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Valencia

No se levantó acta en el Galileo Galilei porque los jóvenes ya se habían dispersado

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(EFE).- La Policía Nacional no levantó acta de sanción en el colegio mayor Galileo Galilei de València la madrugada del pasado sábado porque cuando llegaron al centro los jóvenes allí concentrados ya se estaban retirando a sus habitaciones y solo quedaban grupos de 3 a 5 personas con mascarillas.

Así consta en el informe que el Cuerpo Nacional de Policía ha remitido a la Conselleria de Justicia, ha asegurado este lunes en Orihuela (Alicante) la consellera Gabriela Bravo, quien ha destacado la «buena actuación» del responsable del colegio mayor al llamar a la Policía y ha animado a «denunciar» conductas que infrinjan las normas anticovid.

«La Policía no ha constatado en el informe hechos que pudieran ser objeto de sanción», ha indicado Bravo, quien ha recordado que este centro tiene abierto un expediente sancionador porque los responsables «no adoptaron ni actuaron como le es exigible» en relación a la fiesta ilegal que se celebró en octubre y llevó a suspender las clases presenciales en la Universitat Politècnica de València.

Bravo ha indicado que, según consta en el informe policial, se recibió una llamada en el teléfono de Emergencias 12 de un responsable del Galileo Galilei en la que manifestaba que más de cien personas estaban concentradas en los lugares comunes del edificio.

El responsable señalaba que, además de guardar las distintas interpersonales, no llevaban mascarillas, y que, por tanto, reclamaba la presencia policial.

Unos quince o veinte minutos después, agentes de la Policía Nacional se personaron en el centro y, según consta en el informe, cuando llegaron «la gente ya se estaba dispersando, se estaba retirando a sus habitaciones, y observaron grupos de 3 a 5 personas que sí llevaban mascarilla en ese momento y, por tanto, no abrieron ningún expediente sancionador».

«Imaginamos que lo que pasó es que al ser una gran concentración, requirieron a los residentes que se fueran (a sus habitaciones) pero en un primer momento no les hicieron caso, pero finalmente al ver la presencia policial se dispersaron rápidamente», ha indicado la consellera.

Según Bravo, Policía Nacional «nos comunica que no abrieron ningún expediente porque cuando llegan se están yendo todos a sus habitaciones y el grupo menor que quedó allí y se dispersó al ser requerido por la policía, llevaban todos mascarilla y se iban a sus habitaciones».

A juicio de la consellera, «aquí lo importante, por una parte, es destacar la buena actuación del responsable del Galileo Galilei», que requiere la presencia policial porque, obviamente, está viendo que hay unas 100 personas que no guardan la distancia interpersonal y no usaban la mascarilla. Por tanto, ha actuado correctamente». Pero a la llegada de los agentes, los propios jóvenes concentrados se dispersaron rápidamente «y la Policía no vio hechos, no ha constatado en el informe hechos que pudieran ser objeto de sanción».

La consellera ha reiterado que «tenemos que estar todos alerta. No me cansaré de repetirlo, debemos estar alerta cuando observemos conductas que están infringiendo las disposiciones sanitarias que están vigentes para protegernos a todos, hay que denunciarlo , hay que requerir la presencia y de esta forma, con estas actuaciones responsables, evitaremos también muertes y contagios».

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Valencia

VÍDEO| Aquí trabaja actualmente Julián, el conserje del edificio incendiado en Campanar

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Julián el portero del edificio siniestrado (chaqueta roja) en València, que ayudó al vecindario a salir de sus casas. EFE/Manuel Bruque

València, 12 abr (EFE).- Julián García, el conserje del edificio del barrio de Campanar de València afectado por un incendio el pasado 22 de febrero, en el que murieron diez personas, ha encontrado un nuevo trabajo en el hospital General, aunque todavía mantiene el contacto y ayuda a los vecinos del inmueble siniestrado.

VÍDEO| Aquí trabaja actualmente Julián, el conserje del edificio incendiado en Campanar


«Les recojo el correo y se lo llevo a Safranar (el barrio donde han sido realojadas muchas de las familias afectadas). Hace menos de una hora estaba recogiendo el correo de la oficina de General Avilés y ahora se lo voy a entregar», ha señalado a los periodistas tras reunirse con la presidenta de Les Corts Valencianes, Llanos Massó.

Ha destacado que sigue ahí para lo que necesiten los vecinos, aunque desde el pasado 3 abril trabaja en el hospital General en el turno de tarde con la misma empresa que lo tenía contratado como conserje en Campanar.

Ha dicho estar «muy contento» con este empleo porque los compañeros le están apoyando mucho y además, está cerca de su casa, ya que vive en Mislata. «Tenía muchas ganas de volver a trabajar», ha manifestado.

Casi dos meses después del incendio, García, quien salvó la vida a muchos vecinos al ir puerta por puerta avisando del fuego, ha asegurado que volvería a hacer lo que hizo «una y mil veces» y ha asegurado que se acuerda de todo lo que sucedió y que eso no se le olvidará nunca.

También se ha mostrado contento y agradecido con los reconocimientos que está recibiendo y con la acogida que le da la gente por la calle. «Todo el mundo me conoce», ha destacado.

Ha relatado que en su oficina bancaria la gente se hacía fotos con él y en el hospital en el que trabaja ahora, incluso las veces que ha tenido que llevar mascarilla, la gente se le queda mirando fijamente y le dice: ‘¿Eres Julián?'».

«Me gusta todo esto», ha reconocido, aunque sigue impresionado por todo lo que ha ocurrido, por cómo han quedado algunas de las casas el edificio de Campanar incendiado, cuyos vecinos, ha dicho, aún esperan a ver qué dicen los seguros sobre el futuro del inmueble.

Por su parte, la presidenta de Les Corts ha considerado muy positivo que Julián García haya vuelto a trabajar porque «después de lo vivido, lo mejor es retomar otra vez la actividad».

Asimismo, ha señalado que con este encuentro quería reconocerle que en una situación como la que le tocó vivir, «donde la reacción es imprevisible», él lo hiciera «de la mejor manera posible», lo que ayudó a salvar muchas vidas

 

La historia de Julián

Julián, conserje del edificio de Campanar: «Abrí la puerta 72 y vino una llamarada, cogí a la señora y la saqué»

València, 24 feb (OFFICIAL PRESSEFE).- El conserje del edificio incendiado del barrio de Campanar de Valencia, Julián, ha rememorado tras el minuto de silencio por las diez víctimas mortales en la plaza del Ayuntamiento cómo ayudó a todos los vecinos que pudo subiendo y bajando planta por planta hasta que el humo se lo permitió.

«No conté las veces que subí pero fui tocando las puertas avisando», ha relatado Julián, que asegura haber quedado impactado por la escena que vivió cuando avisó a una vecina, una persona mayor, de la puerta 72: «Abrí la puerta y vino una llamarada, la cogí y la saqué».

El incendio se inició en la puerta 86, en la planta 8 del edificio, donde el conserje trabaja desde el año 2009, cuando se construyó el inmueble y al que puede llegar a pie o en bici desde su casa ya que vive muy cerca, en Mislata.

Julián, el conserje del edificio de Campanar, héroe de la tragedia

Julián conserje edificio Campanar

Julián el portero del edificio siniestrado (chaqueta roja) en València, que ayudó al vecindario a salir de sus casas. EFE/Manuel Bruque

Ha reiterado que ayudó «todo lo que dio» su mano, hasta que el humo le dejó, y que conocía a todos los vecinos, también a los fallecidos, que vivían en las plantas 9 y 10.

Y ha apuntado que ha podido ver las imágenes de la pareja que fue rescatada por los bomberos desde el balcón, a la que no pudo ayudar, pero sí a otros residentes a los que alertó del incendio llamando a sus puertas.

Pudo llegar hasta el piso 10 ó 12, no recuerda con precisión, por la escalera paralela que llega hasta la planta catorce y los vecinos iban bajando en grupo, pero llegó un momento en que el humo ya impedía bajar por las escaleras y los bomberos le dijeron que se quedara en el patio del edificio por si necesitaban algo de él.

Entonces colocaron unos ventiladores grandes «para sacar el humo y la cosa se puso peor», caían las planchas ardiendo, y Julián se refugió en un rincón de la entrada, para después salir y cruzar hacia fuera, momentos en que reconoce que lo pasó mal.

Ha señalado que el fuego avanzó muy rápido, y entre el incendio y el humo, llegó un momento que ya no se podía bajar.

Julián sabe que ha ayudado a salvar la vida de muchos vecinos, quienes le han agradecido su labor alertando del incendio, especialmente la mujer de más edad que sacó de su casa, y entre quienes se encontraba un hombre en silla de ruedas.

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