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Los disfraces más peligrosos para los niños en Halloween y que debes evitar

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disfraces Halloween peligrosos
EFE/Kai Försterling/Archivo

Es importante que los disfraces de Halloween de los niños no sean peligrosos, tienen que ser seguros para evitar accidentes o lesiones. Algunos disfraces pueden llevar más riesgos que otros.

Ejemplos de disfraces de Hallowen potencialmente peligrosos para los niños:

Disfraces que limitan la visión:

Los disfraces que cubren los ojos o restringen la visión de un niño pueden hacer que tropiece o no vea obstáculos, lo que aumenta el riesgo de caídas o colisiones.

Telas largas y sueltas:

Los disfraces con telas largas o sueltas, como capas largas o vestidos, pueden ser propensos a enredarse en objetos o provocar caídas si el niño se tropieza con ellas.

PEXELS

Accesorios afilados o puntiagudos:

Los accesorios, como espadas o lanzas falsas, pueden causar lesiones si se utilizan de manera descuidada. Es importante que estos accesorios sean de plástico suave y no tengan partes afiladas.

Maquillaje tóxico o alérgeno:

Algunos maquillajes de Halloween pueden contener ingredientes que causen reacciones alérgicas en la piel de los niños. Asegúrate de usar maquillaje de alta calidad y seguro.

Disfraces inflamables:

Los disfraces hechos de materiales inflamables, como telas sintéticas, pueden representar un peligro si el niño se acerca a llamas o fuentes de calor.

Máscaras que dificultan la respiración:

Las máscaras que cubren la nariz y la boca de un niño pueden dificultar la respiración, especialmente si el niño está corriendo o jugando vigorosamente. Asegúrate de que la máscara tenga suficiente ventilación y permita una respiración adecuada.

Zapatos inadecuados:

Los zapatos incómodos o inadecuados para caminar pueden hacer que el niño tropiece o se lastime los pies. Asegúrate de que los zapatos sean cómodos y apropiados para caminar durante la noche.

Disfraces oscuros o poco visibles:

Los disfraces que son oscuros o difíciles de ver en la oscuridad pueden aumentar el riesgo de accidentes de tráfico si el niño sale a la calle. Asegúrate de que el disfraz sea visible o incluye elementos reflectantes.

Para garantizar la seguridad de los niños en Halloween, es importante supervisarlos mientras usan disfraces y tomar precauciones para evitar los riesgos mencionados. Además, se recomienda que los niños lleven una linterna o una luz intermitente para aumentar su visibilidad, y que los padres revisen todos los disfraces y accesorios antes de que los niños los usen.

Disfraces y complementos que incumplen la normativa

Año tras año se siguen vendiendo disfraces y complementos que incumplen la normativa y ponen en riesgo la seguridad de los consumidores, a pesar de las denuncias de la organización de consumidores sobre capas para niños sin etiquetado y con cordones en la zona del cuello, complementos con acceso fácil a pilas de botón, sombreros con partes punzantes, o máscaras sin orificios de ventilación en la zona de nariz y boca.

La Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (Avacu) ha hecho algunas recomendaciones para la compra de disfraces de Halloween para los niños como prestar atención a la presencia de cordones decorativos más largos de lo establecido, pilas botón accesibles sin herramienta o no cumplir los requisitos de inflamabilidad.

Consejos a la hora de elegir disfraz

Los requisitos de seguridad de los disfraces son:

Niños

  • En el caso de los niños, no incluir en la zona del cuello cordones, cuerdas o cintas, que pueden presentar riesgo de asfixia para los más pequeños. Para el maquillaje, hay que verificar los componentes del mismo y la fecha de caducidad, así como seguir las instrucciones de uso para evitar posibles reacciones alérgicas.

Máscaras

  • En las máscaras se debe comprobar que lleva orificios de ventilación en la zona de la nariz y de la boca y que estos sean del tamaño adecuado. No se deben adquirir lentillas de fantasía sin la correspondiente supervisión de un profesional cualificado. Deben incluir un etiquetado completo en el que se indique, entre otros datos, cómo usarlas, ya que mal utilizadas o si no cumplen con todos los controles de calidad pueden ocasionar daños oculares importantes.

Disfraces, pelucas y máscaras

  • Tanto los disfraces como las pelucas y las máscaras no deben estar hechos con materiales fácilmente inflamables. Respecto a otros accesorios, hay que asegurarse de que no presentan partes cortantes o punzantes y que de ellos no se desprenden piezas pequeñas con facilidad que puedan ser ingeridas por los niños (especialmente en los disfraces para los menores de 3 años)
  • Los disfraces para niños menores de 14 años se consideran juguetes, por lo que el etiquetado debe adecuarse a la normativa de estos. Deben incluir, como mínimo en castellano, el nombre y marca del producto, los datos de identificación del fabricante, importador o distribuidor, las instrucciones y advertencias de uso, y la marca CE.
  • En cuanto a los disfraces para adultos, el etiquetado debe venir en castellano y adecuarse a la normativa relativa a prendas textiles

 

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Consumo

La OCU elige las pizzas de supermercado más saludables: una es de Mercadona

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La pizza sigue siendo una de las comidas favoritas en muchos hogares, pero su versión de supermercado dista mucho de la receta tradicional italiana. Así lo demuestra el último estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que ha analizado 62 pizzas refrigeradas de diferentes marcas y variedades disponibles en grandes superficies.

El resultado no es especialmente alentador: solo dos pizzas superan la Escala Saludable de la OCU, y una de ellas se vende en Mercadona, uno de los supermercados más populares de España.

Un análisis nutricional poco prometedor

El estudio se ha centrado en pizzas de jamón y queso, cuatro quesos, barbacoa y vegetarianas. Según la OCU, la mayoría de estos productos presentan excesos preocupantes de sal, grasas saturadas y aditivos, además de un alto grado de procesamiento.

De media, una pizza de 400 gramos —la ración habitual para un adulto— contiene 6,4 gramos de sal, lo que supone el 128 % de la cantidad diaria recomendada. Este problema es especialmente frecuente en las pizzas de jamón y queso.

En cuanto a las grasas saturadas, muchas superan el límite aconsejado del 3,5 %, alcanzando valores cercanos al 5 %, sobre todo en las variedades de queso y vegetarianas.

Aditivos y ultraprocesados, en el punto de mira

La OCU también alerta sobre el uso masivo de aditivos. Cada pizza analizada contiene una media de siete aditivos, aunque en algunos casos se llegan a contabilizar hasta 17 distintos, entre colorantes y conservantes como los E-150c, E-250 o E-252.

Además, los ingredientes ultraprocesados —aromas, dextrosas o jarabes— están muy presentes. En una de cada cuatro pizzas se superan los diez ingredientes de este tipo. Destaca el uso del aroma de humo, que será prohibido en productos no tradicionalmente ahumados a partir de julio.

Las pizzas mejor valoradas por la OCU

Solo cinco pizzas logran una calificación C en el sistema Nutriscore, y únicamente dos son consideradas aceptables según la Escala Saludable de la OCU, que también penaliza el grado de transformación del producto.

Entre ellas destaca la pizza Prosciutto de Hacendado, la marca blanca de Mercadona, que se sitúa como una de las mejores opciones dentro de un lineal dominado por productos poco saludables. La otra pizza que supera el filtro es la de jamón y queso de Eroski.

Mercadona, entre las pocas opciones que aprueban

Que una pizza de Mercadona figure entre las mejor valoradas no significa que sea un alimento para consumir a diario, pero sí la convierte en una alternativa menos perjudicial.

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