprovechar la luz natural.
– Optar por electrodomésticos eficientes y hacer un buen uso de ellos: lavar la ropa a 40 grados en lugar de a 60, ajustar la temperatura del frigorífico, instalar aireadores de grifos y duchas –reduce el consumo a la mitad–, y optar por bombillas de bajo consumo. Apostar por el aislamiento para evitar pérdidas es otro punto clave (constituyen el 30% del total).
– El comparador de seguros Acierto.com, además, recomienda comparar entre las diferentes tarifas de energía para ver cuál es la que mejor se ajusta a nuestras necesidades. Contratar un seguro de hogar que cubra los electrodomésticos en caso de avería por un fallo eléctrico, por ejemplo, es otra manera de ahorrar a la larga.

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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