Síguenos

Cultura

El Gobierno se pronuncia sobre la vuelta de los festivales en España

Publicado

en

Castelló, 29 abr (EFE).- El ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes, ha expresado este jueves que ve «con optimismo» la evolución de los festivales de música, con una progresiva vuelta a la normalidad, pero que «no será de inmediato».

Así lo ha expresado Rodríguez Uribes tras ser preguntado por los medios, durante una visita institucional a Castelló, por la demanda de las promotoras de los festivales de la Comunitat Valenciana que piden aumentar el aforo de personas en estos eventos tras conocer las conclusiones de la investigación sanitaria llevada a cabo con el concierto de Love of Lesbian en el Palau de Sant Jordi de Barcelona.

La Comunitat Valenciana acoge varios de los festivales musicales de verano más multitudinarios del panorama nacional, como el Medusa de Sagunto, el FIB y el Rototom Sunsplash de Benicàssim, el Arenal Sound de Burriana y el Low Fest de Benidorm.

«Los ministerios de Sanidad y de Cultura hemos creado un grupo de trabajo interno, en colaboración con las organizaciones de musicales y festivales, entre otros, para ir pensando y diseñando estos meses que tenemos en el horizonte«, ha explicado.

«Es verdad que tenemos un motivo de esperanza muy positivo, que es la vacunación y que está yendo bien, y eso favorece que miremos con optimismo las posibilidades de aumento de aforos y una progresiva vuelta a una normalidad, que no será inmediata pero estoy convencido de que es importante», ha continuado.

Según Rodríguez Uribes, el pasado 13 de marzo el Consejo de Ministros aprobó una partida de 11.000 millones de euros, de los cuales 7.000 millones son de ayudas directas a fondo perdido, que estaban destinadas a la hostelería y el pequeño comercio, «pero desde Cultura -ha reivindicado- conseguimos también que estuvieran los festivales de música, la música en vivo, los tablaos flamencos, las salas de cine y los teatros, entre otros».

«Esto va a permitir también, con la colaboración de las comunidades autónomas, que se reciban unas ayudas por el daño que sufrieron el año de la pandemia; vamos a intentar paliar el daño con esas ayudas y, además, asentar las bases para que progresivamente podamos volver a la normalidad», ha añadido.

No obstante, ha comunicado que «todo depende de Sanidad, y la última decisión siempre la tiene Sanidad tanto en el deporte en relación con la vuelta al público en los estadios, como en relación con la cultura y festivales de música».

«Lo importante es que vayamos viendo progresivamente cómo están las cosas y que haya mucha comunicación para ir tomando las decisiones, pero yo estoy esperanzado, porque creo que la vacunación va muy bien y va a ir a mejor», ha concluido.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Cultura

Los secretos de la Finca Roja de València

Publicado

en

la finca roja de valencia
Foto: Hugo Román

La Finca Roja de València es uno de los símbolos de la ciudad. El sello inconfundible de Enrique Viedma Vidal quedó plasmado en muchas construcciones en la València de los años 20 y 30. Puede que cuando el arquitecto valenciano planificara las 378 viviendas y 14 patios que hoy ocupan la manzana de las calles Jesús, Albacete, Marvá y Maluquer no fuera consciente de que estaba a punto de levantar uno de los edificios más icónicos de la ciudad. Todo un símbolo que nació con otro objetivo bien distinto.

Construido entre 1929 y 1933, se buscaba la funcionalidad y aprovechar al máximo los más de 15.000 m2 de la manzana para uso de la comunidad. Una comunidad formada por los obreros del Instituto Nacional de Previsión que buscaban vivienda en València a cambio de un chavo al mes. De hecho antes de ser popularmente conocida como Finca Roja, los vecinos de la capital del Turia la bautizaron como la “finca del chavo“ por ese motivo.

En el ladrillo caravista de color rojo que le confiere esa personalidad, y su sobrenombre, se puede apreciar la influencia de la escuela holandesa. Pero la originalidad de este residencial no se queda tan solo en su colores rojo y azul turquesa o en su original fachada con sus formas geométricas, repletas de detalles. En su interior, en sus entrañas, esconde en secreto sus orígenes.

Inspirado por el filósofo francés Charles Fourier, Viedma rompió con modelos de la época a la hora de proyectar la finca buscando dotarla de servicios, de recreo y descanso para niños y mayores.

La Finca Roja de València:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

La idea era que los bajos comerciales se abrieran al patio interior, para así proveer a los vecinos. Este modelo de autogestión que buscaba aprovechar su peculiar estructura y su patio interior, debía autoabastecerse de agua gracias a los torreones de las esquinas, pensados como depósitos, idea que nunca se llevó a cabo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

Han pasado muchas décadas, y sus actuales vecinos disfrutan sabedores de encontrarse en un espacio único, en el que cada ladrillo esconde historias, sueños e ilusiones del pasado. Ya no queda nada de aquellos comercios que tenían acceso al interior. Otros elementos también han ido desapareciendo con el paso de los años.

Ha pasado el tiempo, tantos que muchos de los que allí viven desconocen parte de esa historia escrita sobre ladrillo rojizo. Ladrillos que visten pisos de 100 metros cuadrados o de 140 en el caso de algunos que recaen en los chaflanes.

El enorme patio ajardinado es un lugar de descanso donde los vecinos pueden disfrutar del aire libre sin salir de sus casas. Un lugar de encuentro para desconectar, charlar, jugar o pasear al perro.

Un lugar en el que historia y arquitectura se dan la mano.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

Continuar leyendo