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Consumo

Las cuatro cadenas de gasolineras más baratas

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Pasar por la gasolinera supone un mal trago para la mayoría de los conductores. Así lo apunta el estudio sobre solvencia familiar de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) que advierte que hasta un 54% de los españoles tienen serias dificultades para afrontar los gastos del coche (entre los que está el carburante). De ahí la importancia de localizar las gasolineras más baratas según la ruta vacacional que elijamos. Y es que el ahorro en combustible puede superar el 13% en carburante; y hasta un 25% en electricidad si lo que se necesita es cargar un vehículo eléctrico.

Las gasolineras más baratas

El estudio de OCU, que recoge los precios de más de 10.000 estaciones de servicio, señala a BonÀrea como la cadena más barata en Diésel y gasolina 95, con supermercados y estaciones de servicio en Cataluña y zonas limítrofes. Le siguen las cadenas automatizadas low cost de Gas Express, Plenoil y GM Oil (ligada a los cash GM). Petroprix y E. Leclerc también destacan por sus bajos precios, especialmente en gasolina 95. Frente a las cadenas de gasolineras más caras, el ahorro es de unos 0,18 euros por litro, o lo que es lo mismo, unos 9 euros en un repostaje de 50 litros. ¿Cuáles son las estaciones de servicio más caras? Cepsa, BP, Repsol, Petronor y Campsa, tanto en diésel como en gasolina.

El estudio también revela significativas diferencias de precio según la provincia a partir del porcentaje de estaciones de servicio baratas. Lérida y Córdoba Lérida, Córdoba, Murcia y Almería lideran el ranking. Las provincias más caras, Baleares, Asturias y Guipúzcoa, con gasolineras un 5% más onerosas de media.

Con el fin de ayudar a encontrar las estaciones de servicio más baratas en cada región, OCU pone a disposición de todos los conductores su calculadora de gasolineras, que permite localizar la más barata cerca del domicilio o del lugar de trabajo introduciendo el código postal.

Para cargar los coches eléctricos

Si lo que se necesita es cargar la batería de un coche eléctrico, OCU advierte que las diferencias de precio entre electrolineras son incluso mayores. Por ejemplo, una recarga ultrarrápida (de más de 100 kW/h) con la red Waylet, la más barata, cuesta un 25% menos que hacerlo con la red Ionity, la más cara. Eso usando la app propia de cada compañía. Porque si por comodidad se utiliza una app de búsqueda que admita el pago en las distintas redes, el precio se encarece de forma sustancial: un 47% de sobrecoste con Plugsurfin, un 25% con Chargemaps y un 21% con Electromaps. Obviamente, la mejor opción siempre es recargar el coche en casa: el precio de cargar 50 kWh con la red doméstica en horario valle es de 5 euros, frente a los más de 20 euros que costaría, de media, en una electrolinera.

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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