Síguenos

Consumo

La estafa del teléfono 118: esto es lo que te cobran

Publicado

en

Eliminar publicidad llamadas
PEXELS

La última estafa llega a través de los números de teléfono 118. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha denunciado a cuatro sociedades limitadas (Vitbian Telecom, Sponsor Telecom, Información números de teléfono y Teléfono de información al cliente 24 horas) ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia y la Dirección General de Consumo por publicitar o explotar en Google teléfonos que simulan ser los de atención al cliente de la compañía que busca el usuario para derivarle luego mediante engaño a números de regulación especial, mucho más caros, como son  el 11827 y el 11887.  

La estafa del teléfono 118

Los anuncios en Google de las compañías denunciadas simulan ser el de la empresa buscada y no tienen una apariencia sospechosa, pues ofrecen un número de teléfono convencional, pero una vez marcado se indica que para esa gestión hay que llamar al 11827 o al 11887 sin aclarar que no es el número de la empresa que el usuario busca.

Esta segunda llamada ya se factura más cara, porque los números que empiezan por 118 están sujetos a una regulación especial, con una tarifa de hasta 2,5 euros por minuto, más impuestos, y una duración máxima de 10 minutos; sin necesidad de autorización del usuario.

Engaño doble

El engaño es doble. Primero: porque el usuario cree que está hablando con el servicio de atención al cliente de la compañía con la que quiere hablar.

Y segundo: porque lejos de informarle, tratan de alargar la llamada todo lo posible mediante preguntas innecesarias y esperas injustificadas: 10 minutos pueden costar 29 euros.

Hasta 29 euros por llamada

OCU ha recibido quejas de usuarios con facturas de hasta 29 euros por llamada, producto de aplicar el coste 2,5 euros el minuto, más impuestos. En concreto los socios de la organización han denunciado casos relacionados con la búsqueda de información de los autobuses Alsa, de la aseguradora DKV, de UPS, de Iberia, de la propia OCU… pero también con búsquedas como “llamar gratis urgencias” o “llamar gratis bomberos”, donde estos engaños pueden tener consecuencias más graves.

Denunciados por la OCU

Por todo ello, OCU ha presentado denuncia ante la CNMC y Dirección General de Consumo para que se investigue a las empresas que “aparentan” ser otras en las búsquedas por internet y la posterior derivación a los números de tarificación, con el fin de que las investigue y sancione severamente, si procede.

Además, OCU exige que estas numeraciones estén desactivadas siempre por defecto, igual que los servicios de tarificación adicional y pagos a terceros, además de acortar la duración máxima de la llamada, así como que el servicio de progresión de llamada, si se ofrece, sea gratuito y que la comunicación sea bajo la tarifa regular del consumidor.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

Publicado

en

Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

Continuar leyendo