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Consumo

Investigadores valencianos patentan un prebiótico y dos probióticos anticaries, contra el mal aliento y la periodontitis

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cáncer oral

El grupo de investigación de Microbioma Oral de la Fundació per al Foment de la Investigació Sanitària i Biomèdica de la Comunitat Valenciana (Fisabio), liderado por Alejandro Mira, ha patentado un compuesto prebiótico y varios probióticos para prevenir las principales enfermedades orales: la caries, la periodontitis y la halitosis.

Un prebiótico es una sustancia que favorece el crecimiento de bacterias saludables o sus funciones beneficiosas, mientras que un probiótico es una bacteria que, si se administra en dosis adecuadas, puede mejorar la salud.

La combinación de una molécula bioactiva presente naturalmente en verduras junto con las bacterias orales identificadas por el equipo de investigación se ha revelado eficaz frente a las enfermedades orales

Además, es beneficioso para prevenir las enfermedades cardiovasculares e incluso podría tener un efecto positivo en la diabetes. Es la primera vez que se describe un tratamiento beneficioso para todas estas patologías de forma simultánea.

El desarrollo ha sido posible después de que personal investigador del equipo observara que diferentes bacterias beneficiosas en la boca convierten el nitrato (proveniente principalmente de verduras) a nitrito y óxido nítrico (un conocido vasodilatador).

Los resultados nuevos del estudio, que acaban de publicarse en la prestigiosa revista ‘Scientific Reports’, del grupo Nature, demuestran cómo el nitrato, además de reducir la tensión sanguínea, puede mejorar la salud bucodental, neutralizando los ácidos causantes de la caries y eliminando bacterias patógenas causantes del sangrado gingival y el mal aliento.

Por ejemplo, después de comer una ensalada, las bacterias beneficiosas de la boca transforman el nitrato de las verduras en compuestos beneficiosos para la salud oral. Aunque los investigadores e investigadoras han demostrado que este proceso es muy rápido y empieza mientras se mastican las verduras, gran parte del nitrato se pierde al tragar.

A partir de estas observaciones, el equipo de investigadores e investigadoras ha desarrollado un test diagnóstico que puede determinar si una persona dispone o no de estas bacterias beneficiosas y en cantidad suficiente para convertir el nitrato en nitrito.

El test consiste en la toma de una muestra de saliva en la que se miden distintos compuestos. Con el resultado del mismo se estima el riesgo de desarrollar caries, periodontitis o mal aliento, así como de accidente cardiovascular y otras enfermedades derivadas del déficit de óxido nítrico. En caso de ser necesario, el tratamiento prebiótico o probiótico podría ayudar a paliar dicho riesgo.

Los investigadores e investigadoras buscan ahora empresas del sector de la salud bucodental, del diagnóstico clínico o de los alimentos funcionales interesadas en desarrollar y comercializar el kit diagnóstico y los productos conteniendo el prebiótico y los probióticos.

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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