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El kit de supervivencia de Mercadona: los 4 productos más buscados tras el apagón en España

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Kit de supervivencia Mercadona

Tras el apagón eléctrico que sacudió a buena parte de España el pasado 28 de abril, muchos ciudadanos han decidido tomar precauciones ante posibles repeticiones. Aunque los expertos aseguran que se trató de un caso aislado, la incertidumbre ha impulsado a los consumidores a abastecerse de alimentos no perecederos, y Mercadona ha vuelto a posicionarse como uno de los supermercados de referencia. Cuatro productos, en concreto, están arrasando en los estantes y se han convertido en la base del llamado kit de supervivencia alimentario.

¿Qué productos lideran las compras tras el apagón?

En un contexto donde la electricidad puede fallar, los consumidores priorizan alimentos sin necesidad de refrigeración, listos para comer y altos en calorías. Estos son los 4 productos de Mercadona que cumplen con esas condiciones y están volando de las estanterías:

  1. Aceitunas rellenas de anchoa (1,5 kg)
    Este clásico de las despensas españolas cumple con todos los requisitos del kit de emergencia: no necesita frío, tiene buena durabilidad y es fácil de consumir. Su precio de 4,20 euros lo convierte en una opción económica y eficiente.

  2. Filetes de anchoa en aceite de oliva
    Alto contenido calórico y proteico, sin necesidad de preparación. Esta conserva está entre las más vendidas en los últimos días, aunque con un precio más elevado: 3,65 euros por 70 gramos.

  3. Gildas de anchoa
    Estos pinchos listos para consumir —con aceituna, guindilla y anchoa— son una solución práctica y sabrosa. Aunque no están pensados para durar tanto como otras conservas, se han convertido en una opción apetecible. Precio: 2,30 euros.

  4. Paté de anchoa
    Otra alternativa calórica que puede almacenarse sin refrigeración. Eso sí, una vez abierto debe consumirse de inmediato o conservarse en frío, lo cual limita su uso en un apagón prolongado. Aun así, es de los más demandados para este tipo de situaciones.

¿Por qué están triunfando estos productos?

Estos artículos destacan por ser:

  • De larga duración

  • Listos para consumir en cualquier momento

  • Compactos y fáciles de almacenar

  • Energéticamente densos, ideales en caso de emergencia

¿Deberíamos prepararnos para otro apagón?

Los expertos descartan que se repita un corte eléctrico de semejante magnitud, pero la reciente experiencia ha calado en muchos consumidores, que han optado por adelantarse y formar su propio kit de emergencia alimentaria. Mercadona, consciente de esta tendencia, continúa reforzando su stock en productos en conserva y de alta durabilidad.

Conclusión

Tanto si se trata de precaución como de simple comodidad, los productos no perecederos y listos para consumir se han convertido en los nuevos imprescindibles en muchas casas. El ‘kit de supervivencia’ de Mercadona, liderado sorprendentemente por las anchoas en todas sus formas, es el reflejo de cómo cambia el consumo tras situaciones excepcionales.

El kit de supervivencia que recomendó la UE en caso de guerra o emergencias

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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