Síguenos

Valencia

La conselleria de Sanidad completa la vacunación de la población de mayores de 75 años

Publicado

en

València, 25 abr (EFE).- La Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública ya ha completado al 100 % la administración de la vacuna covid-19 en el grupo de población de mayores de 75 años y las personas de entre 60 y 65 años que no pudieron acudir a los grandes espacios de vacunación recibirán una nueva citación.

Sanidad recomienda que si una persona de la Comunitat tiene más de 75 años y todavía no ha sido vacunado puede contactar con su centro de salud y solicitar que le administren la vacuna, informa la Generalitat.

Respecto al grupo de población de 60 a 65 años, al que se le ha administrado la vacuna de AstraZeneca en los grandes espacios de vacunación, la Conselleria de Sanidad citará de nuevo a las personas que por cualquier motivo no pudieron acudir a su cita.

Por otro lado, si un ciudadano no ha podido acudir a la cita y se encuentra en el grupo de población de 70 a 74 años, recibirá por parte de Sanidad una nueva citación para vacunarse, bien por vía SMS o una llamada telefónica en las próximas dos semanas.

Finalmente, en cuanto a la población de edades entre 66 y 69 años, que está pendiente de vacunación, van a recibir en las próximas semanas una invitación por SMS o una llamada telefónica y serán citados para la vacuna covid-19.

Para estos dos últimos grupos, desde Sanidad se recuerda la importancia de tener actualizados los datos de contacto SIP, un trámite que se puede realizar de forma sencilla en la página web oficial de la Generalitat y en el enlace: http://coronavirus.san.gva.es/es/web/vacunacion/datos-contacto.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Valencia

Las Fallas, el corazón social que proyecta València al mundo

Publicado

en

Fallas marca Valencia
Foto: TONI CORTÉS

Las Fallas no solo son una fiesta declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, sino también un potente motor de identidad, cohesión social y dinamismo económico. Así lo sostienen dos expertos de la Universidad Europea de Valencia, que destacan el papel de la celebración en la consolidación de la marca València y en la activación de comportamientos cooperativos dentro de la comunidad.

La fiesta fallera, subrayan, representa uno de los fenómenos culturales y sociales más relevantes del territorio valenciano, tanto por su impacto identitario como por su influencia en las decisiones económicas colectivas.

Las Fallas como símbolo diferencial de la marca València

Daniel Delmás, docente del Grado en Turismo, analiza cómo ha evolucionado la proyección exterior de València en las últimas décadas. Recuerda la polémica escena de la película Misión Imposible 2 (2000), donde se mezclaban Fallas y Semana Santa en Sevilla, como ejemplo de la confusión cultural que existía entonces.

“Si aquella escena se rodara hoy, el resultado sería muy distinto”, apunta. Según el experto, el cambio responde a un trabajo sostenido en la construcción de la marca ciudad, en el que entidades como Visit València han situado la cultura propia como eje central de identidad.

En este contexto, elementos como las Fallas o la paella funcionan como “símbolos intangibles” que permiten que València deje de percibirse como una ciudad mediterránea más y se consolide como un destino reconocible y diferenciado.

El peso social también es clave: más de 200.000 personas integradas en cerca de 800 comisiones falleras en toda la Comunitat Valenciana convierten a la fiesta en el principal tejido asociativo del territorio.

Identidad fallera y cooperación social

Desde la óptica de la economía del comportamiento, Enrique Fatás, catedrático y director del Economic Behavioural Institute, explica que las Fallas activan mecanismos de identidad social y normas compartidas que favorecen la cooperación.

“La identidad fallera y valenciana no se traduce en exclusión, sino que convive con identidades más amplias, como la mediterránea o la europea”, señala.

A diferencia de otros contextos donde la diversidad puede dificultar la colaboración entre grupos, en València ocurre lo contrario. Según Fatás, la diversidad genera expectativas más optimistas y comportamientos más generosos, reforzando la cohesión social.

Impacto económico: consumo como inversión comunitaria

Los expertos destacan que durante las Fallas las decisiones económicas no se perciben únicamente como gasto, sino como inversión en la comunidad. La presión de las normas sociales y la gratificación inmediata asociada a la fiesta impulsan el consumo como forma de reforzar la pertenencia al grupo.

En este sentido, participar en actos como la mascletà, colaborar con la comisión o asistir a eventos falleros deja de ser una decisión estrictamente individual para convertirse en una norma social compartida.

Las conclusiones apuntan a que las Fallas sostienen una parte esencial de la marca València y funcionan como un sistema donde identidad, normas sociales y decisiones económicas se alinean para fortalecer la convivencia y el dinamismo económico.

Continuar leyendo