Los nombres de Míriam, Toñi y Desirée forman parte de la crónica negra de nuestro país. Desaparecieron la noche del viernes 13 de noviembre de 1992, cuando se dirigían haciendo autoestop a una discoteca de la vecina localidad de Picasent. Tras días de búsqueda el 27 de enero de 1993, setenta y cinco días después de su desaparición, dos apicultores encontraron los cadáveres semienterrados en una fosa en el barranco de la Romana, un paraje de difícil acceso próximo al pantano de Tous. Todavía hoy, casi treinta años después sigue conmocionando la brutalidad de aquel crimen del que todavía quedan muchas dudas.
Precisamente, ’75 días’ lleva a la gran pantalla la recreación cinematográfica del triple crimen de Alcàsser y la posterior investigación efectuada por la policía, justo cuando se cumplen tres décadas del suceso que conmocionó a todo el país. El director Marc Romero, que debuta en la realización con este largometraje, y el actor Javier Albalá han sido los encargados de presentar la película en Paterna, horas antes de su estreno nacional mañana viernes.
Proyectada en los festivales de Málaga y Alicante y coprotagonizada. entre otros, por Ana Fernández, Macarena Gómez y Antonia San Juan,75 días arranca la fatídica noche del 13 de diciembre de 1992, cuando tres adolescentes de catorce años desaparecieron misteriosamente mientras se dirigían a una discoteca de un pueblo cercano. Setenta y cinco días después, sus cuerpos eran encontrados semienterrados entre la maleza. Las pesquisas policiales condujeron hasta dos sospechosos. Después de rellenar un polémico sumario repleto de investigaciones fallidas y hallar ADN de, al menos, cinco personas distintas, daba comienzo uno de los juicios más esperados de los últimos años.
Javier Albalá y Marc Romero, esta tarde en los cines Kinépolis
«Este caso despierta lo peor del ser humano, y por eso la película muestra la sociedad tal cual es, sin filtros», ha comentado Marc Romero en el acto celebrado en Kinépolis. «Fue un proceso muy complejo. No había testimonios, y decidimos que lo mejor era lanzarse a la calle y buscarlos. Al final, fueron diez años de intensa investigación en los que tratamos de arrojar algo de luz a todas las lagunas y las partes oscuras del crimen».
Por su parte, Javier Albalá ha destacado la enorme exigencia que supuso interpretar al padre de una de las niñas desaparecidas: «Para un actor, una circunstancia así es un reto, requiere de mucha concentración, comprensión y falta de juicio para contar algo tan trágico y doloroso. He podido ver lo frágiles que somos los seres humanos, y siento que mi mayor crecimiento como intérprete se ha dado con esta película, porque pienso que cuando vas más allá de tus límites es cuando más aprendes» .
Como cada 31 de octubre llega una de las festividades más esperadas de todo el año, la fiesta de Halloween. Disfracese historias de terror forman parte de la fiesta que celebran los más pequeños, acompañadas de la famosa frase «Truco o trato».
Ya es tradición visitar las casas ajenas, del barrio o de la ciudad, con el objetivo de obtener caramelos, regalos, o cualquier otro pequeño objeto a modo de trato. Pero… ¿Cuál es su origen?
El origen de la tradición del «truco o trato» en Halloween se remonta a prácticas y creencias antiguas que evolucionaron con el tiempo. Aunque la tradición moderna es principalmente una actividad lúdica para niños, tiene raíces en costumbres mucho más antiguas.
El origen del truco o trato en Halloween:
Festival celta de Samhain: Halloween se origina en el festival celta de Samhain, que marcaba el final del verano y el comienzo del invierno en las islas británicas y partes de Europa. Se creía que durante la noche de Samhain, el velo entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos se volvía más delgado, permitiendo que los espíritus y las almas de los difuntos regresaran a la Tierra. La gente encendía hogueras y usaba disfraces para ahuyentar a los espíritus malévolos.
La influencia cristiana: En el siglo VII, la Iglesia Católica intentó cristianizar Samhain al establecer el Día de Todos los Santos el 1 de noviembre y el Día de los Fieles Difuntos el 2 de noviembre. La noche anterior a estos días, que luego se convirtió en la víspera de Todos los Santos (All Hallows’ Eve), eventualmente se acortó a «Halloween». Las prácticas paganas se mezclaron con elementos cristianos.
La influencia de la migración irlandesa: En el siglo XIX, la migración irlandesa a América llevó la tradición de Halloween a Estados Unidos. Allí, la festividad se mezcló aún más con diversas culturas y tradiciones, dando lugar a la versión moderna de Halloween.
El «truco o trato» en Estados Unidos: El «truco o trato» se popularizó en Estados Unidos a principios del siglo XX. Originalmente, la frase «truco o dulce» se usaba de manera literal. Los niños amenazaban con hacer travesuras (trucos) a menos que se les diera un dulce. Esto se hacía en parte como una forma de extorsionar golosinas de los vecinos, pero también como una broma inofensiva.
Con el tiempo, la tradición del «truco o trato» se convirtió en una actividad más organizada y amigable, donde los niños se disfrazan y visitan las casas de sus vecinos en busca de dulces. La idea de realizar travesuras como parte de la tradición se desvaneció en gran medida.
Hoy en día, el «truco o trato» es una parte icónica de la celebración de Halloween en América del Norte y en muchas otras partes del mundo, y se ha convertido en una forma de que los niños se diviertan y recolecten dulces en esta festividad.
¿Qué es el truco o trato?
Normalmente se suelen visitar casas durante la noche de Halloween a cuyos dueños se les expone dicha frase.
Con estas palabras se trata de obtener diversos caramelos, golosinas, comida, juguetes o cualquier otro tipo de obsequios o regalos.
Pero este origen viene de una traducción defectuosa de la expresión inglesa «Trick or treat» en la que trick significa susto o broma, (y no truco), y treat representa el dulce o la golosina.
Origen histórico
En cuanto al origen histórico, nos tenemos que remontar a la Edad Media, cuanto los más pobres iban por las casas pidiendo limosna a cambios de rezos y oraciones.
Más tarde, a finales del siglo XIX apareció la tradición de realizar estas visitas con un disfraz. En lugar de recompensar las limosnas con diferentes rezos, se pasó a utilizar cantos o bromas.
Pero no fue hasta el año 1927 cuando la expresión de «Trick or treat» apareció por primera vez en Canadá.
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