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Valencia

La Comunitat cierra 2020 con un resultado negativo de 1.526 millones

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(EFE).- Los fondos extraordinarios del Gobierno central frente a la covid, que supusieron 3.011 millones de euros en 2020, han permitido mejorar el resultado económico patrimonial de la Administración de la Generalitat, que ha cerrado el año con un resultado negativo de 1.526 millones.

Esos fondos adicionales no reembolsables, un 108 % superiores a 2019, han rebajado el resultado negativo de los 2.225 millones de 2019 a los 1.526 millones del año pasado (700 millones menos), según los datos de la Cuenta General de la Generalitat presentados este lunes por el conseller de Hacienda, Vicent Soler, tras su aprobación por el pleno extraordinario del Consell, antes de remitirse a la Sindicatura de Comptes.

Soler ha destacado que este resultado se ha producido a pesar de la infrafinanciación que sufre la Comunitat Valenciana, por el apoyo recibido del Gobierno central con fondos adicionales para hacer frente a la pandemia y también por la reducción del coste financiero de la deuda del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA).

El gasto financiero se ha reducido en 194,7 millones respecto a 2019 y la valenciana es la autonomía con el coste financiero «más barato», ha resaltado.

Asimismo, hay que sumar los recursos aportados dentro del sistema de financiación por el Gobierno central para 2020, que suponen un incremento adicional de 885,5 millones respecto a 2019.

El gasto social en sanidad, educación y servicios sociales ha aumentado por parte del Consell hasta los 14.800 millones -15.150 millones en términos de contabilidad nacional (gasto devengado)- y representa ser la comunidad «que más gasto social ha realizado» a lo largo del año de la pandemia, según el conseller, que ha añadido que además se ha ayudado a los colectivos más afectados por las restricciones.

Los datos reflejan, además, que en la última década (2011-2020) el resultado económico-patrimonial (con ligeras diferencias metodológicas) ha mejorado un 77,05 % al pasar en 2011 de un resultado negativo de -6.648 millones de euros a los -1.526 millones actuales.

Las subvenciones concedidas por el Consell han aumentado un 10,6 % hasta los 6.264 millones, e incluyen las subvenciones para paliar los efectos de la covid, los ERTE, las ayudas sociales como la renta de inclusión, y las transferencias a entidades o agentes sociales (ayudas a empresas para la reconversión y las destinadas a centros de mayores para mejorar el equipamiento frente a la covid).

En el conjunto de las obligaciones reconocidas netas, la Cuenta General refleja que el Consell ha aumentado los recursos destinados a gasto real un 8,83 % hasta 17.831,5 millones para líneas destinadas a la inversión en políticas sociales y al fomento de los sectores productivos.

Además de las subvenciones concedidas, el grado de ejecución de las inversiones directas asciende al 65 %, y se han aumentado los gastos de personal un 8 % para reforzar plantillas de hospitales y centros de salud, personal de residencias y refuerzos de profesorado.

En 2020 las operaciones pendientes de aplicar a presupuesto (las antiguas cuentas 409 y 411) se han reducido a menos de la mitad.

Soler ha señalado que la cuenta sigue «lastrada» por deudas heredadas o generadas por la etapa de gobierno del PP, como los 70,8 millones de las obligaciones derivadas del auto judicial que ordena la demolición de las Torres de Benidorm y la indemnización a los propietarios.

La Cuenta General también comprende al sector público instrumental de la Generalitat, cuyas cuentas se harán públicas en las próximas semanas a través de la web de la Conselleria.

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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