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Emma Trilles, psicóloga: «En el fondo muy pocas personas quieren estar solteras»

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Emma Trilles, psicóloga: "En el fondo muy pocas personas quieren estar solteras"
Emma Trilles, psicóloga

Hoy 11 del 11 se celebra en todo el mundo el Día del Soltero, una celebración que surgió en China donde el número 1 también significa persona sola. El Día del Soltero o GuanggunJie como se conoce en chino, buscaba en un principio menospreciar el día de los enamorados y celebrar el orgullo de ser soltero.

Pero, ¿estar soltero está de moda? ¿Mejor solo que mal acompañado? ¿Estamos solteros porque nos gusta o porque no encontramos a la pareja perfecta?

Con motivo de esta fecha y para resolver todas nuestras dudas sobre la ‘soltería’,  Official Press ha hablado con Emma Trilles, psicóloga, Life & Love Coach y autora del libro «Todas las historias acaban hablando de amor».

¿Se es más feliz estando soltero o en pareja?

Realmente la felicidad no creo que dependa del estado civil; hay personas solteras muy felices y personas con pareja cuya relación no les da felicidad. Desde mi punto de vista la felicidad es un tema de estar bien con uno mismo, de tener una vida equilibrada y una correcta gestión tanto de emociones como de pensamientos.

Ahora bien, intentando ser más concreta y responder a tu pregunta, si por ejemplo nos centramos en dos personas con vidas similares, estables, y cuya única diferencia sea la pareja / ausencia de ella. Sin duda se sentirá más completo quien tenga al lado una persona que le aporte y a quien aporte; aquel que disfrute de una persona con quien compartir su día a día.

¿Qué lleva a una persona a querer estar soltera?

Yo pienso que, en el fondo, muy pocas personas quieren estar solteras; aunque realmente muchas afirman categóricamente lo contrario. No debemos olvidar que el ser humano tiene la necesidad innata de estar acompañado por otras personas y establecer vínculos sociales y afectivos.

Cuando analizas el motivo que lleva a las personas a optar firmemente por la soltería, te das cuenta de que detrás de esa decisión, vivir sin pareja, hay daño emocional: rupturas traumáticas o inesperadas, decepciones sentimentales, faltas de respeto, relaciones anteriores poco sanas… todo ello hace que quienes han pasado por experiencias de esta envergadura, de algún modo, se autoconvenzan de que la vida es mejor estando soltero. Sería como una “supervivencia emocional temporal”, que con el paso del tiempo se vuelve a reconducir hacia la opción de plantearse de nuevo tener una relación.

Por otra parte, también es cierto que hay personas más independientes que necesitan relaciones mucho más flexibles y les cuesta encontrar esta modalidad, esto puede hacer que “tiren la toalla”, que elijan la soltería encontrándose satisfechos con su elección, al menos temporalmente.

¿Qué consejos darías a una persona que está soltera porque no encuentra pareja?

Lo primero que no se impaciente, la impaciencia en estos casos es mala consejera, ya que hace que se inicien relaciones más por una necesidad de estar acompañados, que por haber encontrado a una persona que cumpla con sus expectativas.

Sería muy recomendable aprovechar el periodo de soltería para trabajarnos y estar bien con nosotros mismos; cuanto más estables estemos y más centrados, más fácil nos será encontrar a alguien y gestionar correctamente la relación. Por ejemplo, si nos encontramos en un momento de nuestra vida con baja autoestima, muy inseguros, suspicaces, asustados, a la defensiva… será muy difícil poder establecer una base firme para construir una relación.

Con la pandemia muchos solteros lo habrán tenido más difícil a la hora de ‘salir a ligar’ debido a las restricciones ¿han aumentado las consultas por este motivo?

La pandemia sin duda ha afectado al ámbito sentimental de las personas sin pareja; de hecho, prácticamente todo el mundo ha recurrido a las APPs para conocer gente. ¿Qué ocurre? Estas aplicaciones han recogido, en esta época, a personas aún más heterogéneas en cuanto a objetivos sentimentales; prácticamente todo el mundo estaba allí.  Más personas, pero con objetivos muy diferentes y dispares, con la frustración que ello conlleva en los primeros contactos y encuentros.

Muchas veces, en estos últimos meses he escuchado en consulta verbalizaciones del tipo: “me he dado de baja de las App, esto no es para mí”, “da miedo lo que te encuentras”, “la gente es maleducada”, “comienzan a hablar contigo y después nunca más se supo”, “ me he encontrado a personas muy desequilibradas”,…

La gente acude a consulta porque, en el mejor de los casos desean, en el peor necesitan, compartir su vida y les es muy complejo encontrar a “esa persona”, sintiéndose culpables porque opinan que quizás estén haciendo algo mal y desdichados cuando visualizan un futuro en soledad.

La pandemia ha incrementado la frustración y la desmotivación, ha sido como una pérdida de esperanza, pero no el numero de casos; antes de la pandemia ya era bastante elevado el numero de terapias debido a esta problemática.

En relaciones de pareja, el ser humano es por naturaleza…

¿Hoy en día? Inconformista

 

 

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La silla vacía en Navidad: ¿cómo afrontarla?

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La silla vacía en Navidad: ¿cómo afrontarla?

La Navidad ya está aquí y, con ella, las vacaciones en el caso de los más afortunados, los regalos, las luces y la decoración propias de estas fechas, las reuniones familiares o con los amigos… Y también quizá nos acordamos de quienes ya no están con nosotros.

La silla vacía es un fenómeno que ocurre metafóricamente cuando nos sentamos en una mesa llena, rodeados de nuestros seres queridos, y curiosamente lo que vemos es el vacío en el sitio que solía ocupar aquella persona que significaba tanto para nosotros y esto nos provoca sentimientos como la tristeza y el desasosiego.

Las tradiciones familiares, los recuerdos de la infancia, sentirse acompañado… Todo ello le da un sentido muy marcado a estas fiestas, las cuales no son otra cosa que pasar un tiempo rodeados de los nuestros. En España, al margen de las creencias religiosas de cada familia, tenemos la costumbre de celebrar la Navidad volviendo a casa con los nuestros y sentándonos alrededor de la mesa, y el cambio que conlleva una pérdida amenaza ese sentimiento de pertenencia y arraigo familiar.

Para muchas personas, esa silla vacía es un recordatorio constante y agudo de la ausencia de alguien que significaba mucho para nosotros, y es que a veces no sabemos cómo hacerlo de otra manera.

La silla vacía en Navidad: ¿cómo afrontarla?

Cuando las personas que nos mantenían unidos ya no están, los recuerdos de aquellas cosas que hacíamos juntos vuelven a nuestra mente con cariño y, al mismo tiempo, tristeza durante estas fechas. Por ello, la Navidad también es tiempo para cuidarse emocionalmente, con la intención de no ahogarse en esa marea de tradiciones, costumbres y recuerdos que estos días tenemos por delante.

Hay a quien le resulta útil hablar sobre la ausencia de esa persona o llorar, otros prefieren hacer como que nada ha cambiado, o bien irse de vacaciones o buscar celebraciones alternativas. En cualquier caso, cuidarse implica comprenderse a uno mismo, permitirse sentir, escucharse, desahogarse… Y lo más importante es que cada uno siga su ritmo y se tome el tiempo que considere necesario para asumir qué significado tenía esa persona, así como adaptarse al cambio que ha supuesto su pérdida.

La Dra. García Guerra es una reputada especialista en Psicología y ella explica que la persona que ha sufrido una pérdida no estará en buenas condiciones para afrontar los acontecimientos de la vida, que se transformarán en un sobreesfuerzo. Aún estará ocupada en realizar la despedida, poco a poco. Si la elaboración de la pérdida se va llevando a cabo, se irá deslingando de la persona que ya no está y se encontrará en condiciones de establecer nuevos vínculos de afecto.

¿Cuáles son las etapas de un duelo?

En el duelo se distinguen 5 etapas:

  • Negación: no se puede aceptar lo que ha ocurrido, es demasiado duro y doloroso.
  • Rabia: una vez reconocida la realidad, aparece la rabia. Es una fase en la que se intenta atribuir la culpa de dicha pérdida a algún factor.
  • Negociación: etapa en la que la culpa se dirige hacia uno mismo entorno a lo que podría haber hecho y no hice, algo a lo que se le puede dar vueltas de una forma torturadora. Hasta que se llega a la conclusión de que la realidad es que esa persona se ha ido y no va a volver.
  • Depresión: se empieza a asumir de forma definitiva la realidad, lo que genera tristeza y desesperanza.
  • Aceptación: dirige a un estado de calma y se acepta la muerte como algo que forma parte de la realidad de la vida.

 

La llegada de la Navidad y el recuerdo de los que ya no están

En Navidad, la decoración de las calles, el ambiente de alegría y las canciones pueden generar un aumento de los sentimientos que tengamos en ese momento.

Es un periodo en el que el recuerdo de los que ya no están se hace más palpable. Es un tiempo en que parece que retrocedas todo lo que has ido avanzando en tu proceso de duelo.

No podemos imponernos cómo nos hemos de sentir, ya que es necesario darnos permiso para conocer los sentimientos que surgen en nuestro interior. Necesitaremos hablar de la persona fallecida, como forma de ayuda para aclarar las emociones que nos vayan surgiendo.

Es esencial conectar con las emociones, sean las que sean para poder tolerarlas. Hacerse cargo de que lo que aparece en ese momento es eso, y no otra cosa. Hay que evitar juzgarse. Cuanto mayor sea la tolerancia hacia nuestros sentimientos y emociones, mayor será la actitud comprensiva con uno mismo y mayor acompañamiento interno.

Celebraciones navideñas

Encontrar diferentes maneras de reunirse y diferentes formas de actuar puede ser de ayuda cuando una persona está en proceso de duelo por la pérdida de un ser querido. La actitud flexible puede ayudar a cambiar la forma de celebrar las fiestas.

En muchas ocasiones, es frecuente tratar de evitar las celebraciones. La persona puede tener una tendencia a querer aislarse, pero el hecho de sentirse acompañado por personas a las que uno quiere y por las que se siente querido es lo que más reconforta y ayuda a pasar el trance.

Hacer ver que no ha pasado nada y celebrar como siempre es una forma artificial de hacer, que no otorga espacio a los sentimientos generados por la ausencia. El hecho de recordar a la persona que se ha perdido permitirá compartir el sufrimiento, lo que puede ayudar al apoyo mutuo.

¿Qué actitud ayuda?

Es fundamental expresar las emociones, solo o acompañado de alguien de confianza. Las lágrimas son una buena descarga de la congoja.

Por otro lado, también es muy importante cuidarse, alimentarse bien, respetar las horas de descanso y hacer ejercicio.

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