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Cultura

Julio Iglesias anuncia la esperada noticia

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MADRID, 13 May. (CHANCE) –

Los fans de Julio Iglesias están de enhorabuena y es que el cantante ha anunciado que volverá a subirse a los escenarios.

Después de meses de rumores en los que se ha hablado de problemas de salud tras su visita a una clínica en Florida o de estar afectado por la demanda de paternidad de Javier Sánchez… ya tenemos la respuesta. El cantante preparaba una gira que será a nivel mundial y arrancará el próximo mes de septiembre en Uzbekistán.

Lo ha anunciado el propio Julio Iglesias, a través de las redes sociales, donde ha aprovechado para felicitar a las madres, que hoy celebran su día en Estados Unidos, y a las que ha querido dedicar un vídeo que incluye partes de algunas de sus conocidas canciones y las fechas de algunas de los conciertos. De momento en España no hay prevista ninguna actuación, por lo que los fans, por ahora, tendrán que esperar.

A pesar de estar un tiempo alejado de los escenarios, el cantante siempre ha asegurado que no había dejado la música . A sus 74 años, Iglesias ya suma casi medio siglo en el mundo de la canción y desde que saltara a la fama después de ganar el Festival de Benidorm, su carrera artística ha estado plagada de éxitos

El próximo 17 de julio se cumplen 50 años de aquel triunfo en el Festival de la Canción de Benidorm y del momento en el que la ciudad vio nacer como artista a uno de los cantantes españoles más reconocidos.

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Cultura

Los secretos de la Finca Roja de València

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la finca roja de valencia
Foto: Hugo Román

La Finca Roja de València es uno de los símbolos de la ciudad. El sello inconfundible de Enrique Viedma Vidal quedó plasmado en muchas construcciones en la València de los años 20 y 30. Puede que cuando el arquitecto valenciano planificara las 378 viviendas y 14 patios que hoy ocupan la manzana de las calles Jesús, Albacete, Marvá y Maluquer no fuera consciente de que estaba a punto de levantar uno de los edificios más icónicos de la ciudad. Todo un símbolo que nació con otro objetivo bien distinto.

Construido entre 1929 y 1933, se buscaba la funcionalidad y aprovechar al máximo los más de 15.000 m2 de la manzana para uso de la comunidad. Una comunidad formada por los obreros del Instituto Nacional de Previsión que buscaban vivienda en València a cambio de un chavo al mes. De hecho antes de ser popularmente conocida como Finca Roja, los vecinos de la capital del Turia la bautizaron como la “finca del chavo“ por ese motivo.

En el ladrillo caravista de color rojo que le confiere esa personalidad, y su sobrenombre, se puede apreciar la influencia de la escuela holandesa. Pero la originalidad de este residencial no se queda tan solo en su colores rojo y azul turquesa o en su original fachada con sus formas geométricas, repletas de detalles. En su interior, en sus entrañas, esconde en secreto sus orígenes.

Inspirado por el filósofo francés Charles Fourier, Viedma rompió con modelos de la época a la hora de proyectar la finca buscando dotarla de servicios, de recreo y descanso para niños y mayores.

La Finca Roja de València:

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La idea era que los bajos comerciales se abrieran al patio interior, para así proveer a los vecinos. Este modelo de autogestión que buscaba aprovechar su peculiar estructura y su patio interior, debía autoabastecerse de agua gracias a los torreones de las esquinas, pensados como depósitos, idea que nunca se llevó a cabo.

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Han pasado muchas décadas, y sus actuales vecinos disfrutan sabedores de encontrarse en un espacio único, en el que cada ladrillo esconde historias, sueños e ilusiones del pasado. Ya no queda nada de aquellos comercios que tenían acceso al interior. Otros elementos también han ido desapareciendo con el paso de los años.

Ha pasado el tiempo, tantos que muchos de los que allí viven desconocen parte de esa historia escrita sobre ladrillo rojizo. Ladrillos que visten pisos de 100 metros cuadrados o de 140 en el caso de algunos que recaen en los chaflanes.

El enorme patio ajardinado es un lugar de descanso donde los vecinos pueden disfrutar del aire libre sin salir de sus casas. Un lugar de encuentro para desconectar, charlar, jugar o pasear al perro.

Un lugar en el que historia y arquitectura se dan la mano.

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