Síguenos

Consumo

Lidl retira latas de tacos de pota por contener «cristales de estruvita»

Publicado

en

Lid aceite de oliva

La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) ha informado de una alerta alimentaria originada en Alemania, por la presencia de cristales de estruvita en latas de tacos de pota de la marca Sol & Mar, fabricadas en Galicia y distribuidas en distintos países por la marca Lidl. Se ha ordenado la retirada del producto.

Y es que al parecer, tal como recoge la Organización de Consumidores (OCU) en algunos tacos de pota enlatados de la marca Sol & Mar se han encontrado cristales de estruvita, por lo que no pueden consumirse, según han alertado las autoridades sanitarias de Alemania. La AECOSAN se ha hecho eco de esta alerta.

El RASFF (Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos) ha sido quien ha hecho llegar el aviso de la presencia de cristales de estruvita en trozos de pota enlatados de marca Sol & Mar. Estos productos han sido fabricados en Galicia y se han distribuido por Lidl en distintos países europeos, pero no en España.

La alerta en concreto se refiere a dos productos:

  • Tacos de pota con aroma natural de ajo de la marca Sol & Mar, 240g, tres latas de 80 g cada una, código de barras: 20649913, número de lote L-17-248-E y fecha de caducidad 31-12-2023.
  • Tacos de pota con aroma natural de pimentón de la marca Sol & Mar, 240g, tres latas de 80 g cada una, código de barras: 20649920, número de lote L-17-249 y fecha de caducidad 31-12-2023.

El distribuidor afirma que ninguno de estos lotes afectados se ha distribuido en nuestro país.

Tras tener conocimiento de la alerta, fabricante y distribuidor han procedido a retirar el producto de los puntos de venta. No obstante, si algún consumidor tiene en su casa una de estas latas de tacos de pota debe seguir las recomendaciones de AECOSAN y evitar consumirlo.

Desde OCU señalan que «estos cristales se han formado a causa de que se han producido unas determinadas condiciones en la fabricación y, en combinación con la propia composición del producto, se ha producido esta reacción». Es un defecto de fabricación que resulta molesto, pues altera la textura del producto, volviéndolo más terroso y haciendo que su calidad se resienta. Es este defecto de fabricación lo que ha provocado la retirada del producto. Si alguien tuviera uno de ellos en casa, debe dirigirse a su tienda Lidl.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

Publicado

en

Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

Continuar leyendo