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Consumo

La batalla contra el plástico de un solo uso prohibirá la venta de cápsulas de café o cubiertos

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El problema de la contaminación se está creando conflictos insostenibles en relación con el medio ambiente, por lo que los Gobiernos, a diferentes niveles, se ven en la necesidad de actuar y cambiar conductas asimiladas por la población para poder desarrollar unos hábitos menos destructores.

El Plan Integral de Residuos (PIR) de la Comunitat Valenciana, que se encuentra en fase de revisión actualmente, incluye acciones para limitar la venta y la utilización de plásticos de un solo uso o «de difícil recuperación» cuya utilización masiva está provocando problemas insostenibles de contaminación.

Desde el Gobierno valenciano se quiere apostar por el «ecodiseño», sustituyendo el plástico por otros materiales, siempre que exista una alternativa viable, añadió la consellera de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural, Elena Cebrián.

Cebrián tiene esperanzas de poder aprobar el PIR a lo largo de la presente legislatura. Dicho plan fija como límite el día 1 de enero de 2020, para poder llevar a cabo la venta de cubiertos y platos de plástico de un solo uso, entre otros. Y donde se creará otro punto conflictivo será en la venta de cápsulas de café de un solo uso, que habitualmente son fabricadas con materiales que impiden un fácil reciclado de os mismos.

Incluso se verá afectada la venta de bastoncillos para las orejas, las pajitas de bebidas o los palitos de los caramelos. Cartuchos y tóner de impresora no reciclables, maquinillas de afeitar, encendedores… un largo listado de objetos que tendrán que ‘renovarse o morir’ si no quieren extinguirse.

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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