Síguenos

Fallas

GALERÍA| Los detalles de la imposición de bandas de Consuelo Llobell, Carla García y sus Cortes de Honor

Publicado

en

Casi un año después de que la llamada del Alcalde de València, Joan Ribó, cambiara la vida de Carla García y Consuelo Llobell, las Falleras Mayores de València y sus Cortes de Honor vuelven a un escenario tan emblemático y significativo para ellas, el Ayuntamiento de València. El consistorio municipal, epicentro por excelencia de la fiesta fallera, es el lugar escogido para vivir un acto irrepetible y emocionante: la imposición de las bandas y distintivos que las acreditan como Cortes de Honor y Falleras Mayores de València 2021.

El acto pretende ser el aliento necesario para volver a activar toda la red asociativa que conforma el mundo fallero, respetando, como no podía ser de otra manera, todos los protocolos y medidas de seguridad. El escenario para imponer las bandas deja de ser este año lo Palau de Congresos, y se traslada al solemne Salón de Cristal del Ayuntamiento de València, un acto lleno de significados y recuerdos.

Las 26 han recibido una nueva banda pero la joya que lucirán en ella y que les fue impuesta en la exaltación del pasado mas de enero será la misma, ya que simboliza que por siempre serán Falleras Mayores de València y Cortes de Honor del ejercicio correspondiente.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Hay que recordar que la continuidad de nuestras Falleras Mayores de València y sus Cortes de Honor para el ejercicio 2020-2021 fue aprobada en la Asamblea de Presidentas y Presidentes del pasado mas de Mayo, a propuesta del Alcalde de la ciudad de València, el excm. Joan Ribó i Canut y del Presidente de Junta Central Fallera, Carlos Galiana, y respadado por el 89,26% del censo fallero en votación telemática.

No es la primera vez que el Salón de Cristal alberga este tipo de actos. De 1945 a 1947, ya acogió la imposición de bandas. El acto de la imposición de bandas volvió al Salón de Cristal del Ayuntamiento de València entre la década de los 80 hasta el 2005. Fue en 2006 cuando se trasladó al escenario del Palau de la Música, y en 2020 en el Palau de Congresos.

El acto se ha separado en dos partes, primero ha sido el turno de las infantiles con Carla García ‘a la cabeza’, en un acto presentado por Luís García, estudiante de 2º de ESO, que pertenece a la comisión Duque de Gaeta -Puebla de Farnals. Cuenta con el distintivo del Bunyol d’Or otorgado por Junta Central Fallera en el año 2017, y actualmente es el Presidente Infantil de la comisión.

En una segunda parte, y dirigido por la periodista Silvia Tomás, ha sido el momento de Consuelo Llobell y su Corte de Honor.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Imágenes: JCF

Para esta cita tan especial, las Falleras Mayores de València y sus Cortes de Honor han lucido los trajes oficiales. Así, Consuelo Llobell, portaba el espolín oficial Fallera Mayor de València en color ‘rosa oporto’ tejido por la firma Vives y Marí, y confeccionado por Serrano i Navalón. Con el tradicional cartonaje diseñado por Rafael Catalá, el espolín ‘Fallera Mayor de València’ es propiedad del Ayuntamiento de la ciudad y sólo puede ser utilizado por las afortunadas que ocupan la ‘Cadira d’Or’.

Para tejer los 12 metros de tela se emplearon 6.210 metros de hilo, 37 colores de trama, 3 metales (oro volteado blanco, oro viejo y plata brescada). El color de fondo «Rosa Oporto» es una tonalidad de vino rosado que proviene de Oporto como su nombre indica. Es un color muy sensual e intenso a la vez. Como metal principal se usó el oro volteado blanco, que junto con la combinación de colores empolvados que se han empleado para los motivos florales consiguen una tela muy luminosa y elegante. Consuelo luce puntillas de Santos bordadas sobre tul de algodón muy ligero que proporciona gran naturalidad. El dibujo rememora un diseño antiguo, tiene 15 centímetros y están realizadas en color marfil.

Desde 2001, año en el que reinaba Adriana Polo, la máxima representante de nuestra fiesta luce con su primer traje oficial el mismo aderezo, el modelo Fallera Mayor de València o Fallera Mayor Infantil de València propiedad del Ayuntamiento y confeccionado por Art Antic. Se trata de una pieza exclusiva, trabajada completamente a mano, un modelo clásico de racimo que se luce con el traje del siglo XIX. El aderezo está elaborado en oro de 18 kilates con los centros con monturas de oro blanco con diamante en talla rosa y va montado con perla de mostaza típica de la joya valenciana.

Sus 12 compañeras de reinado también lucían el primer traje oficial, tejido por Entretelares; y confeccionado por Serrano y Navalón al estilo del siglo XIX con pequeños detalles en las mangas, realizadas sin exceso de volumen. Las faldas tienen seis caídas de seda estrecha. Las jóvenes lucen un estrecho de seda natural con el dibujo ‘Real’. Se ha elaborado con trama de 12 colores incluyendo oro metal en el ornamento.

Los colores de fondo elegidos son Verde Oliva para Deborah Pascual y Andrea Cea; Caramelo para Anna Adela Duggan y Yazmine Espí; Rosa para Helena Espert y Paula Navarro; Fiordo para Yessica Iranzo y Marta Tejedo; Pruna para Claudia Rodríguez y Marian Fagoaga; y color Verde agua para Andrea Grau y Raquel Nebot.

Las manteletas las firma Viana con un modelo con mucho detalle, hilo y lentejuela dorada formando un nuevo dibujo. Para este vestido, lucen puntillas de Santos con unas pequeñas flores que conforman el dibujo.

De la misma manera, Carla García lucía el espolín Fallera Mayor Infantil de València en fondo turquesa Mar de Menorca, metal oro y elegantes contrastes en las flores tejido por Espolines de Garín. La Joia Indumentaristas eran los encargados de dar forma a esta joya en un bonito traje del siglo XIX. Las puntillas de Santos Textil son un modelo nuevo que estrena la pequeña Carla en su día más especial.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Fallas

Fallece Carmen Bueso, alma de «Flor» y referente histórico de la indumentaria valenciana

Publicado

en

Fallece Carmen Bueso
Carmen Bueso

La indumentarista que marcó una época deja un legado imborrable en el arte de vestir a las falleras mayores y cortes de honor de València

VALÈNCIA, 29 MARZO 2025 – La indumentaria tradicional valenciana está de luto. Carmen Bueso, conocida por todos como Carmen “Flor”, ha fallecido dejando un vacío imposible de llenar en el corazón de las Fallas. Su nombre ha estado unido durante décadas a la elegancia, la excelencia artesanal y el profundo respeto por la tradición. Con su partida, València pierde a una de las figuras más queridas y relevantes del mundo fallero.

Aunque recientemente se había jubilado tras cerrar su tienda de la calle Conde Altea, su legado sigue vivo en cientos de trajes que continúan desfilando por la ciudad cada mes de marzo. Su marca, “Flor. Carmen Bueso”, fue sinónimo de calidad, estilo y cariño por los detalles.

De una paquetería de barrio a vestir a las falleras mayores de València

El germen de su trayectoria profesional nació en la Paquetería Flor, un pequeño comercio junto al Mercado de Colón gestionado por la familia de su esposo, Manuel Flor. En su acogedora esquina de Conde Salvatierra, Carmen comenzó haciendo composturas y arreglos, hasta que un día decidió ir más allá: empezó a confeccionar trajes a medida con un pequeño equipo en Benimàmet, mucho antes de que el concepto de “tienda de indumentaria fallera” estuviese consolidado.

Su trabajo pronto se hizo conocido entre clientas exigentes del Pla del Remei y la Gran Vía, y su habilidad con el hilo y la aguja la catapultó a lo más alto del sector.

El espolín «Soto» y un momento para la historia

Uno de los momentos más emblemáticos de su carrera llegó en 1999, cuando su sobrina, Lola Flor Bustos, fue proclamada fallera mayor de València del año 2000. Fue Carmen quien la vistió de arriba a abajo, confeccionando con su equipo en Benimàmet el histórico espolín “Soto” de color paja, tejido por Garín. Fue, además, el último traje de exaltación no entregado por el Ayuntamiento, en una época en la que las falleras mayores aún vestían trajes confeccionados por familiares o indumentaristas de confianza.

Ese momento marcó el paso de Carmen Bueso de modista a icono.

Lola Flor

El salto a su tienda en Conde Altea y una clientela de élite fallera

Con el nuevo milenio, Carmen decidió dar un paso más y abrir su propia tienda bajo su nombre: “Flor. Carmen Bueso”. Durante más de dos décadas, este espacio fue referente indiscutible en el sector de la indumentaria valenciana, por donde pasaron falleras mayores como Sara Martín, Lucía Gil, Gloria Martínez, Marta Reglero, Nela Ayora o Inmaculada Asensi, así como decenas de componentes de las cortes de honor.

Incluso fue pionera en diseñar los primeros justillos para la “dansà” en el año 2008, cuando esa prenda no era aún habitual.

La tradición familiar también continuó con las nuevas generaciones: su sobrina nieta, Lola López Flor, hija de la fallera mayor del año 2000, fue componentede la corte de honor infantil de 2024. Un legado que se ha transmitido con orgullo y pasión.

Una jubilación que no pudo disfrutar

En 2024, Carmen bajó la persiana de su tienda con la satisfacción del deber cumplido. Se retiraba para disfrutar de una merecida jubilación, traspasando el negocio y cerrando un capítulo brillante de su vida. Lamentablemente, su fallecimiento prematuro ha impedido que disfrute plenamente de esa nueva etapa.

GALERÍA| La espectacular indumentaria de los hijos de Lola Flor

Reconocimiento en vida: premio Joia del Gremio de Sastres y Modistas

En junio de 2023, Carmen Bueso recibió uno de los galardones más emotivos: el premio Joia del Gremio de Sastres y Modistas de la Comunitat Valenciana, en reconocimiento a una vida entera dedicada al arte textil.

“Nunca hubiera imaginado un final así a mi trayectoria profesional, rodeada de tanta gente que quiero, de personas maravillosas que me he encontrado a lo largo de este camino”, escribió entonces, visiblemente emocionada por el homenaje.

Un legado que se viste, no se olvida

A diferencia de otras disciplinas efímeras de la fiesta, como la pirotecnia o la creación de monumentos falleros, el arte de la indumentaria permanece. Los trajes de valenciana confeccionados por Carmen seguirán vivos en cada desfile, cada exaltación y cada “mascletà”, recordándonos que fue ella quien los hizo posibles.

Cada vez que uno de sus espolines salga del armario, alguien recordará: «Esto es un Flor».

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo