Síguenos

Salud y Bienestar

Los 6 consejos de Margarita del Val para evitar contagiarse estas Navidades

Publicado

en

margarita del val

El aumento de casos de coronavirus en las últimas semanas en nuestro país y la nueva amenaza de la variante ómicron ha vuelto a poner el foco de atención en las próximas fiestas navideñas.

En declaraciones para Business Insider España, la viróloga Margarita del Val advierte de que lo peor llegará después de las ansiadas Navidades. Pero podemos evitar que sea tan grave si seguimos unos consejos para no contagiarnos en este periodo en el que las reuniones familiares y comidas de trabajo son tan características. «A lo mejor ahora nos escapamos. A lo mejor es muy suave y sobre todo suave en cuanto a gravedad, que es lo único que importa. Pero después de Navidad, como ocurre siempre con los virus respiratorios, vendrán los meses más duros«.

Además no ayuda que este años las grandes fechas estén concentradas en tan poco tiempo.  «Si no tienes cuidado en las comidas navideñas, que además están separadas por 7 días: Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo y Reyes, pues lo pillas en la primera, lo contagias en la segunda, y así”.

La científica nos da 6 consejos para pasar unas navidades sin poner en riesgo nuestra salud.

  • Evitar situaciones de alto riesgo. La situación sólo es buena para los vacunados, «con cautela», porque las vacunas no son infalibles y un gran número de personas podría aún enfermar gravemente. Por eso, insiste la científica, en evitar espacios mal ventilados, con mucha gente o zonas con brotes de covid localizados.
  • Mascarillas en exteriores en aglomeraciones. Según la experta, las oleadas de coronavirus de principios de 2021 tuvieron lugar por las compras de Navidad y las festividades navideñas. «Durante las compras navideñas, nos emocionamos y nos damos cuenta de que no llevamos la mascarilla cuando vamos a pagar. Por ejemplo, puedes decir ‘me voy de compras y me pongo la mascarilla de principio a fin’. Si la he llevado durante un año, ¿por qué no la voy a llevar ahora 3 días?».
  • Ventilar los espacios cerrados. La viróloga del CSIC señala que no ventilar es el mayor error que seguimos cometiendo. «Se han puesto pocas medidas para ventilar suficientemente. No ha calado en todos los en todos los segmentos de la población lo de ventilar. Siempre se dice: distancia, manos, mascarilla. Es como el amuleto. Pero no se dice ventilar. Al decir eso, te acuerdas. Te lavas las manos, te pones la mascarilla, mantienes la distancia… Pero ventilar no se dice y  como no se dice, se olvida». La calidad del aire es fundamental.
  • Mascarilla para visitar a familiares. «Las personas mayores y las que se conocen como grupos de riesgo: gente con diabetes, con un tratamiento muy agresivo inmunosupresor, alguien que ha recibido un órgano trasplantado y que ya toda la vida tiene un tratamiento bastante potente para no rechazar el órgano…», señala. “En la comida de Navidad estás comiendo, pero si simplemente vas de visita a ver a alguien que tiene una enfermedad o a un abuelo, te puedes poner la mascarilla ese ratillo, y no pasa nada».
  • Los test de antígenos. La científica propone hacer test de antígenos, “sobre todo si te vas a reunir con los abuelos, que aún encima pueden tener enfermedades de riesgo. Nos hacemos todos test de antígenos, nos reunimos con ellos y estamos tranquilos durante toda la comida familiar».
  • Vacunarse. El último de los consejos de Margarita del Val es la vacunación. La prioridad de la pandemia es que «los 4 que no están vacunados, se vacunen».  «Lo importante ahora no es vacunar en general. Lo importante no es vacunar a los niños, ni dar terceras dosis… Lo importante es vacunar a todos los mayores de 60 años», señala Margarita del Val.

 

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Salud y Bienestar

Carme, recibe un trasplante de cara de una donante que accedió a la eutanasia: «Mi vida empieza a ser mejor»

Publicado

en

El Hospital Vall d’Hebron logra un hito mundial al planificar el primer trasplante facial a partir de una donación tras la prestación de ayuda para morir

BARCELONA, 2 de febrero de 2026 – Carme es la protagonista de un hito histórico en la medicina mundial: se ha convertido en la primera persona en recibir un trasplante de cara procedente de una donante que había recibido la eutanasia, una intervención pionera realizada en el Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona.

Mi vida empieza a ser mejor. Ya puedo comer, beber, salir a la calle y hacer una vida normal”, explica la paciente, que durante años convivió con graves secuelas tras sufrir una infección bacteriana que derivó en sepsis y le provocó una necrosis severa en el rostro.

De una picadura a la pérdida de media cara

Todo comenzó durante unas vacaciones en Canarias, cuando una picadura de insecto desencadenó una infección que la llevó a pasar por tres unidades de cuidados intensivos. Al salir, la enfermedad había destruido gran parte de su rostro: no podía abrir la boca, respirar con normalidad ni reconocerse físicamente.

“Hubo muchos profesionales que me dijeron que no había solución más allá de injertos parciales”, recuerda Carme. La situación cambió cuando conoció al doctor Joan-Pere Barret, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados de Vall d’Hebron, quien valoró la posibilidad de un trasplante facial.

Una donación excepcional tras la eutanasia

La intervención fue posible gracias a la decisión extraordinaria de una donante que había solicitado la prestación de ayuda para morir (PRAM). Además de donar sus órganos y tejidos, la paciente ofreció también la donación de la cara, una decisión que permitió planificar la cirugía con una precisión inédita.

“El grado de generosidad y madurez de esta donación es difícil de describir”, explica Elisabeth Navas, coordinadora médica de Donación y Trasplantes del hospital. “Alguien que decide poner fin a su vida ofrece a otra persona una segunda oportunidad de esta magnitud”.

Cirugía de máxima complejidad y planificación milimétrica

Carme necesitaba un trasplante facial tipo 1, centrado en la parte media del rostro. Donante y receptora compartían sexo, grupo sanguíneo y características anatómicas compatibles.

Gracias a la planificación previa, se realizaron TACs de alta precisión, modelos tridimensionales impresos en 3D y guías de corte óseo personalizadas para lograr un encaje perfecto. También se diseñó una máscara de silicona para reconstruir el rostro de la donante tras la extracción.

Durante la intervención se trasplantaron piel, tejido adiposo, músculos faciales, nervios periféricos y hueso, en una operación que puede prolongarse entre 15 y 24 horas y que requiere la coordinación de cerca de un centenar de profesionales, incluidos más de 25 profesionales de enfermería.

Recuperación y rehabilitación facial

Tras la cirugía, Carme permaneció un mes ingresada, primero en la UCI y después en planta. La rehabilitación comenzó de forma temprana y continúa a diario para recuperar funciones esenciales como masticar, hablar, gesticular y expresar emociones.

“La cara inicialmente no se mueve; hay que reeducar los músculos y estimular la conexión nerviosa”, explica Daniela Issa, del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación. El proceso incluye también apoyo psicológico, clave para la adaptación a la nueva imagen corporal y al tratamiento inmunosupresor.

Vall d’Hebron, referente mundial en trasplantes faciales

En todo el mundo se han realizado 54 trasplantes de cara. En España, seis, y tres de ellos en Vall d’Hebron, que ya lideró en 2010 el primer trasplante total de cara del mundo y en 2015 el primero en asistolia controlada.

Solo una veintena de centros internacionales tienen capacidad para realizar este tipo de intervenciones, que exigen una altísima especialización médica, tecnológica y humana.

Para Carme, el resultado es claro: “Estoy aún recuperándome, pero sé que estaré bien”.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram.

Continuar leyendo