Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Mazón pide a Puig aparcar la «madrileñofobia»

Publicado

en

Benidorm (Alicante), 10 jun (EFE).- El presidente de la Diputación de Alicante y próximo líder del PPCV, Carlos Mazón, ha instado al president valenciano, el socialista Ximo Puig, a aparcar la «madrileñofobia» en el Consell que preside a la hora de recibir a turistas madrileños.

Así lo ha manifestado Mazón, que en su condición de presidente de la Diputación también está al frente del Patronato de Turismo Costa Blanca, en la VIII Jornada de Turismo de Benidorm @eresturismo, donde ha advertido de que se vive un «momento clave» para la recuperación económica del sector.

«Lo del Partido Socialista de la Comunitat Valenciana (PSPV-PSOE) con la madrileñofobia apoyada por Compromís empieza a ser casi ridículo y un sainete», ha reprochado Mazón, quien no entiende «cómo se puede culpar a la Comunidad de Madrid de elevar la media nacional de contagios y de querer impedir que vengan los turistas a nuestra Comunitat, si hay otras dos autonomías gobernadas por el PSOE con peores datos epidemiológicos».

El popular, que será el único candidato a presidir el PPCV en el congreso autonómico del 3 de julio en València, ha criticado este nuevo ataque al sector turístico de la provincia y de la Comunitat, después de que durante toda la pandemia el Consell de Puig haya, en su opinión, «criminalizado» a la hostelería «con medidas desacertadas que han perjudicado al colectivo y que no se han sostenido en informes epidemiológicos, científicos o técnicos».

Para el presidente de la Diputación, Madrid no es la comunidad con peores cifras de España sino la quinta del territorio nacional, un hecho que pone de manifiesto «que esa manía por criminalizarla no tiene ningún sentido».

«Hay que trabajar, preparar y negociar pero no mandar las culpas a quién no las tiene», ha recalcado el dirigente alicantino.

Además, Mazón ha recriminado al Consell que a punto de iniciar la temporada estival haya despedido a 3.000 sanitarios «justamente cuando más y mejor hemos de atender a los visitantes que nos producen impacto económico y que necesitamos que vengan para reactivar el turismo de la Costa Blanca» alicantina.

En esta línea, se ha preguntado sobre la razón «por la que se está penalizando y queriendo hacer política con la Comunidad de Madrid cuando aquí no se están haciendo bien los deberes ni se está negociando con el Gobierno británico para que los turistas de este país puedan venir y volver adecuadamente».

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo