Síguenos

Cultura

El legado que Berlanga dejó en la Caja de las Letras en 2008 se desvela hoy

Publicado

en

Cultura presenta en la Filmoteca de València la sesión 'Berlanga en tres tiempos'
EFE/ Biel Aliño/Archivo

Madrid, 10 jun (EFE).- El legado que Luis García Berlanga depositó en la Caja de las Letras en 2008 se desvelará este jueves cuando se abra la caja de seguridad en la que se encuentra, en la sede del Instituto Cervantes de Madrid, dos días antes de que se cumplan cien años del nacimiento del cineasta.

El 27 mayo de 2008, García Berlanga (Valencia, 12 de junio de 1921-Madrid, 13 de noviembre de 2010) depositó en la caja fuerte 1.034 de la antigua cámara acorazada del Banco Central, convertida por el Instituto Cervantes en la Caja de las Letras ese mismo año, un sobre cerrado cuyo contenido decidió que no se desvelara hasta este mes de junio de 2021.

Aunque García Berlanga no quiso dar a conocer el contenido de este legado en lo que fue una de sus últimas apariciones en público, su hijo Jorge Berlanga especuló entonces con que podría tratarse de «un guión, unas memorias o un mensaje demoledor a la humanidad».

Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, y Mariano Barroso, presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, tomarán parte en este acto, que también contará con la presencia de los nietos del cineasta Fidel y Jorge García Berlanga.

Concluido el acto, García Montero y Barroso llevarán el legado de García Berlanga a la vecina Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde pasará a formar parte de la exposición «Berlanguiano. Luis García Berlanga 1921-2021», un trayecto en el que estarán acompañados por la banda valenciana Societat Musical La Eslava.

La Societat Musical La Eslava interpretará música de las películas de Luis García Berlanga y populares pasodobles tanto en la entrada del Instituto Cervantes como, posteriormente, en la Puerta del Sol, en una actuación organizada por la Generalitat Valenciana y la Academia.

En el Instituto Cervantes se celebrará también una mesa redonda sobre el cineasta en la que participarán José Sacristán, Mónica Randall y David Trueba y en la que se avanzarán las principales iniciativas del Año Berlanga.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Cultura

Los secretos de la Finca Roja de València

Publicado

en

la finca roja de valencia
Foto: Hugo Román

La Finca Roja de València es uno de los símbolos de la ciudad. El sello inconfundible de Enrique Viedma Vidal quedó plasmado en muchas construcciones en la València de los años 20 y 30. Puede que cuando el arquitecto valenciano planificara las 378 viviendas y 14 patios que hoy ocupan la manzana de las calles Jesús, Albacete, Marvá y Maluquer no fuera consciente de que estaba a punto de levantar uno de los edificios más icónicos de la ciudad. Todo un símbolo que nació con otro objetivo bien distinto.

Construido entre 1929 y 1933, se buscaba la funcionalidad y aprovechar al máximo los más de 15.000 m2 de la manzana para uso de la comunidad. Una comunidad formada por los obreros del Instituto Nacional de Previsión que buscaban vivienda en València a cambio de un chavo al mes. De hecho antes de ser popularmente conocida como Finca Roja, los vecinos de la capital del Turia la bautizaron como la “finca del chavo“ por ese motivo.

En el ladrillo caravista de color rojo que le confiere esa personalidad, y su sobrenombre, se puede apreciar la influencia de la escuela holandesa. Pero la originalidad de este residencial no se queda tan solo en su colores rojo y azul turquesa o en su original fachada con sus formas geométricas, repletas de detalles. En su interior, en sus entrañas, esconde en secreto sus orígenes.

Inspirado por el filósofo francés Charles Fourier, Viedma rompió con modelos de la época a la hora de proyectar la finca buscando dotarla de servicios, de recreo y descanso para niños y mayores.

La Finca Roja de València:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

La idea era que los bajos comerciales se abrieran al patio interior, para así proveer a los vecinos. Este modelo de autogestión que buscaba aprovechar su peculiar estructura y su patio interior, debía autoabastecerse de agua gracias a los torreones de las esquinas, pensados como depósitos, idea que nunca se llevó a cabo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

Han pasado muchas décadas, y sus actuales vecinos disfrutan sabedores de encontrarse en un espacio único, en el que cada ladrillo esconde historias, sueños e ilusiones del pasado. Ya no queda nada de aquellos comercios que tenían acceso al interior. Otros elementos también han ido desapareciendo con el paso de los años.

Ha pasado el tiempo, tantos que muchos de los que allí viven desconocen parte de esa historia escrita sobre ladrillo rojizo. Ladrillos que visten pisos de 100 metros cuadrados o de 140 en el caso de algunos que recaen en los chaflanes.

El enorme patio ajardinado es un lugar de descanso donde los vecinos pueden disfrutar del aire libre sin salir de sus casas. Un lugar de encuentro para desconectar, charlar, jugar o pasear al perro.

Un lugar en el que historia y arquitectura se dan la mano.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

Continuar leyendo