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Cultura

Los secretos de la Casa Judía de València

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Los secretos de la Casa Judía de València
Foto: Hugo Román

Entre los años 20 y 30 del siglo pasado el art déco dominaba en todas las artes decorativas a nivel mundial. Había nacido en París y pronto Hollywood lo popularizó como símbolo de glamour. Y esos aires y aquella esencia de aquella Belle Époque o los llamados Años Locos quedaron inmortalizados en una de las edificaciones más asombrosas de València.

El art déco bebía de todas las culturas, reutilizando de manera libre los elementos arquitectónicos de otras épocas.

Plasmaban los asombrosos hallazgos de aquellos tiempos en Egipto como el  descubrimiento de la tumba de Tutankamón, así como de culturas mesopotámica, africana, azteca, maya, hindú que fueron dotándole de un exotismo y una belleza única.

Los secretos de la Casa Judía de València

Caminando por la calle Castellón, en el número 20 nos encontramos con toda una joya que aguarda la mirada de los curiosos que se detienen para admirar un amalgama de formas y colores único.

Entre Germanías y la Estación del Norte está la conocida como Casa Judía de València, que fue construida hacia 1930 por el arquitecto valenciano Juan Francisco Guardiola Martínez.

Nacido en Sueca en 1895 en el seno de una familia de clase media, se trasladó a Barcelona en 1917 para estudiar arquitectura donde fue premiado en  1922  por el proyecto de la estación de metro de la Plaza de Cataluña.

Según cuentan, los diversos viajes que realizó el arquitecto por Asia pudo influir en él a la hora de diseñar el estilo del edificio levantado en el ensanche de la capital valenciana a petición de Yosef Shalóm, cuyo apellido nos da la pista del sobrenombre de Casa Judía.

Casa Judía.- Años treinta.- Archivo Ana María Ferrín.

La fachada de la Casa Judía

Un detalle de sus orígenes nos recibe en el dintel de la puerta principal, en el frontón curvilíneo, donde se aprecia una estrella de seis puntas rematado por dos volutas y una hoja de acanto en el arco final.

Su fachada dividida en tres cuerpos, basamental, central y superior, nos transporta sin movernos de la calle a escenarios babilónicos y egipcios por su colorido y las formas de sus columnas, capiteles, remates con forma de pagoda y ventanas ojivales.

Si levantamos la vista podemos admirar el impresionante remate del edificio de inspiración oriental, árabe e hindú.

Foto: Hugo Román

Según cuentan ​en el edificio se reunía de manera discreta la reducida comunidad judía de la época que residía en València para realizar sus celebraciones religiosas.

¿Cómo es en la actualidad?

En la actualidad en el edificio de siete alturas viven familias particulares. Las viviendas tienen unos 100 m2 cada una, y originalmente contarían con tres habitaciones, un baño, una cocina y un comedor.

Tan solo su fachada, su zaguán y la decoración exterior e interior mantienen la esencia de aquellos años en los que el arte iba asociado a la construcción, en el que cada ladrillo tenía una misión estética. Años en los que los edificios eran monumentos esperando ser habitados.

Muchos comentan que su fachada parece salida del decorado de la película del Mago de Oz o tal vez de la mente de Tim Burton.

La Casa Judía no es un edificio protegido

Inspiradora y evocadora permanece allí pese a la bomba que cayó cerca durante la guerra y a pesar de que en alguna ocasión haya sufrido modificaciones debido a que, incomprensiblemente, no está protegida. De hecho los remates del edificio de estilo hindú que lo coronaban fueron retirados en el pasado y su plantas baja han alterado su estilo original.

Guardiola falleció en Alzira en 1962. Su trayectoria como arquitecto fue amplia con proyectos de viviendas residenciales, fábricas, almacenes, iglesias, teatros y cines, una estación y un banco.

Entre las más destacadas están el Ateneu del Socors en Sueca (1927) y la Casa Xina o Casa Ferran Guardiola en Barcelona (1929) que muestran su talento y originalidad.

Pero sin duda, la Casa Judía es su gran obra maestra, una obra que contempla el pasar de los años desde su espectacular fachada, una fachada que nos hace viajar a lugares remotos sin salir de la ciudad.

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Cultura

Los secretos del Edificio de Correos de València

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Edificio de Correos de València

Tan solo la calle de las Barcas queda como testigo del antiguo barrio de pescadores, lugar en el que se erige uno de los edificios más hermosos y espectaculares de València, el Palacio de Comunicaciones. Porque ese es su verdadero nombre, aunque ya nadie lo conoce así. Hace unos pocas semanas la Generalitat se hacia con la propiedad de la sede de Correos. Por ahora se desconoce cuál será su uso. Residencia de artistas, Museo de Arquitectura, son algunas de las opciones planteadas para este edificio que el próximo año cumplirá un siglo de su inauguración.

edificio correos valencia

Fachada Edificio Correos

El conocido como Edificio de Correos fue construido por el arquitecto zaragozano Miguel Ángel Navarro Pérez entre los años 1913 y 1922 (31 de diciembre) e inaugurado en 1923.

 

Imponente y ecléctico se eleva como símbolo del progreso que significaron las comunicaciones postales y telegráficas en las primeras décadas del siglo XX. Esta construcción de planta irregular nos recibe, entre las dobles columnas jónicas que enmarcan el cuerpo del edificio, por un arco de medio punto con figuras alegóricas en la parte superior.

Su cometido de llevar la comunicación a todo el mundo queda recogido en el tímpano, con sus cinco figuras que representan a los cinco continentes clásicos Europa, Asia, África, América y Oceanía, así como en los tríos de ángeles trayendo cartas acompañados de símbolos telegráficos, junto con un barco y una locomotora de tren.

Los secretos del Edificio de Correos

Edificio Correos

Su silueta fotografiada durante años rebosa elegancia en sus dos grandes cúpulas revestidas de zinc; adornadas con guirnaldas y lazos policromados en color dorado que descansan sobre sendas torres.

  • Como curiosidad cabe destacar su estructura metálica en forma de torre que sobresale del tejado del edificio estructura que en su momento era la torre de telecomunicaciones. Esta parte con el tiempo quedó eliminada y fue entre 2002 y 2004 cuando se recuperó la imagen del edificio como era gracias a esta replica exacta tal y como fue diseñada en el momento de su construcción, con sus 30 metros de altura y su escalera de caracol recorriéndola por dentro que permite la subida a un mirador.
  • En una de sus fachadas encontramos con uno de los símbolos más queridos por los valencianos, sus dos cabezas de león con las fauces abiertas cuya finalidad es recoger el correo desde la calle.

Adentrarse en su interior es realizar un viaje en el tiempo. Al cruzar su triple entrada, caminando bajo el escudo en piedra de la ciudad de València podemos sentir la sensación y la emoción de todos aquellos que entraron allí con el fin de comunicarse con otros lugares de la geografía.

edificio correos valencia

Interior edificio correos

 

La elegancia exterior se ve correspondida en su interior como se puede comprobar en vestíbulo de acceso y la gran sala central del edificio. El  vestíbulo era la sala donde antiguamente se encontraban los buzones para la recogida de correspondencia. Levantando la vista podemos admirar el artesonado de madera conformado por octógonos. Destaca esta sala por las dos lámparas con figuras femeninas desnudas con sus tres faroles de iluminación.

Las puertas giratorias dan la bienvenida a la impresionante gran sala de planta ovalada, y sus dieciocho columnas de mármol de estilo jónico que la rodean sosteniendo a los dos pisos altos. La luz de la sala se consigue por una gran claraboya de hierro y vidrieras realizada por los hermanos Maumegean, que contienen los escudos de las 48 provincias de España acompañados por rayos y cartas, y, en el centro en latón, está el escudo de la ciudad de Valencia simbolizando la empresa Correos y Telégrafos.

En el centro de esta claraboya un gran escudo de la ciudad de la que sobresalen rayos. Además dispone de 370 paneles vidriados con los escudos de las 48 provincias españolas, acompañados por rayos y cartas, emblemas típicos de Correos y Telégrafos.

edificio correos valencia

Detalle torre edificio correos

El futuro cercano nos dirá cual será su nueva vida. Lo que está claro es que su frase: Correos y Telégrafos acompañadas por la fecha de construcción Año 1922, junto a su pequeño reloj, seguirán recordándonos la historia del que siempre será recordado como el edificio de Correos.

 

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