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Valencia

Más de 42 años por una violación grupal en una discoteca de Valencia

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más de 42 años por una violación grupal en una discoteca de Valencia
Operarios de los juzgados preparan una sala de juicios. EFE/Nacho Gallego/Archivo

Valencia, 13 sep (EFE).- La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Valencia tiene previsto juzgar este miércoles a dos jóvenes -de 22 y 25 años en el momento de los hechos– que se enfrentan a una petición de condena que suma más de 42 años por haber violado a una joven de 18 años en los aseos de una conocida discoteca del centro de Valencia en septiembre de 2019.

La Fiscalía Provincial de Valencia reclama penas que suman 42,5 años de prisión para cada uno de los dos jóvenes por tres delitos de agresión sexual –uno como autor y los otros dos como cooperador necesario- así como otra condena de dos años de prisión para cada uno por un delito de lesiones psíquicas.

Además, en su escrito de acusación, al que ha tenido acceso EFE, pide que los procesados se hagan cargo de una indemnización de 15.290 euros para la víctima, por las lesiones y por una secuela de estrés postraumático grave, por la cual el fiscal solicitará que declare por videoconferencia para evitar una nueva victimización.

La violación, según explica el Ministerio Público en su calificación, se produjo entre las 5 y las 6 horas de la madrugada, en los pasillos de acceso a los aseos y en el interior de los mismos, y en ella participaron, además de los procesados, otras dos personas que no han podido ser identificadas.

Según el relato de los hechos remitido por el fiscal a la Audiencia, uno de los acusados abordó a la víctima «diciéndole que un amigo suyo necesitaba de su ayuda, y tras cogerle de la muñeca, estirando de ella, la introdujo en los baños de chicos, donde esperaban los otros tres intervinientes, acorralándola en una esquina».

«A partir de ese momento, uno de los individuos que tenía a su lado y que no ha podido ser identificado la agarró fuertemente apoyando sus manos sobre su pecho apretándole contra la pared» y posteriormente todos ellos realizaron tocamientos genitales.

«Todo ello mientras le pisaban los pies para que no se moviera y rodeada por los dos procesados y el tercero no identificado», siempre según la calificación del fiscal.

Ante los gritos de la víctima, «los dos procesados y uno de los individuos sin identificar la agarraron del pelo y la metieron en una cabina del baño, y una vez en su interior obligaron a la víctima a realizarle un felación a cada uno de ellos».

«Por último, los dos procesados hicieron salir de la cabina al tercero no identificado, continuaron dándole bofetadas» a la chica y tras sujetarle del pelo y de la cintura, los dos procesados la penetraron, después la tiraron al suelo mediante una zancadilla «y se marcharon los cuatro».

La víctima sufrió lesiones de diversa consideración en la cabeza, el tórax, cadera, nalgas, rodillas, pies y muñecas, además de edemas en la zona vaginal.

La víctima presenta igualmente lesiones psíquicas importantes, un estrés postraumático grave, a juicio del médico forense, que recomienda que «al objeto de evitar su victimización, que declare por videoconferencia en el acto del juicio oral».

Los procesados permanecieron en prisión preventiva desde el 1 de octubre de 2019 hasta el 12 de noviembre de ese mismo año.

 

 

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Valencia

Ilusión y sacrificio en Alzira: jóvenes acampan días para reservar una VPO y cumplir el sueño de una vivienda propia

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Decenas de jóvenes y familias viven desde hace tres días frente a una inmobiliaria de Alzira, esperando turno para poder optar a una vivienda de protección oficial (VPO) en una promoción que ha generado una enorme expectación en la Comunitat Valenciana. La escena —personas sentadas con sillas, sacos y hamacas al raso para mantener su posición en la cola— refleja la crisis del acceso a la vivienda asequible y la ilusión de quienes buscan estabilidad y futuro.

La promoción, impulsada por una empresa constructora local, incluye 123 viviendas protegidas con precios asequibles que oscilan entre unos 119.000 y 140.000 euros, situándolas muy por debajo de los elevados precios del mercado libre que condenan a muchos a pagos de alquiler elevados sin perspectivas de obtener un hogar propio.

Colas que hablan de esperanza y frustración

Las personas que esperan turno destacan que han venido acompañadas por amigos o familiares, turnándose para descansar o cumplir sus obligaciones, sin perder la posición en la fila que se formó la mañana del pasado sábado. Muchos pagan el alquiler mes a mes —a menudo con pagos que superan los 700 euros— y ven en esta oferta una oportunidad única para construir un proyecto de vida estable con un piso de obra nueva.

El sistema de adjudicación será por orden de llegada, lo que ha motivado que algunos llegaran incluso días antes de que se abra el plazo de inscripción esta mañana, con la esperanza de poder elegir las viviendas más deseadas antes de que se agoten los turnos.

Emoción, expectativa y un problema más amplio

Entre quienes hacen cola no faltan historias humanas que ilustran la falta de alternativas habitacionales: jóvenes que han pasado años en alquiler y parejas que quieren formar una familia sin la incertidumbre de los precios del mercado, o personas mayores que esperan un futuro más seguro para sus hijos. La situación se ha convertido en tema de conversación en la ciudad y en numerosos medios, donde se percibe que esta promoción ha llegado como una luz de esperanza en un contexto donde muchas ofertas públicas similares son escasas o inexistentes desde hace décadas.

Responsables de la inmobiliaria promotora han mostrado su satisfacción por la enorme participación y han señalado que, aunque esperaban asistencia, no imaginaban que tantas personas se animarían a presentar su candidatura con tanta antelación.

¿Qué significa esta escena?

Lo que ocurre en Alzira es un síntoma de la crisis de vivienda asequible que vive España y, en particular, la Comunitat Valenciana, donde los precios de compra y alquiler continúan alejándose de las posibilidades económicas de amplios sectores de la población. La actitud de quienes esperan durante días para tener una oportunidad real de acceder a un hogar propio pone de manifiesto la urgencia social de medidas y políticas que amplíen la oferta de vivienda protegida y faciliten el acceso a la propiedad para jóvenes, familias y hogares con recursos limitados.

 

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